domingo, 1 de agosto de 2010

Blogosfera 2009


Algunos datos:

El 28% de los bloggers tiene entre 35 y 44 años.
Uno de cada cuatro gana más de 100 mil dólares cada año.
La mayoría de los bloggers (48%) reside en Estados Unidos.
El 26% actualiza su blog entre 1 y 9 veces al día.
Al menos hay casi 144 millones de blogs en la red (143.890.000).
El 20% escribe posts desde su smartphone.

El perfil del blogger:

  • Dos de cada tres son hombres.
  • Un 60% tiene entre 18 y 44 años.
  • La mayoría tienen mejor educación que la población general: el 75% tiene un título universitario y el 40% tiene un título de postgrado.
  • Los bloggers profesionales y autónomos son más adinerados: aproximadamente la mitad tienen un ingreso anual de 75.000 dólares y uno de cada tres alcanza la cifra de los 100.000 dólares.
  • Más de la mitad están casados.
  • Más de la mitad son padres.
  • La mitad son empleados a tiempo completo, sin embargo, ¾ de los bloggers profesionales son empleados a tiempo completo.


Leer más en: http://technorati.com/blogging/article/day-1-who-are-the-bloggers1/#ixzz0vNvuzWkD


Infografía extraída del estudio Estado de la Blogosfera 2009, realizado por Technorati.



NOTA: Pronto os contaré mi sueño.

Tiempo

El tema de esta entrada sería la excusa perfecta para empezar a filosofear sobre el tiempo. Algo habrá que hacer.

Más allá de todo lo que pueda extraerse de un concepto que el hombre pretende medir como una geografía, (hace no mucho se ha logrado cuantificar el intervalo de tiempo más pequeño jamás medido): ¿qué es el tiempo más allá de una cifra? No se toca, no emana de ninguna parte ni se agota, sólo sirve de muestra de que algo se mueve. De que hay vida, causa-efecto, trascendencia.

¿Algo constante? Según la teoría de la relatividad, el tiempo dispone de diferentes ritmos. No tiene siquiera una continuidad permanente, como si de una sucesión de muestras de un proceso de reordenación de elementos externo a toda ley se tratase (quizá algún día encontremos patrones), absolutamente neutral respecto a cualquier conflicto.

Como no, el ser humano también ha aprendido a utilizarlo. Desde el momento en el que fuimos capaces de captar una imagen confiamos en aislar la toda la veracidad de un instante con una fidelidad extremadamente cercana a nuestra perspectiva, y la superamos. Llegaron las cámaras analógicas, las digitales, en 3D,...

Aprendimos a jugar con las partes físicamente imperceptibles para nosotros, interpretar el mundo a otro ritmo, para encontramos más preguntas que hacerle a la realidad.

Más despacio...
(Vía Pizcos)


... o más deprisa.



(Vía PetaPixel)

Soy de los que piensan que el ser humano es incapaz de dejar de pensar, más rápido o más despacio, con mayor o menor acierto. La vida es algo que no debe tener pause, ya se encargará el tiempo de agotarla. Vive.

Deriva

Quemaban los dedos. Los dedales apretaban sus uñas contra su tacto.

- ¡Sácalos! ¡Sácalos!

Era cirujano desde que soñaba; su curiosidad por sí mismo le había convertido en un exitoso siervo del milagro de la vida. Ayer operó en Tokio, después de comer saldrá a la cubierta de su pequeño velero y de cinco a nueve visitará Kabul, después se tomará su té de limón y limpiará un poco la cubierta. Tres pasiones completan su vida: la medicina, el uno y el viento.

Ocho años hacía que no entraba a un hospital. Internet y la Ciencia le habían dado la posibilidad de naufragar cuantas veces quisiera. Muchos días pasaron esos dedos sin otra piel. Tantos que la noche del uno de agosto de 2042 la pérdida viajó por satélite hasta una cáscara de nuez suspendida en mitad de la línea del horizonte; un recuerdo le astilló las manos. La muerte quebró un pasado anclado a la deriva.

Americanos

Es curioso cómo un vídeo que has visto en el Youtube invade las conversaciones de una manera tan enriquecedora. Quizás haya influido un grupo de amigos aficionado a los monólogos de Paramount Comedy. En todo caso, compartimos gran parte del contexto. Desde que lo vimos, Goyo Jiménez entró en nuestras vidas.

Una vez dicho esto, disfrútenlo:









(Para las conexiones lentas)
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall