miércoles, 24 de noviembre de 2010

Sahara Occidental

Hace 7 meses, en mayo de 2010, en el Sahara Occidental, antigua colonia española (1958-1976), había un festival de cine. Las condiciones de vida de los saharauis (imprescindible ver) eran bastante precarias, no tenían body milk...

En noviembre, la cosa cambió:




Estas son imágenes de lo ocurrido del 8 al 10 de noviembre. El asalto y desalojo de uno de los cuatro campamentos de refugiados en los que subsisten los ciudadanos saharauis, concretamente, Gdaim Izik. Y la posterior lucha en las calles entre los activistas y el ejército marroquí.

El presidente de Marruecos, Mohamed VI, 18ª rey de la dinastía alauí (que reina Marruecos desde 1666), decidió realizar el desalojo el día de inicio de la Reunión de expertos sobre la revisión del marco para el desarrollo de estadísticas para el Medio Ambiente (FDES), organizada por Naciones Unidas en Nueva York. A pesar de la presencia de la misma ONU en el territorio, representada por su misión para organizar el referéndum en el Sahara Occidental, la Minurso.

Un mes después, el pasado 7 de octubre, en la IV Comisión de Descolonización de Naciones Unidas, se escucharon las declaraciones de Sara Mesa, de SaharaAcciones (.pdf),




Un día antes, España, por su parte, en su intervención ante el Comité especial sobre la situación relativa a la aplicación de la declaración sobre la concesión de independencia a los países y pueblos coloniales, había hablado sobre Gibraltar.

De aquí en adelante, no me queda más que hacer caso a la Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, quien pidió a los artistas españoles que "no opinen del conflicto del Sahara" porque no son "expertos en el tema". No soy ni lo uno ni lo otro, pero mi opinión no será necesaria mientras hablen los expertos, y los medios de comunicación.


"El ejército, las Fuerzas Auxiliares y la policía, continúan atacando las viviendas de los ciudadanos saharauis, deteniendo a todo el que encuentran, apaleando a familias enteras, secuestrando a los jóvenes, sobre todo en los barrios de Skeikima, Bucraa y Mattalla, mientras que en los barrios del este de la ciudad, como Raha, Duerat y otros, hasta ayer por la mañana se producían continuos allanamientos de viviendas por los distintos cuerpos de represión, que obligan a los ciudadanos a gritar “Viva el Rey”, “Sáhara marroquí” y frases por el estilo".
Otros, ni siquiera pueden decir:

Periodistas:


Parlamentarios de PNV y Aralar, que explican el alto el fuego decretado desde 1991 hasta la celebración de un referéndum (Minurso), es decir, una votación popular a favor o en contra de la autodeterminación; que aún no se ha llevado a cabo:


O no saben cómo decirlo:

Sobre la actuación del gobierno español, el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, un hombre que no sabe expresarse de acuerdo a su cargo (opinión personal respecto a su titubeo y poca claridad en la exposición de los hechos), reconoció la intención de mediar en el conflicto, que fue frustrada por el gobierno de Marruecos. No olvidemos que Sahara Occidental, hoy por hoy, pertenece a Marruecos.



Para explicar por qué aún no se ha realizado el referéndum para decidir sobre la independencia de este territorio, quién mejor que Felipe González, que prometió en 1976 la autodeterminación del Sahara Occidental... Al parecer son tres las piezas del puzzle, Sahara, Marruecos y Argelia:



Al resto de posibles intereses de España para con Marruecos que puedan justificar la actitud pasiva del gobierno español, al menos ante las cámaras, hay que sumarle la venta de armas a Marruecos. Concretamente, pasamos de vender alrededor de 10 millones de euros en 2007 a casi 120 en 2008 y, finalmente, poco menos de 60 millones de euros en 2009. ¿Dónde se están disparando esas armas? Quizás sea este un motivo suficiente para no opinar.

Haciendo un paseo por la memoria, en una de las apariciones del presidente del Gobierno en el programa "Tengo una pregunta para usted", le preguntaron sobre la venta de armamento:



Una vez más guerra... sólo que esta vez, en dairas, contra refugiados.
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall