martes, 3 de noviembre de 2009

Horizonte

Es curioso cómo he pasado la mayor parte de la vida leyendo casi exclusivamente lo que yo escribía. Cada texto es una huella del camino, meandros de un río que todavía no sé en qué mar desemboca.

Es extraño. Ahora estoy leyendo varios libros a la vez, y sigo escribiendo. No sé si es que se me han agotado las ideas, pero se ha tornado necesario beber del saber de otros, de su forma, para poder identificar mi silueta entre las sombras de la cultura de mi tiempo, de mi Historia eterna y latente en las letras.

A cada página descubro que camino descalzo, aunque sea dentro de esta red cibernética, ajena al tacto del papel. Excluida, autoexcluida más bien, de su propia autonomía divergente. Un camino lleva al silencio y el otro, a un grito inaudible. Son inherentes. No me atrevería a decir paralelos. Lo que está claro es que ambos están decididos a salir de este cuerpo, convencidos de haber sido tocados de una especie de bendición divina o algo así... algo tan esperpéntico y absurdo que voy dejando que se alejen en su juego, sólo por la curiosidad de saber qué traerán de vuelta de sus aventuras más allá de este lugar en el que el horizonte no parece tener límite.

el grito, edvard munch, munch

La noche



La noche

La noche hace de mi boca un sumidero,
sale por ella toda la mierda que llevo dentro.
Me agita tanto como mi infancia al despertarme
para ir un instante más al colegio.

El tiempo me ha enseñado a guardar las lecciones
para el invierno, para las noches de trueno,
en las que quema el bolígrafo hasta quedar seco.
Y peleo y batallo sobre un corcel contra los recuerdos.
Los vomito. Soy un bulímico de sueños.

Así es como el insomnio me observa desde el espejo
y la sombra me aprieta contra su pecho...
Así es como expulso mis desiertos
y recibo a cambio ademanes inciertos de creer,
durante un segundo,
que probablemente el tacto de tus besos no provenía del cielo,
que ahora mismo soy algo más que una nube extraviada
lloviendo, llorando, escribiendo,
echándote de menos.



SpNt2005 - 13/10/09
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall