jueves, 31 de diciembre de 2009

Triste

En días como este busco un ambiente tranquilo y familiar como asidero para librarme de esta cara de velocidad.

La mayor parte del tiempo de mis "vacaciones" las he pasado delante de una pantalla de ordenador: un esclavo que no para de morderse los labios (es mi pequeño vicio mientras estoy concentrado). Aunque esclavo es un término ambiguo a corto plazo debido a las razones, mis pupilas pronto fragmentarán la luz en píxeles.

Una de esas razones es la búsqueda a largo plazo. Estoy triste por estar cansado. Necesito esos golpecitos en la espalda y esa voz cercana que me diga "Fran, lo estás haciendo bien, todo tiene sentido", y sería injusto no reconocer que unos pocos lo hacen, pero me falta el "vamos a cambiar algo". Quizás dentro de un mes todo lo que he hecho estos días comience a tener sentido, o esté reescribiendo esto...

Una parte de mi cabeza se mantiene firme ante algo que mantiene una ineludible presión, en la brecha; la otra, está llorando en una esquina de la habitación como un niño de seis años...

Estoy triste porque estoy cansado.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Autorrealización

¿Qué habría sido de mí sin mis errores?

Arte

¿Qué es el arte? Quiero que me den su opinión sobre el arte, sobre qué significa para ustedes ese abstracto pentagrama que parece ser que sólo unos pocos saben descifrar, ese universo blanco que se vacía a base de color atado de pies y manos; quiero que me digan qué significa para ustedes, qué queréis que signifique para vosotros.

A menudo se le impone una medida, un absurdo número de horas semanales o tiempos de dedos esclavos y mente dispersa, un insulso patrón que nadie entiende cuando hablamos de un creador. "Lo ha debido sacar de otra parte seguro, de otra melodía, de otro trazo ancestral, de otro vendaval de versos", y buscamos su esencia entre teoremas y fórmulas como matemáticos abstractos, como buscamos el origen de nuestra Historia: de dónde venimos.

Pero no es éso lo que buscamos ¡maldita sea! El tiempo que dedicamos a llenar de letras, notas, gotas, palabras, tempos, susurros y mimos nuestra cabeza no es tiempo dedicado frente a un papel de celulosa de 210x297, que lo más probable es que se le haya arrancado impunemente a un árbol de sangre del Amazonas, escupiendo como sentenciosos amparados por la necedad de un veredicto ¡No es así! No es la medida del arte el tiempo dedicado a apuñalar las cuerdas de una melodía o a taladrar con pericia la madera o el mármol; es tiempo dedicado a mirarse en un espejo.

El arte no es tiempo, es conocimiento.

El arte es la libre expresión de los conocimientos que adquirimos durante el tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Hermanos

camion oxidado, camion viejo, camion

El rotor tiembla de frío debajo del capó del camión, que carraspea sin cesar como intentando despejarse el tubo de escape, desgastado; está un poco descolgado y después de cada bache deja su marca sobre el camino de tierra. Es un camión viejo.

Papá me lo regaló al cumplir los 18 años, dos días antes de morir en un accidente de tráfico. La modesta moto quedó literalmente destrozada a los pies de un árbol no demasiado joven, de apenas 40 años; pero al contrario que los hombres, los árboles acumulan su fuerza con el paso de los años, es ése el coste de su patria inamovible (justo lo que hay entre y debajo de sus raíces).
A menudo creo que este camión eran las raíces de mi padre. Cada mañana, de la misma manera en que esta misma estoy cargando su lomo de sacos de trigo y cebada (las ideas de las raíces); lo hacía mi padre, también con las manos agrietadas por el frío e indolentes al compás de la risa pícara y a la vez cómplice que sale del férreo rictus del respiradero del camión, cada mañana de su vida. Son las raíces de mi padre. Mi padre no escribió nada, nunca aprendió a leer ni a escribir; en sus ratos libres hacía cestos, felpudos, zapatillas,... todo a mano. Sus dedos delgados acabaron pareciéndose al esparto como el espejo termina pareciéndose a uno de dejar de mirarse. Cuando murió apenas quedaron palabras suyas, sólo movimientos.

Un día más, en mi percepción del mundo como una inmensidad de varios horizontes (no he salido jamás de mi país) creo que el camión aún lo añora entre estertores metálicos, incluso creo que habría deseado enfrentarse a ese árbol al borde de la carretera 203, la carretera donde lindan dos idiomas adversos con igual clima. Era su primer viaje mitad huida, mitad encuentro consigo mismo. Murió en el centro.

Sé que aún llora su viejo camión como lloro yo. Su ausencia, la impotencia de óxido y algunos tornillos flojos por el abandono de mi padre le han otorgado de un carácter terco y bravucón, pero sigue siendo delicado y tierno en su mecanismo... La inexistencia de una mísera carta de despedida ha dejado un reguero de vacío inmaterial en nosotros difícil de dislumbrar en medio del camino, estamos perdidos justo encima de su sombra. Somos dos raíces incapaces de palpar la esperanza sobre un recuerdo que emerge de la tierra a cada paso.

Aún lloramos su pérdida, juntos como hermanos.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Federico García Lorca

De Libro de poemas (1921, su primer libro)

Canción otoñal

Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?

¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?

¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?

¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.







La casa de Federico García Lorca


"Este concepto del arte por el arte es una cosa que sería cruel si no fuera, afortunadamente, cursi. Ningún hombre verdadero cree ya en esta zarandaja del arte puro. En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas. Particularmente, yo tengo un ansia verdadera por comunicarme con los demás. Por eso llamé a las puertas del teatro y el teatro consagró toda mi sensibilidad.

[...]

Yo soy español integral, y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; odio al que es español por ser español nada más. Yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula; pero antes que esto soy hombre de mundo y hermano de todos. Desde luego, no creo en la frontera política.

[...]

¿Qué poetas te gustan más de la actualidad española?

Hay dos maestros: Antonio Machado y Juan Ramón Ramón Jiménez. El primero, en un plano puro de sinceridad y perfección poética; poeta humano y celeste, evadido ya de toda lucha, dueño absoluto de su prodigioso mundo interior. El segundo, gran poeta,turbado por una terrible exaltación de su yo, lacerado por la realidad que lo circunda, increíblemente mordido por cosas insignificantes, con los oídos puestos en el mundo, verdadero enemigo de su maravillosa y única alma de poeta."




"Yo ataco violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales. Bien está que todos los hombres coman... Pero que todos los hombres sepan. Que gocen de todos los frutos del espíritu humano, porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio del Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social. Yo tengo más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriénto puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía.

[...]

Eso parece, pero el artista, y particularmente el poeta, es siempre anarquista, sin que sepa escuchar otras voces que las que afluyen dentro de sí mismo; tres fuertes voces: la voz de la muerte, con todos sus presagios; la voz del amor y la voz del arte.

[...]

Nunca me satisfacen los éxitos. Suelen ser casi siempre halagos momentáneos de la suerte, que pueden obedecer a motivos extraños al valor intrínseco de la obra dada. Muchos hombres gloriosos que dejaron grandes obras para la Humanidad no conocieron durante sus vidas las lisonjas del éxito; en cambio, abundan los personajes que pasaron y pasan por este mundo saltando y bailando entre fiestas de éxitos y cuyas obras bajan a la tumba y al olvido junto con ellos, o antes, tal vez. Yo preferiría, créame usted, pertenecer a la categoría de los primeros."



Las influencias árabes en la obra de Lorca. Este documento analiza la influencia de la poesía andalusí y, especialmente, la poesía oriental en la obra de Lorca. El ejemplo más representativo es el Diván del Tamarit, que contiene un grupo de poemas que comienzan por la palabra árabe “gacelas” o “casidas”. En el presente artículo se muestra la similitud entre la poesía de Lorca, en su obra Romancero gitano, y la muwaššaha andalusí. La investigación se centra en los fenómenos árabes que influyeron en Lorca, tales como la brevedad del verso, el folklore, el miedo a la muerte, la doble visión sobre la sexualidad y otros fenómenos que, sin lugar a dudas, tienen su origen en la poesía andalusí y oriental.


Federico García Lorca - Poemas








Retrato





Lorca, el pianista

En 1931, Federico (al piano) graba junto a Encarnación López La Argentinita (voz) cinco discos gramofónicos de pizarra de 25 cm. y 78 revoluciones por minuto que contenían una canción en cada cara, lo que da un total de estas diez: Zorongo gitano, Los cuatro muleros, Anda Jaleo, En el Café de Chinitas, Las tres hojas, Los mozos de Monleón, Los Pelegrinitos, Nana de Sevilla, Sevillanas del siglo XVIII y Las morillas de Jaén.

Reportaje radiofónico sobre las últimas horas de Federico García Lorca

Mírame

Mírame a los ojos, sólo a los ojos; y dime qué ves, olvida los secretos acerca del ombligo del universo, desnuda los misterios de curiosidades que no llevan a ninguna parte, olvida el peso de los huesos y el peso de la carne, olvídate de tu peso, de mi peso, de los pesos que caen sobre los hombres que caen sobre el suelo que cae sobre el tiempo que cae sobre los símbolos que caen sobre los dioses que caen sobre la Historia que cae sobre los hombres; olvídate de todo lo que no esté dentro de mis ojos y dime qué ves.

Dime por qué siempre está lloviendo.

Frágil

El primer paso para crear algo es siempre aceptar lo ilimitado de nuestra ignorancia. El sentimiento de vulnerabilidad es el único lugar en el que el miedo se convierte en aliado de la duda; el resto es cuestión de inercia.

El hogar sin paredes es siempre la causa y el efecto.

shut up!

En los silencios se expande tu hermosura por el anverso y el reverso de mis curiosidades. Cierra la boca si quieres enamorarme.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Identidad

Pensar que nadie me conoce es un signo más de que no sé quién soy.

Hielo




Un día en la humanidad

...no fué por estos campos del bíblico jardín.
Antonio Machado

Por la mañana, Adán amaneció rodeado de placeres en un melódico bosque
y un transparente río.
O eso dice la Leyenda,
anterior a la Historia.

Al mediodía, expulsados de la fantasía,
los hombres amenazados por las pupilas brillantes de los monjes
fuimos tribu asentada alrededor de la otra vida.

Con el río, fue el trigo,
con el trigo, la guerra,
con la guerra, la selva.

Al atardecer, desapareció el río.

La cueva, la choza, la casa,... todas se quedaron pequeñas.
El agua se trasladó a tuberías nutriendo avisperos,
el frescor del bosque y la calidez del sol del mediodía
firmaron un pacto por consenso en aparatos eléctricos,
las especias pasaron a ser sólo la guindilla del alimento,
siguen al borde de la extinción, por cierto;
el pregonero fiel es transmitido a millones de oídos
en una cápsula de fácil digestión,
el ágora ha sido infectado por la propaganda,
la confianza es imagen,
ya pocos quedan que hayan sentido el sabor de un tomate recién cogido,
sin haber tocado antes un plástico.

La noche se acerca y las familias se reúnen a verlo
desde sus cárceles de ciudad.

Cae la tarde y nadie conoce
ni la Leyenda,
ni la Historia.

Nadie sale de casa cuando la ciudad es una casa con miles de habitantes,
los pasillos son de asfalto, el ocio es previo pago
y los frigoríficos están junto a los armarios de los centros comerciales.
El hombre moderno nunca ha salido de casa...
El mar es una atracción veraniega
es sólo una piscina olímpica con sal.
La naturaleza se reduce a césped y bichos inmunes al pesticida.
Los campos... ¿qué es eso? ¿Excursiones?

¡Qué pobres las ballenas!
¡Nuestros hijos no podrán verlas!
(Dicen protestar)
Nunca las verán. Conocerán todo acerca de su comportamiento,
escucharán grabaciones perfectas de sus cantos y casi podrán bailar con ellas bajo el mar,
pero nunca las verán, nunca las oirán, fuera de la pantalla.
Todas hace tiempo que han muerto...
Las del zoo son hologramas (sin hambre).
Como nunca verán las raíces bajo la tierra fuera de un libro de naturaleza
ni el nacimiento en los nidos ocupados por golondrinas
que anteriormente apostaban en balcones blancos de cortijos inmaculados;
antes de ser adoptadas por el hombre.
Enjauladas.

Anochecerá y nadie saldrá de casa...
y las familias rezarán frente a las pantallas
porque no haya que cambiar las bombillas.




SpNt2005 - 5/7/09

De Lo supe en cuanto te vi

Todo

¡Qué rápido pasa el tiempo!

¿Cuántas veces nos habremos parado a pensar eso mismo? Los días pasan con una fugacidad casi estelar y el horario de sueño es una mera cuestión de azar: tirar los dados y que caigamos rendidos de sueño antes de ver la cifra de carácter vinculante: la Verdad.

Es quizás la única razón que me ha mantenido activo durante el último mes, si menospreciamos injustamente algún enfado ocasional, el arte y compañía de un buen amigo, algún milagro dentro del metro con tintes a sagrado rito de lluvia, madrugadas de mirada blanca, algún que otro más dentro de internet, gratas sorpresas más bien. La mayor parte del tiempo solo. Y, cinco minutitos de posible amor. No más.

He caído rendido de sueño antes de ver el resultado del segundo dado. El que nunca dependerá de mí, por suerte y por desgracia. Por si acaso, nada más despertar lo he tapado con la manta para congelarlo y lo he escondido bajo la cama. Así sólo me sorprenderá en sueños, nunca desprevenido. Hasta que sea demasiado tarde. Tristemente, no me preocupa. Sinceramente, no me importa si sigue ahí cuando vuelva. Sé que nadie limpiará mi habitación durante mi ausencia y la suerte, por desgracia, siempre está echada, siempre está perdida y hay que esperar a que se encuentre a sí misma.

Hablando de nada,... y escribiendo de todo.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Caduco

Tus dedos quedan lejos

Tus dedos quedan lejos,
lejos de mis palabras,
ésas que nunca llegué a enviarte,
que he enterrado en el cajón con llave
y clavan sus uñas y se revuelven
dentro de mí,
dentro como una sombra sin esmalte.

Aún no me he atrevido a firmar ninguna,
no me atrevo con el tacto de tus dedos,
la ilusión de verlos desplegar el papel;
no me atrevo
a poner en juego la caducidad del amor,
los sellos de correos de precios obsoletos
y centenarios efímeros.

Tus dedos quedan lejos.

Y está lloviendo sequía.

Me dirijo hacia direcciones
que no existen.
No sé siquiera qué sentido tienen los remites
de un nómada cuyo mundo es tu oasis...

A estas horas tu corazón
debe ser una frontera
que no admite invitados sin paraguas,
sin excusas.

Empapados por la sequía.



SpNt2005 - 18/12/09

De Lo supe en cuanto te vi


otoño, viento de otoño, hojas otoño

domingo, 20 de diciembre de 2009

Decirlo

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo"

Sólo existe una regla para escribir poesía: decirlo.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Paso

pistola, arma de fuego, escultura pistola
Sabía que iba a morir. Quizás era éso lo único que le mantenía con vida.

Por suerte, sólo necesitaba cinco minutos en soledad para darse cuenta de ello; lanzar su mano hacia el pasado y revolverla entre las gotas más grandes de su existencia, sacar una papeleta amarilla (su pequeña ración de dulce azar), desplegarla, y descifrar el ángulo de la sonrisa seleccionada. No la olvidaría jamás. De eso es de lo poco que estaba seguro.

Después, sólo tenía que tomar el aire suficiente como para calcular la altura del azul del cielo y desplegar su vista de vuelta hacia el presente. El futuro no formaba parte de sus planes. Ésa era la única manera que conocía de mantener lejos de su cabeza el sonido de la aguja percutora estampándose contra el fulminante del culote. Según la previsión de su muerte, éso era lo único que le mantenía con vida.

Una vez desmontada cualquier otra filosofía, su destino dependía casi exclusivamente de él. Sólo tenía que dar un paso más, ya se encargaría de decidir cuándo apretar el gatillo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Maestro

Intento no darme cuenta de las palabras que me sacan de una encrucijada creativa, las salvavidas; para no intentar evitarlas, desterrar de mi pequeño mundo de islas sus significados como parte de mi realidad. Se cree que la repetición es una enemiga cuando se escribe, lo cual es un absurdo, y más si aspiro a considerarme poeta algún día, ya que aunque cada una de mis poesías tuviera una palabra común al resto seguirían manteniendo su espíritu de idea, su esencia. O eso creo. O eso quiero creer.

La poesía aparece así, de modo primario, como revelación de un aspecto de la realidad para el cual no hay más vía de acceso que el conocimiento poético. Ese conocimiento se produce a través del lenguaje poético y tiene su realización en el poema. Porque es éste la sola unidad de conocimiento poético posible: no un verso, por excelente o bello que pueda parecer, ni un procedimiento expresivo, por eficaz o caracterizador que resulte, sino el poema como estructura donde esos elementos coexisten en fluida dependencia, corrigiéndose y ajustándose para formar un tipo de unidad superior.


Y escribo por tantas razones internas que sólo me viene una a la cabeza. Escribo para pensar sólo en una cosa, para buscar dentro de mí enlaces de palabras que intenten dar significado a mi realidad, mi existencia, el sentido de mi vida, los fogonazos de ideas en mitad de la noche,... mi tiempo al fin y al cabo. Y aprendo escribiendo en mayor medida en que lo haría el alumno estudiando, porque mi esfuerzo no es conocer lo que hay sobre la mesa, es aumentar el temario y después descifrar su código y depurarlo, por supuesto, sobre la marcha.

Ayer sólo entré a una clase, pero fue un gran día sólo porque escribí una poesía conjunta con Miky y Ludo (en breve la compartiré con vosotros), y hablamos sobre el escribir. Ludo cogía la libretita y el boli, y de pie, con las manos abajo, pensaba y repensaba, preocupado por el resultado final, cómo continuar los cuatro versos que habíamos escrito Miky y yo, decir que hace poco escribió su primera poesía. Y le decíamos "¡No! No se piensa y se escribe, ¡se piensa mientras se escribe!"

Por existir sólo a través de su expresión y residir sustancialmente en ella, el conocimiento poético conlleva no ya la posibilidad, sino el hecho de su comunicación. El poeta no escribe en prinicipo para nadie y escribe de hecho para una inmensa mayoría, de la cual es el primero en formar parte. Porque a quien en primer lugar tal conocimiento se comunica es al poeta en el acto mismo de la creación.
Las palabras de la tribu, José Ángel Valente.

Y Ludo buscaba un tema, un hilo. Miky lo desgrana y sí, era una de las direcciones que estaba cogiendo el poema, pero no debía ceñirse a él. Es el mismo poema el que te dice el camino que has de tomar. Para mí la poesía no es ningún sacrificio porque sólo hay que pensar el primer verso, el resto es palpar a ciegas los límites de su figura; incluso se puede descabezar lo único que se ha pensado (más de una vez lo he hecho).

El estilo, así considerado, puede ser víctima de dos elementos aporísticos: de un a priori estético y de un a priori ideológico. Ambos liquidan de raíz toda posibilidad de que la obra artística se produzca. El a priori estético hace prevalecer la autonomía del medio verbal: el estilo desaparece entonces y se convierte en manera. El a priori ideológico hace prevalecer la autonomía del tema: el estilo desaparece asimismo y se convierte en esquematismo demostrativo. Se trata de dos mecanismo de abstracción que, en último término, aunque por distintas vías, coinciden en escamotear el posible contenido de realidad de la obra literaria.

Las palabras de la tribu, José Ángel Valente.


Sencillamente, increíble.

Ahora sí que no tienes excusas para no escribir.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Besos

He entrado en el supermercado a comprar la cena. Quedaba poco para que cerraran, así que he hecho cábalas sobre el almuerzo de mañana y he comprado lo estrictamente necesario: una lasaña para hacer al horno y un bloque de bizcocho para desayunar.

No he tenido que hacer cola para pagar, así que, después de intercambiar intereses monetarios con la dependienta, no me he tomado ninguna prisa en colocar bien el dinero en mi cartera, supongo que creyendo que así, cómodo, permanecería más tiempo en su interior, absolutamente falso... He cogido los dos productos, y he metido los dos manjares alimenticios en la bolsa.

Al salir por la puerta me he cruzado con la escena más dramática del día. Un hombre de unos 40 años, con respiración sonora por el frío y la prisa, se despedía, con uno de los besos más apasionado que he visto en mi vida, de un cigarro.

Su cara ha dejado entrever cómo el sabor se enquistaba en sus labios por el frío y el sonido de exhalación posterior a la calada le ha dado un empujoncito al humo por el ancho y largo de sus pulmones. He visto su cara de placer, y desgracia al perder de vista el juguete de sus dedos, que han arrojado el cilindro encendido al asfalto con la frialdad de un sicario.

Después, emocionado tras la escena, no he podido más que reírme al pensar que la ley le prohíbe entrar con su pequeño tesoro al establecimiento. Tras dar unos pasos más, ha sido inevitable no sentirme triste al pensar, que probablemente los besos que dé a su mujer, no estén siendo los más apasionados de su vida.

Piedra que no vuela

Desde lo alto

Desde lo alto de mi balcón
tiraría una hermosa piedra
pero mi gran reflexión
reside en cómo recogerla.

Tirarme desde lo alto
o utilizar la escalera.

Lo decidirá seguro la razón,
es la más sabia y experta,
pero últimamente no,
se ha vuelto más propensa
a dejarse llevar por el corazón.

¿Qué he de hacer ahora?.
¿Me tiro o bajo las escaleras?
Desde aquí no puedo verla,
quizás no llegó mi hora.

La culpa es de la piedra
por resbalarse entre mis dedos,
por dejarse caer hasta la acera,
quedarse quieta en el asfalto.

La culpa es del tejado,
que está demasiado alto.
La culpa es mía, por querer
hacer volar una piedra,
sin mirar lo que había debajo...

¿De quién es la culpa?
Del único que piensa...




SpNt2005 - 9/12/06

Escrito con 17 años

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Rendición

El cansancio está empezando a dejar paso a la somnolencia.

Me encantan las semanas especialmente duras, en las que prácticamente el reto es la propia supervivencia, en este caso concreto, no suspender. No sólo estás perdido si no haces nada, sólo dándolo todo tienes alguna oportunidad de avanzar.

Y resultan sumamente provechosas. Apenas en unos pocos días he leído un artículo sobre el estado de la democracia, montado un programa de radio de una hora, paseado en bicicleta a rebufo del atardecer, redactado un (intento de) reportaje de periodismo de precisión sobre los efectos de internet en sus inicios (2003-2006) en el cine; también he tenido la oportunidad de asistir a una charla a cargo de Ignacio Escolar (aunque no pude hacerle la pregunta clave de cuántas horas dormía al día), de crear una asociación universitaria de cine (pendiente de aprobación), suspender un examen de Opinión Pública, entrevistar a David Ríos y a Javier Gutiérrez; y, al mismo tiempo, no he podido evitar ni escribir (aunque muy poco), ni empezar a leer "Las palabras de la tribu", libro de ensayos sobre poesía de José Ángel Valente (sin haber terminado aún "Los Hermanos Karamazov"). Incluso me ha dado tiempo a sorprenderme de mi propia fascinación por su dominio de la palabra tras leer el primer ensayo del libro: "Conocimiento y comunicación", sencillamente increíble...

Estoy agotado. Sin embargo y pese a todo, el aire ha sido más oxígeno durante estos días, y no sólo polvo disuelto en humo.

Ahora, sólo cabe preguntarme hace cuánto no escribo sobre el amor.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Jacques Prévert

De Paroles (1946)

Pour faire le portrait d'un oiseau

Peindre d'abord une cage
avec une porte ouverte
peindre ensuite
quelque chose de joli
quelque chose de simple
quelque chose de beau
quelque chose d'utile
pour l'oiseau
placer ensuite la toile contre un arbre
dans un jardin
dans un bois
ou dans une forêt
se cacher derrière l'arbre
sans rien dire
sans bouger ...
Parfois l'oiseau arrive vite
mais il peut aussi bien mettre de longues années
avant de se décider
Ne pas se décourager
attendre
attendre s'il le faut pendant des années
la vitesse ou la lenteur de l'arrivée de l'oiseau
n'ayant aucun rapport
avec la réussite du tableau
Quand l'oiseau arrive
s'il arrive
observer le plus profond silence
attendre que l'oiseau entre dans la cage
et quand il est entré
fermer doucement la porte avec le pinceau
puis
effacer un à un tous les barreaux
en ayant soin de ne toucher aucune des plumes de l'oiseau
Faire ensuite le portrait de l'arbre
en choisissant la plus belle de ses branches
pour l'oiseau
peindre aussi le vert feuillage et la fraîcheur du vent
la poussière du soleil
et le bruit des bêtes de l'herbe dans la chaleur de l'été
et puis attendre que l'oiseau se décide à chanter
Si l'oiseau ne chante pas
c'est mauvais signe
signe que le tableau est mauvais mais
s'il chante c'est bon signe signe
que vous pouvez signer
Alors vous arrachez tout doucement
une des plumes de l'oiseau
et vous écrivez votre nom dans un coin du tableau.


***


Para hacer el retrato de un pájaro

Pintar primero una jaula
con la puerta abierta
pintar después algo bonito
algo simple, algo bello,
algo útil para el pájaro.
Apoyar después la tela contra un árbol

En un jardín en un soto
o en un bosque esconderse tras el árbol
Sin decir nada, sin moverse
A veces el pájaro llega enseguida
Pero puede tardar años
antes de decidirse.
No hay que desanimarse
Hay que esperar

Esperar si es necesario durante años
La celeridad o la tardanza
En la llegada del pájaro
No tiene nada que ver
Con la calidad del cuadro.
Cuando el pájaro llega, si llega
observar el más profundo silencio
esperar que el pájaro entre en la jaula
y una vez que haya entrado
cerrar suavemente la puerta con el pincel.

Después borrar uno a uno todos los barrotes
cuidando de no tocar ninguna pluma del pájaro.

Hacer acto seguido, el retrato del árbol,
escogiendo la rama más bella para el pájaro,
Pintar también el verde follaje
Y la frescura del viento,
El polvillo del sol
y el ruido de los bichos de la hierba en el calor estival
y después esperar
que el pájaro se decida a cantar.

Si el pájaro no canta, mala señal,
Señal de que el cuadro es malo,
Pero si canta es buena señal,
Señal de que podéis firmar.
Entonces arrancadle delicadamente
una pluma al pájaro
Y escribid vuestro nombre
En un ángulo del cuadro.













Paroles by Prevert

domingo, 13 de diciembre de 2009

Canela

Las gotas que no terminan de caer vuelven a enredarse en la piel.

La sal de los mares de sábanas viene del sudor que desprende el fuego de tus poros, supongo que por eso me gusta tanto embarrarme en tu tierra mojada, aspirar el olor a canela que se extiende en las pisadas del sol sobre tu cuerpo. No hay orilla que las borre ni sequedad que recorra su sabor.

Los besos que no terminan de caer, tristemente, mueren enredados en el aire que es aire, y ninguna otra cosa. Pena grande que no haya mares de correspondencias firmadas con carmín. Pena grande, yo ser nómada, y que tú jamás usases pintalabios baratos.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Naufragio

Tarde

Era tarde antes incluso de serlo,
antes de creerlo,
antes de que lo haya sido,
antes incluso de serlo yo.

La corriente de palabras arrastra el silencio
hacia un acantilado atestado de mentiras,
oleajes y otros fragmentos de arena.

La sal del aire desvela los secretos
escondidos en los recovecos de las piedras;
heridas tras tantas mareas rogando a los dioses
mientras nosotros jugábamos a ser mares
encontrados,
que comparten sus aguas,
su oxígeno, su sal, sus faros, sus rocas,
sus escondites.

Era tarde antes incluso de querer serlo
y se evaporó la línea del horizonte
hasta quedar una línea montañosa
tras la que te desdibujas,
te absorbe la concavidad de la tierra
y ya era tarde,
incluso para ser un único océano desnudo.

Secreto

Es un secreto, pero si alguien pudiera asegurarme que el tiempo que dedicas a leer esto lo dedicaras a escribir, dejaría de publicar lo que escribo.

jueves, 10 de diciembre de 2009

El derecho a ser Autor

El poema no se escribe, se alumbra
José Ángel Valente.


Todo ser humano tiene derecho a vivir de lo que mejor sabe hacer.

Éste es de los pocos derechos amparados por el sistema capitalista, y que además de favorecer al propio sistema, aumenta las posibilidades de supervivencia y la calidad de vida del trabajador que ha desarrollado sus facultades por esfuerzo propio.

A partir del anterior párrafo comencé a descubrir mi enfermedad. No es que tenga mejores o peores facultades, es que sólo tengo una: crear.

Comenzaré desde el principio.

Mi madre, nada más conseguir desarrollar mis facultades comunicativas, comenzó a martillear mi por entonces pequeña cabecita con órdenes, en su mayoría dirigidas a mantener la casa medianamente limpia. Más allá de que nunca lo consiguiera según su criterio (su vista siempre será más aguda que la capacidad del trapo de retener el polvo), mi madre descubrió bastante pronto uno de mis más evidentes (de los muchos) defectos: la pereza.

Un grave problema. Era cierto.

Por fortuna, mi profesor de primaria nos daba la oportunidad de terminar los ejercicios para casa los últimos diez minutos de cada clase. Gracias a ese pequeño detalle aprendí que diez minutos dan para mucho: para una tarde entera sin deberes. Las tardes las pasaba frente a la televisión, escribiendo cuentos en un ordenador de un giga de disco duro, cambiando y cambiando los versos de un solo soneto o copiando un artículo de la enciclopedia sobre el Namib con la máquina de escribir eléctrica de mi madre. Tendría unos ocho años.
Era cierto. Soy un vago.

A medida que mi cabecita iba acercándose peligrosamente al marco de las puertas, aumentaba el número de palabras que había escrito. Más tarde empecé a grabar cortos y, de repente, ante mí pude vislumbrar la Gran Verdad: sólo me esfuerzo para lo que me interesa(es mentira, mi madre está cansada de repetírmelo). Esto a secas no es malo, pero si lo que interesa es crear, no es malo, es peor.

¿Menuda estupidez?

El leñador vende leña, el publicista negocia con necesidades, el transportista cambia cosas de sitio, el dependiente del súper registra el consumo, el banquero cambia el dinero de cartera (y se queda un poco),... pero siempre me he hecho esta pregunta: ¿cómo se transforma una poesía en un plato de comida?

Mis intereses van poco más allá del autoconocimiento y, en algunos pocos casos, la autocomplacencia. El público es tan ajeno a mi obra como lo soy yo mismo. Y si una poesía mía vale algo, estaremos de acuerdo en que su valor es incalculable. Un poema, al igual que una canción o una película que pueda ser incluida dentro del movedizo campo del Arte, no tiene precio (aunque el sistema se empeñe en ponérselo)... porque un sueño, un deseo, una idea, una verdad, una mentira, un amor,... tampoco lo tiene... Y a diferencia de la leña o de las marcas, un poema mantiene su esencia, su fragilidad, a lo largo del tiempo y de los corazones.

¡Ya está!¡El libro!

Míralo, por ahí viene... agarradito de la mano de © ¡Ups! Los derechos de autor. ¿Contratos? Sí, contratos.

Al parecer, © y el autor se conocieron gracias a la reina Anne de Inglaterra, allá por 1710. La alcahueta encargada y principal culpable de su unión: la imprenta. Ella fue el milagro que transformó un banquete para quinientas personas manuscrito en piel de cordero en un millón de mendrugos de pan dispersos por el mundo. Cierto es que calmaban el hambre por igual al lector, sin embargo, era difícil mantener la bolsa de los mendrugos sin romperse... y siempre aparecía algún ladronzuelo dispuesto a aprovecharlo, no sólo para comer un par de horas, sino para hacer otro millón de mendrugos que, con su venta, le permitían comer hasta varias veces al día. Y estaremos de acuerdo en que no es justo lucrarse gracias a la receta de otros.

Hasta aquí la lección de Historia. Imagino que todos, llegados a este punto, hemos comprendido de sobra la importancia para alguien como yo, que quiere vivir de lo que escribe, de ser amigo de ©.

Cómo conocí a Copyright y a Copyleft

Tras conocer a © empecé por preguntarle qué significaba su nombre:

- Llámame copyright, así es como me llaman en los Estados Unidos de América, my home.-
Es de la época colonial al fin y al cabo, no era libre de reprimir su patriotismo.
- ¿Y qué te trajo hasta las tierras castellanas?
- ¡Defender los derechos de los autores!
Era deprimente, imagínenselo, emocionado ondeando una bandera con su propia cara... qué estúpido.
- ¿Ah, sí? ¿Y qué derechos son esos?
En cuanto descubrió el tono irónico de mis palabras, sacó pecho, extrajo de su mochila un pergamino, lo desenrolló y pregonó:
- ¡Hay varios tipooos! ¡Los moraleeees! y... ¡los patrimonialeeeees!
- ¿Por qué lo dice así?
- ¿No es así como se leen aquí las cosas?
Después de mantener una seria discusión sobre la cultura y tradiciones populares españolas y avanzar unos cuantos siglos, me dio el texto para que lo leyera yo mismo.

Al parecer, los derechos morales son irrenunciables e inalielables, y fundamentales, pero no dan de comer. Los derechos que por fin convertirían mi libro en un plato de comida eran los patrimoniales. Éstos derechos son los de: reproducción, distribución, comunicación pública y transformación; además del derecho de remuneración por copia privada.

Mientras lo leía, el cuerpo de © y sus atributos cambiaron tan rápido que cuando terminé de leer el pergamino era casi irreconocible. Y tenía más cosas que contarme.

- ¿Conoces a mi amigo CEDRO? Es español, like you.
- Claro, de la familia de las Abietáceas... - viendo que © permanecía callado, intenté adivinar de nuevo a qué se refería- ¡Ah! ¡Claro! Si es el cedro de España... te refieres a la sabina ¿verdad?
- No, estúpido, ¡Sabina es músico!, y de ésos se encarga la SGAE.
La verdad, estaba bastante perdido.

Al parecer, CEDRO se encarga de "representar y defender los legítimos intereses de autores y editores de libros y publicaciones periódicas, facilitando y promoviendo el uso legal de sus obras". No parecía un mal tipo, sin embargo, no terminaba de entender por qué quería representarme. Cuando no miraba, le cogí su pergamino sin que se diera cuenta y lo leí. Lo entendí enseguida. Al parecer, el susodicho conseguía un 10% de mis ingresos, y además una gran cantidad de ingresos gracias a un canon digital (vamos, un ladrón), ¡un montón! Me anoté unos pocos:

- Reproducciones mediante fotocopia efectuadas en establecimientos reprográficos comerciales (de 137,44 a 901,83 euros)
- Reproducciones efectuadas en empresas (9 euros/empleado de la empresa/año)
- Reproducciones efectuadas en centros de enseñanza primaria y/o secundaria (2,65 euros/alumno/año en centros de primaria y 3,74 euros/alumno/año en centros de secundaria)
- Reproducciones efectuadas en centros de enseñanza universitaria (4,12 euros/alumno/año)

y decidí pasar. Más tarde descubrí que no era el único, toda su pandilla hacía lo mismo.

Seguí buscando la manera de que mis ideas pudieran llenar el plato que llenara mi estómago y, finalmente, me encontré con casos de algunos autores de prestigio. Los porcentajes de ingresos del autor rondan el 5-10% del precio final del libro. Por lo tanto, en un libro con un coste aproximado de 7-10 euros, los ingresos netos del autor no llegan a un euro por libro... Menuda decepción... Claro, no había tenido aún en cuenta a las editoriales... que se llevan la mayor parte de los ingresos. Y con los libros tradicionales, bueno... hay que pagar el papel, ¿pero los e-books también? Increíble.

© intentó ocultármelo, pero tiene un hermano gemelo. Su nombre creo que es copyleft. Sin duda, parece ser el mejor de los dos. Además de darme a elegir entre diferentes licencias, para así poder elegir los derechos patrimoniales que quiero mantener sobre mi obra según me convenga; CEDRO no podrá gestionar mis derechos (ni aprovecharse de ellos) .

Definitivamente, creo que las mejores opciones son las de publicar a través de algún editor online (en los que puedes elegir el precio y también editan libros en formato tradicional), o autoeditarme, un e-book bajo licencia copyleft.

En todo caso, hay que registrar la obra. Hay que pagar, pero no queda otra.

Eso es lo que haré.

Nubes negras

El sol resplandecía en el cielo como un fénix puesto hasta el culo de testosterona. No era verano aún y ya estaban empezando a evaporarse los charcos de los ojos de los viandantes, hacía demasiado tiempo que nadie lloraba, pero tampoco alcanzaban la adolescencia las sonrisas.

El sol miró hacia abajo para ver qué tenía entre las piernas, el mar colocó su espejo hacia arriba, y en su cruce de miradas, sólo encontraron grasa, engranajes y máquinas. Así que siguió masturbándose sobre la humanidad que, entre continuos colores de fuego, acabó olvidándose del aniversario del difunto verano.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Cándido Duro Domínguez


Escribo para apuntalar
noites de Lúa Chea
cando o ceo
é unha fábrica de facer ladrillo.

Escribo para ofrecerche e xuntos compartis
os poucos soños que me quedan,
para non derrumbarme
na soedade
e na friaxe
deste edificio
declarado en ruinas
que son.

Escribo para non sentir esta distancia
das xemas dos teus dedos
que abriu fendas irreparables
nas paredes do meu peito.

Escribo si
necesariamente como o ar que respiro
para poder camiñar
cos meus pés de barro
neste río
de lastras
que me leva.

martes, 8 de diciembre de 2009

Insomnio




Y no haces nada para impedirlo

Me has atrapado. Es cierto.
Esta noche he paseado un poco más despistado de la cuenta
y no he podido predecirte.
¿Qué debo hacer ahora para que me dejes libre?
¿Quieres que llene el almohadón de nubes
o prefieres que exilie por el retrete los relojes?

Mi piel está empezando a cambiar de cuerpo
y no haces nada para que sea al tuyo;
se diluye en el arcoiris de los charcos
que rondan venenosamente las alcantarillas,
ajena a tu arco de fuego, que apaga las flechas,
y no haces nada para impedirlo.

Es del todo cierto. Soy estúpido,
a veces prefiero pensar que no estoy solo
para engañarme, para creerme que estoy loco
y me deje estarlo en paz,
y no haces nada para impedirme.

Especialmente solo en estas noches de verdad cegadora,
de luz que no se apaga, de aire de ventanas al mar,
de manteles tendidos y texturas de seda,
de ojos que no quieren cerrarse,
de eso a lo que llaman esperanza...
y no haces nada para impedirlo.




SpNt2005 - 7/12/09

lunes, 7 de diciembre de 2009

Descubrimiento

En estos días ha quedado más que autodemostrada mi capacidad de transmutar fácilmente mi horario diurno al nocturno. En sólo dos días me acuesto a las 6 de la mañana, y no es del todo porque yo lo quiera... No he dejado de pensar en estos pocos días de descanso sobre qué hacer y cómo quiero que quede hecho lo que estoy haciendo ahora. Son demasiadas cosas para una sola cabeza.

Aún no estoy cambiando el mundo. Pero sigan sin tener demasiada paciencia.

Estas noches ha quedado expuesta por primera vez ante mis ojos la transcripción de una idea, de las pertenecientes a la categoría de benditos quita-sueños, a una página de este otro lado del mundo. Por primera vez las luces y sombras de la reminiscencia no han perdido del todo su silueta. He de sincerarme, me siento, en cierto modo, orgulloso. Quizá algún día la publique pero, quién sabe.

Sigan sin tener demasiada paciencia a la hora de ser ustedes mismos.

(Y escriban)

domingo, 6 de diciembre de 2009

Petición

Lo único que le pido a la vida es que la muerte me alcance a mitad de camino.

Saturno



Saturno había relamido la tarde hasta dejarla sin color.

Ops le había ocultado la existencia de su descendiente y debía encontrarlo si es que deseaba perpetuar su reinado. Después de apagar el cielo, encendió los focos del universo y los cargó de reojos. Inició su búsqueda.

Júpiter, desorientado, buscaba por todas partes un escondite alejado del reino de su padre, dios del cielo y de la tierra. Buscó pues en la luz y en las sombras, en lo inhabitado, y esperó bajo la protección de su madre evadir la ira de su padre hasta desarrollar sus poderes.
Saturno arrasó bosques, destruyó ciudades y removió los mares como nunca se había hecho hasta entonces. Pocos quedaron para ver su odio y desesperación en contra de la vida.
Saturno, que se enfrentó anteriormente a su padre, de cuyos testículos, al caer al mar, nació Afrodita; debía enfrentarse a su destino de manera inevitable... ¿Qué podía hacer? Era demasiado tarde, su hijo había crecido y pronto dispondría de la ayuda de los Titanes para derrocarlo. ¡El destino estaba sucediendo tal y como lo pronosticaron sus padres, Urano y Gaia!

Cómo evadirlo, se preguntaba Saturno, aún con la piedra que Ops le dió en lugar de su verdadero vástago revolviéndole el estómago. Era demasiado tarde. Júpiter entró en la sala acompañado por grandes monstruos y se enfrentó a él. Abrió la boca de Saturno y uno a uno rescató a sus hermanos de las vísceras de su padre, que quedó desterrado al mundo de los mortales.

Lo curioso es que tras su destierro en Lacio (Italia), en el mundo mortal dio comienzo la edad dorada. Los pobladores de Lacio durante el gobierno de Saturno vivieron una vida cómoda, sin injusticia, regulada por eternas primaveras que les permitían tener buenas y abundantes cosechas (es por ello que Saturno es recordado como el dios protector de las siembras). Pero, tristemente, al ver Júpiter que su padre era tan feliz, lo envió al infierno, terminándose así la época de primavera eterna en la región de Lacio, e instaurándose así las cuatro estaciones tal como las conocemos en la actualidad.

¡Qué gran paradoja pues, la que siempre acompaña a los egoístas que se disfrazan con ideales de cambio!

viernes, 4 de diciembre de 2009

Pablo Neruda


Walking around

SUCEDE que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.








En voz de Ismael Serrano:




poemas pablo neruda


"¿Cómo reacciona el pueblo cuando le lee sus poemas?

Yo tengo siempre una gran confianza en el pueblo, y el pueblo chileno me conoce mucho. Tengo que decir que me quie­re de una manera emocionante. Nó podría contar los detalles porque serían muchos. Reaccionan estupendamente, de tal ma­nera que casi no puedo entrar ni salir de algunos sitios. Tienen que ponerme una guardia especial que me proteja de los abrazos de la gente porque se precipitan alrededor mío. Esto me sucede en todas partes.

[...]

¿Justifica la violencia?

Hay violencia y violencia. En los países que están do­minados por el terror y la violencia fascista yo justifico todos los medios para salir de esa situación. ¿Qué posibilidades hay cuando gobierna gente delincuente como en el caso de Papá Doc en Haití? Ahí están llenas desde hace mucho tiempo las cárceles de presos políticos, como en el Paraguay. Cada pueblo debe escoger su camino. No se puede decir “no creo en la violencia” como un axioma general político. La violencia, es decir, la unión de las fuerzas revolucionarias en un país para cambiar el orden establecido, puede ser precedida por una conjunción de fuerzas que acompañen un movimiento de esta clase. Pero la violencia creada individualmente, solitariamente, en general resulta fraca­sada y además posibilita la represión antipopular. Sin contar que muchos de los actos terroristas son organizados desde hace siglos por la policía.

[...]

¿Ha producido la tecnología una crisis de valores de la cultura humanística?

Bueno, hay gente que cree que la tecnología se va a tragar al hombre. Yo no creo tal cosa. Recuerdo cómo los agricultores ingleses, y también los norteamericanos, combatían el ferrocarril. La tecnología es una necesidad absoluta del avance de la humanidad. El desarrollo de la tecnología no tiene por qué comerse al hombre. Este miedo del adelanto técnico y de las proyecciones que pueda tener es un miedo cósmico, con un ca­rácter de superstición tan grande como el de las tribus prehistó­ricas. Ahora hemos llegado a tener pavor del hombre mismo, pavor cósmico de lo que el hombre puede descubrir. Yo, desde luego, no siento ninguno de esos pánicos. Pienso que, por el con­trario, el camino del hombre es el descubrimiento, pienso que Dios abdicó y que desde entonces Dios es el hombre.

[...]

Escribir para mí es como respirar. No podría vivir sin respirar y no podría vivir sin escribir."


Fragmentos de Pablo Neruda (1904–1973) (1971)


"Se habla mucho de que usted es inmensamente rico.

Lo que gano -el editor lo sabe, que es el que hace mucho tiempo tiene los derechos de toda mi obra- es una suma bastante modesta, pero que me alcanza para vivir. De lo demás, todo se ha ido por mis manos comprando mis libros y comprando, de cuando en cuando, un mascarón de proa; no recibo rentas de ningún arriendo, no poseo acciones de ninguna parte, no tengo fortuna, no guardo depósitos en grandes bancos. En resumen, tengo lo que recibo de mi trabajo, eso es todo. Si esto suscita las simpatías de alguien, será de una persona que trabaje. Si esto suscita la envidia de otros, es, en general, de los que no trabajan. Entonces vamos a cerrar las compuertas de la maledicencia, del chisme sobre éste, sobre aquél, sobre mí y sobre los demás.

[...]

¿Se definiría usted a sí mismo como una persona tímida?

Yo creo que sí, comadre, también tengo ese sentimiento de pobre de nacimiento en los grandes restaurantes, en las grandes recepciones, en palacios o embajadas, o en grandes hoteles. Me parece que, de repente, van a notar que estoy de más allí y me van a decir: “Usted qué está haciendo aquí, por qué no se va”. Siempre he tenido ese sentimiento -que no era desagradable- de no pertenecer a tal cosa, a tal grupo. Y en realidad es así, no pertenezco.


Fragmentos de "Pueblerino de América" (1973)


Poemas 15 y 20 de 20 poemas de amor y una canción desesperada recitados por Pablo Neruda:





Versión en Tango del poema 15, por Adriana Varela:






Últimas noticias sobre el fallecimiento del poeta, ¿cáncer o asesinato? Al parecer, lo segundo:

Iván Fiódorovich

"Él es de los que no necesitan millones, sino poner en claro sus pensamientos"

Prisa

En una entrevista de Buenafuente a Eduard Punset, este último relató un experimento realizado a niños.

Un adulto dejaba una chuchería sobre una mesa y le decía a un niño que no debía comérsela durante su ausencia y que, si no lo hacía, recibiría dos chucherías a su vuelta como recompensa. Algunos niños no pudieron resistir la tentación. Tras 40 años de seguimiento, los niños que habían esperado hasta la llegada del adulto sin comerse la chuchería habían obtenido mejores resultados escolares y laborales, y se consideraban felices.

Esto viene a confirmar mi teoría sobre que la gente más estúpida es la que siempre tiene prisa. Aunque creo que es simplemente porque en el tiempo que transcurre desde el punto A al punto B sólo se piensa en el tiempo que falta para llegar, siendo esos pequeños momentos de viaje, mayoritarimente en soledad, las pequeñas dosis de búsqueda que necesitamos para encontrarnos en un punto concreto, y no sólo en una línea de metro.



jueves, 3 de diciembre de 2009

Princesa


martes, 1 de diciembre de 2009

Diario

Ella sabía que había terminado su turno, su tiempo allí estaba acabado. Habían pasado la noche jugando a hacerse daño sin querer ver el blanco de su pared como una tregua, ni siquiera las lágrimas pudieron evitar los destrozos del alma. Se levantó de la silla, le dio la espalda con la suavidad con la que una ola de mar vuelve a las fauces del océano, y no quiso volver a saber nada de él.

No se preocupó por la despedida. No giró la vista antes de cerrar la puerta con llave.
Él se quedó solo. La ventana se había quedado abierta. Empezó a llover.
A su vuelta, pudo ver que no estaba tan sola, seguían sin correr la tinta las lágrimas de su diario. Al fin y al cabo, lo último que había escrito eran tres puntos suspensivos.



Rubén Darío

Último poema de Cantos de vida y esperanza (1905)

- XLI -


Lo fatal

A René Pérez

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...






"Había reparado usted en que muy pocos eligen su nombre, sino que la mayoría lo recibe por azar. Félix Rubén Darío García Sarmiento es nombre demasiado mudo que la unión de Rubén, mi nombre de pila, con el nombre de mi tatarabuelo Darío utilizado ahora como patronímico, me sonó bien. Es un nombre exótico, entre bíblico y persa.

[...]

Con 14 años ya era conocido en toda Nicaragua. En 1882 inició mi “destino viajero”, aunque el viaje fue corto, a la vecina república de el Salvador. Pero este viaje me resultó muy provechoso porque gracias a la métrica de los poetas elásticos. Ambos conocimientos, a los que permanecí fiel durante toda mi vida, pese a mis innovaciones métricas, me resultaron sumamente útiles. Por la literatura francesa empecé a hacerme cosmopolita, pero el conocimiento de la literatura clásica española impidió que me convirtiera en un “snob”, como si fuera un argentino que se aboba en París."




"Ya he dicho en otra ocasión -- afirma en un comentario sobre Mariano de Cávia -- mi pensar respecto a eso del periodismo. Hoy y siempre, un periodista y un escritor se han de confundir. La mayor parte de los fragmentarios son periodistas. ¡Y tantos y otros! Séneca es un periodista. Montaigne y De Maistre son periodistas en el amplio sentido de la palabra. Todos los observadores y comentadores de la vida han sido periodistas."




Eso es lo mismo en todos los países. Siempre lo extranjero es lo mejor.


Fragmento de La última entrevista con Rubén Darío (1909)


Archivo Rubén Darío (Colección digital de la Universidad Complutense de Madrid)

2.221 documentos digitalizados, transcritos y clasificados, procedentes del Archivo Rubén Darío.

Economía

Todos tenemos la visión de la economía como algo entero capaz de poner precio a cualquier cosa. Incluso a nuestro tiempo, y seguido de eso, el resto. ¿Cuándo ama un chino en una fábrica de Nike si no es mientras se arriesga a no cumplir la economía de unas zapatillas cada 30 segundos? ¿Cuándo llora un niño minero de Costa de Marfil si sus ojos están siempre secos por el polvo del hambre?

No me puedo quejar,... estas preguntas eran para reírme de la seguridad de mi voz cuando decía que era pobre. Ahora más que nunca soy consciente de que tendré que vender mi tiempo para agradecer todo el que me han regalado mis padres.

Ahora más que nunca, mi tiempo es caro.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Idealista

Si no soy un idealista ahora, ¿cuándo me dejarán serlo?

El Prado

Como por arte de magia se ha desviado mi camino, imantado por otros planetas verdes, azules, vivos. He atravesado las pinceladas de los abismos de Goya, sus ironías; los finos bordes de la delicadeza de Velázquez, la profunidad de su mirada; y me ha bastado para iniciar un hermoso descenso. El resto de espacios han quedado ausentes hasta la próxima cita. Espero que no se hayan molestado.

Será en breve, pero la próxima clase magistral de mitologías acrílicas y paredes de una casa sorda ha de ser acompasada por el olor de mi cuaderno de bitácora, así podré desempañar el vaho del anverso de las páginas y escribir tranquilo, rodeado por el silencio de memoria que dedicaron los cuasi perfectos a transcribir sus universos. Y llorar por las víctimas del fuego.


museo el prado, el prado, madrid, pasillo el prado

viernes, 27 de noviembre de 2009

Miedo


Mensaje

Es extraño sentirse único, sentir que tu mente es lo que guía tu cuerpo, que no existe límite que no puedas invadir y hacer tuyo, colonizar los límites de otras personas con suma facilidad ante su atónita mirada,... y sentirse vacío. Sentirse líder sin más causa que la búsqueda de uno mismo. No es una cuestión de méritos ni medallas... es una cuestión de esperanza, de creer en algo que sustituya a las sonrisas.
Soy así, lo mismo encuentro en la Ley Orgánica de Universidades, su modificación y los estatutos de la universidad un argumento a por qué el rector hace lo que le place, que pierdo la gorra que me regaló mi ex entre las baldas de una mesa...
Sé que es un mensaje.

Va siendo hora de cambiar, de buscar otro rumbo llamado hogar.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Mierda


miércoles, 25 de noviembre de 2009

Pasado

Ayer soy yo

Ayer es una cortina cerrada,
con cadenas y esposas sin cerraduras.
Sin llaves, sin ventana.

Ayer es una pared envuelta en una sábana,
en un trozo de tela blanca,
arrugada, sin ladrillos.

Ayer es un cristal transparente con una bandera
sin ánimo para dejarse ondear, cabizbaja,
sin colores, sin patria.

Ayer es un escaparate sin tienda,
sin maniquíes ni máscaras conocidas, sólo siluetas,
sombras desnudas de ojos brillantes.

Ayer es una farsa, una reconstrucción ficticia,
una fantasía del alma para dibujar un lugar
dentro de ese escaparate de peces,
libres sólo dentro de una frontera autoimpuesta.

Ayer es un espejo, una mentira
repleta de sombras sin precio.
Ayer no es nada
porque ya no estás tú para sacarme.



martes, 24 de noviembre de 2009

Vivo

Esta tarde el dolor me ha puesto la zancadilla en mitad de un paso de cebra. Por suerte, la silueta de lo que debo ser yo no pestañeaba sobre su infierno verde. He conseguido llegar al otro lado.

Herido, obligado a hacer un alto en el camino, he detenido parcialmente mis pensamientos en busca de la fuente del dolor: mi espalda. Algunos viandantes, sorprendidos, me han preguntado si me había mareado. La zozobra de mis rasgos faciales ha dejado traspasar un "no se preocupe, gracias, estoy bien". Lo suficiente para no morir en el sitio. Lo justo para aminorar el ritmo y proseguir mi búsqueda. No sin antes recordar que sigo vivo, definido por un cuerpo topográfico de marcadas orografías. Vivo.

Límite

Es como si quedaran tan distantes que apenas tengo la certeza de haber estado, haber sentido, haber llorado en aquellos extremos de mi existencia que son el límite de mis recuerdos.

lunes, 23 de noviembre de 2009

José Ángel Valente


Sé tú mi límite

Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.

Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.

Si tú acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.

Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.

Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.

No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.












"La condición de ausencia o de exilio me parece la condición natural del escritor. Yo empecé a escribir en la España irrespirable de mi adolescencia para huir, para no estar total e irremediablemente aquí; luego, desde fuera, seguí escribiendo en cierto modo para no dejar de estar total e irremediablemente aquí. En ambas posiciones hay una teoría de la ausencia. Creo, en efecto, que la escritura es la palabra propia del ausente. En ese sentido yo pertenezco por entero a la escritura, soy un hombre de la escritura y me constituyo por ella. El escritor no puede malvender esa forma de irrenunciable ausencia o exilio por un plato de lentejas; es decir, por formas subsidiarias. Creo que muchos escritores españoles que parecían pudorosos, dentro y fuera de España, durante el antiguo régimen se han vuelto ahora inverecundos y ávidos de primeros planos de condecoraciones, de academias, de premios."



"P: ¿Qué poetas españoles e hispanoamericanos lee con agrado José ángel Valente?
R: Machado, Juan Ramón Jiménez, Unamuno; Lorca y Cernuda; Vallejo, Huidobro, Neruda, Emilio Adolfo Westfalen, Lezama Lima, Villaurrutia. Supongo que la pregunta se refiere a poetas del presente siglo.

[...]

P: ¿Qué es el fracaso?
R: La conciencia íntima del artista bajo el posible brillo de los parámetros externos.

[...]

P: Ser poeta en España es...
R: Como en cualquier otro lugar: comparecer ante la Palabra.

[...]

P: El intelectual de este fin de siglo, ¿está domesticado?
R: Sí, creo que el intelectual, en general, ha sido capturado por los mecanismos y las concesiones del poder, y se ha dejado embaucar.
P: ¿Y el crítico?
R: Por supuesto. La crítica en España es muy escasa. No hay grandes figuras, comparables, por ejemplo, al Clarín crítico. Carecemos de esa figura modélica de crítico desde hace mucho tiempo, y lo necesitamos, porque hoy no hay quien tamice esos falsos valores que tanto abundan, ni referencia firme alguna. Y sin eso no tendremos cultura jamás.
P: ¿Y lector?
R: Está aplastado por lo que yo llamaría el producto editorial, por la edición masiva de novedades de nulo valor. Recuerdo cómo, en una ocasión, una señora compró cinco ejemplares de una novela de Vallejo-Nágera, para ella, su prima, su amiga... Hay que tener el libro de moda, aunque no se lea jamás."




"¿Qué ha marcado su biografía?

-Que los americanos lanzaran la bomba atómica y que los alemanes asesinaran judíos. ¿Sabe qué pienso?

-¿Qué?

-Que todo el inmenso progreso tecnológico de Occidente no va ni de lejos acompañado por una moral intelectual equiparable.

-¿Su primer sentimiento ideológico?

-Cuando tenía siete años, mi padre, que era de derechas, me llevó a un monasterio donde tenían encerrados a unos que llamaban "rojos". Yo pensaba que me encontraría con unos señores de color rojo y me topé con gente desahuciada que me miró intensamente. Algo muy importante se intercambió en esas miradas: desde entonces yo soy rojo.

[...]

-Hábleme de esas revelaciones.

-La primera ocurrió con mi primer poema: "Cruzo un desierto y su secreta desolación". Después escribí para entenderlo.

-¿Y qué ha entendido?

-Que la poesía es la experiencia reconstruida por la memoria. La experiencia es importante, pero lo es más su reconstrucción."




Fernando Valls: Con José Ángel Valente desaparece el que quizá haya sido el más ambicioso poeta del llamado grupo del 50 y el que más se había resistido a ser encasillado. En los últimos 30 años su esfuerzo consistió en seguir su propia trayectoria, al margen de generaciones y modas, empapado en la tradición literaria española, aunque sin perder nunca la perspectiva de la poesía universal.

Descanse en paz.


viernes, 20 de noviembre de 2009

Pre (periodista)

Adoro el periodismo.

Más allá de una cuestión vocacional, es una cuestión personal. Hace algún tiempo escribí sobre las razones por las que escribo. Empecé diciendo que era "para no pensar", craso error, un tachón se encargó de juzgar convenientemente tal barbaridad y encajó a la perfección unos milímetros por encima "para pensar sólo en una cosa".

Cuando escribo no cabe otra cosa en mi cabeza, a no ser que pertenezca al mobiliario de la misma, por supuesto. Y no dejo de hacerme preguntas, de buscar respuestas lo más argumentadas posible. Es un juego contra mí mismo, contra lo que puedo llegar a enlazar para enfocar un dato de una manera distinta, lo más real posible, dentro de los límites mismos de la realidad, por supuesto.

Me encanta jugar a ser periodista, aunque la verdad me robe el sueño alguna que otra noche.

Viajar

Viajar sólo tiene sentido si es para darle una oportunidad al sol de evadir la gravedad.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Paseo


lunes, 16 de noviembre de 2009

Mensajes sin botella

Óxido

No parece oxidarse
el acero de la gran ciudad.
El esqueleto metálico del monstruo
que no envejece.

Las carreteras parecen perdidas
entre una marabunta de direcciones
desvinculadas de Roma y de los corazones.
No hay ruta que haga al amor inamovible.

Siempre está de mudanza.
Perdido entre cajas de cartón
repletas de cartas sin abrir
con palabras agrietadas por el silencio.

Letras que envejecen irremediablemente,
externas al polvo del aire
y al rugir de los motores titiritando de frío,
externos a la naturaleza del bolígrafo.

Entre los días, parecen debilitarse
los corazones sin correspondencia,
morir de ausencia los epistolarios
que se derritieron en cajones oxidados.



SpNt2005 - 16/11/09

Estúpido

A veces me gustaría ser más estúpido. No es que no lo sea. Lo soy. No sé.
Supongo que siempre me pasa cuando estoy con alguien que ni siquiera se ha hecho esta pregunta.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Salida

Siempre es difícil encontrar una respuesta antes de formular una pregunta, por no decir imposible. Todos en esa sala parecían no saberlo.

Nadie de los millones de presentes se había preguntado cómo demonios se podía escapar de allí. Pese a todo, algunos hicieron de la pared su ventana de mares blancos, bosques blancos y horizonte blanco, hasta quedar su mente blanca. Otros formaron un círculo como los grupos de jóvenes que van a la discoteca y bailan sin moverse del sitio, que convierten en amenaza cualquier contacto ajeno. Otros cerraron los ojos para ver lo que ellos quisieran, y al poco tiempo se quedaron ciegos. Otros estudiaron el suelo concienzudamente para poder inventar un territorio: la propiedad, la seguridad y la guerra. Todos habían olvidado cómo habían llegado hasta allí.

Parece ser que los niños eran los únicos que miraban hacia arriba en busca de la atención de sus padres y el guiño de alguna nube, los únicos a los que no parecía importarles su posición dentro de aquella sala sin techo.

Siempre es difícil encontrar el cielo sin atreverse a mirar hacia arriba.

viernes, 13 de noviembre de 2009

José Hierro


A orillas del East River

I

En esta encrucijada,
flagelada por vientos de dos ríos
que despeinan la calle y la avenida,
pisoteada su negrura por gaviotas de luz,
descienden las palabras a mi mano,
picotean los granos de rocío,
buscan entre mis dedos las migajas de lágrimas.

Siempre aspiré a que mis palabras,
las que llevo al papel,
continuasen llorando
-de pena, de felicidad, de desesperanza,
al fin, todo es lo mismo-,
porque yo las había llorado antes;
antes de que desembocasen en el papel blanquísimo,
en el papel deshabitado, que es el morir.
Dejarían en él los ecos asordados, empañados,
de lo que tuvo vida.
Alguien advertiría la humedad de las lágrimas,
lloraría por seres que jamás conoció,
que acaso no es posible que existieran
aunque estuvieron vivos
en el recuerdo o en la imaginación.
Lloraríamos todos por los desconocidos,
los -para mí -difuminados
en la magia del tiempo.

Contra las estructuras
de metal y de vidrio nocturno
rebotan las palabras aún sin forma,
consagradas en el torbellino helado,
y no me hacen llorar.
Yo ya no sé llorar. ¡Y mira que he llorado!

II

Yo ya no lloro,
excepto por aquello que algún día
me hizo llorar:
los aviones que proclamaban
que todo había terminado;
la estación amarilla diluida en la noche
en la que coincidían, tan sólo unos instantes,
el tren que partía hacia el norte
y el que partía hacia el oeste
y jamás volverían a encontrarse;
y la voz de Juan Rulfo: «diles que no me maten»;
y la malagueña canaria;
y la niña mendiga de Lisboa
que me pidió un «besiño».

Yo ya no lloro.
Ni siquiera cuando recuerdo
lo que aún me queda por llorar.








"La poesía social tenía el defecto de no ser popular. Esa poesía se ha quedado entre los poetas, entre los intelectuales de profesión. Por ello, en cierto modo, ha fracasado. Los poetas hablaron "del" pueblo, pero no hablaron "al" pueblo.

[...]

—La honestidad de mi poesía, no su valor —dice Hierro—, reside en el hecho de que he escrito siempre para mí. El poeta tampoco puede escribir sólo para que le entiendan los demás. Escribe para entenderse a sí mismo, que es la única manera de que puedan entenderlo los otros, ya que somos una porción de esos otros."




"Yo encuentro mi propia voz en el año de 1944. Entonces yo trabajaba de obrero en un fábrica, y hacía sonetos porque había mucho ruido por unas máquinas trituradoras. Entonces yo me divertía haciendo sonetos, que era como hacer gimnasia. Mientras trabajaba en los años de cárcel en las máquinas en realidad en mi mente estaba haciendo versos y declamándolos a un compañero. Esto me sirvió para ir haciendo oído, a oír el ritmo de las palabras, que luego podía recordar; cuando llegaba la noche transcribía aquello que había estado haciendo. Era como un juego.

[...]

Entonces un grupo de jóvenes que estabamos uno contra otro en los petates de aquella prisión, separados apenas por unos 40 centímetros, pusimos los libros como si estuviéramos en casa, en una especie de estantería. Pero un día pasó un cura miserable, vio aquellos libros, y los requisó diciendo que habían entrado sin autorización. No sé que maldad había en Dostoievski o el pobre Gabriel Miró, pero en todo caso los libros desaparecieron. En la cárcel seguía descubriendo la vida, que era lo que importaba.

[...]

El poema nace de una emoción, de una intensidad. Pero no se sabe entonces de qué va a constar. Yo a veces veo un tipo de poesía, como la del siglo XVIII, que es una poesía en la que ya se saben el poema antes de escribirlo. A mí me gusta que el poema vaya delante de ti. El perro del Lazarillo guía al ciego, pero el ciego tuvo que adiestrarlo primero. De manera que el poema te lleva a donde no sabías que querías ir, como el perro lleva al Lazarillo. Yo he hecho poesía en prosa, que es un genero distinto a la llamada prosa poética, que nunca he sabido lo que es. La prosa poética me parece una prosa adornada. La diferencia que puede haber para mí entre un poema en prosa y un poema en verso libre es la misma que puede haber entre una papa y una rosa. Lo que importa de la planta de la papa es precisamente la papa, que está debajo de la tierra. Lo que importa de la rosa es lo que está arriba. Pero una es la raíz de lo que se come y la otra es la raíz que alimenta lo que ves."


Fragmentos de "El mundo nunca ha sido libre" (1998)


"La poesía no es ni mejor ni peor que las demás artes es, simplemente, lo que puede ser, aunque el artista siempre ansía el arte total; en él convive la necesidad de integración, la búsqueda de una entidad suprema. Lo que sí es cierto, es que la poesía toma de la música el ritmo, la musicalidad de las palabras; el color de la pintura; de la arquitectura, la estructura; de la escultura, el volumen. Es la gran vampira que se alimenta de sangre ajena.

[...]

¿Cómo se debería enseñar la poesía?

Lo peor que se puede hacer en las aulas es explicarla sin haberla leído. Eso me hace recordar a dos personajes de “La Codorniz”, que protagonizaban una tira cómica; uno contaba un chiste, y el otro se lo explicaba. Hay que leer la poesía o, mejor dicho, hay que oírla, eso es lo principal. Las explicaciones sobre las características del verso o la vida del autor son secundarias. Además, ¿qué quiere decir, por ejemplo: Verde, que te quiero, verde? A uno le gusta, le llega, pero, en verdad, no se alcanza a comprender su significado.

Lleva tres años sin publicar, ¿por qué?

Estoy cansado. También puede ser que no se me ocurra nada… Ni siquiera he sido capaz de terminar mi discurso de ingreso en la Academia. No es problema de inspiración, porque la inspiración es sólo el principio, es como el hambre que te lleva a buscar algo para comer, luego comienza la comida, el trabajo, de él sale el verso."




Descanse en Paz.
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall