martes, 31 de enero de 2017

Ruiseñor


El muestrario

“Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.”

José Ángel Valente


Quise que viera mi muestrario
de amores disecados. Se asustó.
Me preguntó por esos huecos.

“No te preocupes, son crisálidas”.
Me preguntó por los alfileres vacíos.
“No te preocupes, no volverán”.

La metamorfosis de la soledad
asusta. El cadáver sin membrete.
Los oasis, espejismos sin tregua.

“No te preocupes, es mi historia”.
Me preguntó por los alfileres vacíos.
“No te preocupes, son mariposas”.

Esa sensación. De diario deshojado.
La edad, no perdona su evolución.
El tiempo, el ritmo de otra canción.

Abrió sus alas con una sonrisa,
“No quiero ser mariposa”.
Ruiseñor, ruiseñor.


SpNt2005 – 8/1/17


Tersura


No puedo decir que la amé

"Lloraba con los ojos en alto,
sin pasarse las manos por la cara,
lloraba con orgullo."

La tregua, Mario Benedetti

No puedo decir que la amé.
Sería mentir.
La amé, eso es cierto,
pero no fui yo.
Fue un extraño ser,
una cándida y pueril imagen
de mi rostro imberbe,
de mis ojos dulces
y sonrisa complaciente.
Tal vez ese extraño la amase.
Ojalá que sí. Ojalá
la amen siempre como merece.
Por mi parte, solo
puedo decir que nunca la amé.
Que no sé su nombre nuevo
y dudo que su bondad se agote.
La mía, aquella imagen,
amó sin medida el tiempo suficiente,
amó fuera de los límites del límite.
La amó hábil y ardiente.
Pero yo no puedo amarla.
No puedo amar en presente
aquella figura libre, incandescente.
Nunca la amé, como amaré siempre
el recuerdo ajeno de
la tersura que no existe.


SpNt2005 – 12/1/17

jueves, 26 de enero de 2017

Aquélla


Como si el amor

Como si el amor,
como si la vida,
reducidos a este
casi todo, casi juntos,
casi siempre.

Ella, aquella lejana
forma de expresión,
balanza en equilibrio
de días fugaces,
de atmósferas infinitas.

Tú, esa lejana
danza de intenciones,
suspiro de noche,
arena de reloj inagotable,
atmósferas de deseo.

Yo, este lejano ser
que respira sin aire,
no puede ser amado
de tal modo, ni mirarse
en aquel infinito espejo,
ni entregarse.

Nadie, ni todas las nadies,
podrá amarme como ella
a través de ella.
Como aquélla, ya no dejo
que me amen.


SpNt2005 – 25/1/17




domingo, 22 de enero de 2017

Sueño amarillo


Anoche soñé en lo mucho que echaría de menos a mi abuela cuando no estuviese. Desperté. Hace ya tres años que se apagó.


'La tregua', de Mario Benedetti





El 4 de septiembre de 2015 subí un experimento. Las tardes que tenía libres, después de varias horas lavando coches por una miseria, en mi pequeño paraíso en alquiler, me atreví a leer en voz alta. Era un libro que no había leído nunca de un autor sobradamente admirado a lo largo de varias etapas de mi vida.

El atrevimiento y la constancia tuvieron sus resultados y ese día subí el experimento. La deficiente calidad de sonido me hicieron plantearme repetir semejante desafío. El amor al arte es perentorio y equivocarse es aprender a esconder la ausencia de medios.

Después de un año, los comentarios me motivaron a seguir con esto de leer en voz alta. Ahora, ya sí, con unos cuantos audiolibros en la mochila, me complazo en invitarles a 'La tregua', lo mejor que sé, lo mejor que se ha podido. Es casi perfecto. El más cercano a ese imposible, que no es poco.

Sobre esta versión, decir que nada que ver con la primera. Quizás el acento es menos natural. Releer es revivir, reandar el camino. Ha sido mucho más fácil, más interesante olvidarse del trazado y mirar el paisaje por la ventanilla. Un placer.

A modo de apunte humorístico. Porque esto es en realidad una diversión. Os dejo con algunas tomas falsas.




Disculpen las molestias.

Enrique Badosa


De Historias en Venecia (1978)

Preso político

Era muy hábilmente interrogado
varias veces al día, la verdad:
porque amaba las fuentes de agua fresca
que viven en el bosque matinal,
y el vuelo de los pájaros del alba
que incandescentes van de libertad.

A todos los nocturnos y resecos,
este amor los llevaba a sospechar.
Un día, antes de tiempo y sin la venia,
se les murió de muerte natural;
sólo porque morir está de moda,
y el que interroga sabe interrogar.




Extraído de Poesía castellana de cárcel (José María Balcells)


Más poesías de Enrique Badosa (y aún más)

lunes, 16 de enero de 2017

Battery


Low battery

Recarga de iones requerida.
Resollo de labios cupríferos.
Yonkis de la alterna.
Cobertura oxigenada.
RAM a la deriva
por las apps requeridas.
Se apaga. Aviso.
Se apaga la luz y a oscuras
ascuas neolíticas se autoproclaman.
Estás jodido nene:
alguien te llama.
¿Respondes? Sea quien sea
va a pensar lo inevitable.
Quieras o no quieras
vas a colgar. A lo indecente.
Sabes que es importante,
si no, tu número no existe.
¿Respondes? Segundo aviso.
Esta mañana estabas a tope.
Esperaba la llamada.
Pensé que los juegos
y el brillo no tenían tanta importancia.
Segundo tono. Tercer aviso.
Tendría tiempo si no avisara
(el ahínco cobra su víctima).
¿Cuándo pienso responder?
Ya es tarde. Telequinesis:
- Te am...
Haga lo que haga.



SpNt2005 - 13/1/17
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall