viernes, 13 de mayo de 2011

Rutherford


"Rutherford, para averiguar lo que ocultaba el minúsculo átomo, lo bombardeó con partículas aún más pequeñas: con esas pertículas subatómicas que los átomos radiactivos emitían en todas las direcciones.

Estas partículas eran tan pequeñas y se movían tan de prisa, que atravesaban láminas finas de materia sin enterarse. Interponiendo una fina lámina de metal entre un estrecho haz de partículas y una placa fotográfica, el haz dejaba un punto oscuro en ésta después de atravesar la lámina. Rutherford notó en 1906 que el metal tenía un extraño efecto: el punto oscurecido era difuso, como si algunas de las partículas, al pasar por el metal, hubiesen sufrido una desviación.

Rutherford y Hans Geiger, su ayudante, decidieron investigar en 1908 el fenómeno, lanzando partículas contra un pan de oro de unas cuantas cienmilésimas de centrímetro de espesor; aún así, constituía un muro de 2.000 átomos de anchura. El razonamiento de Rutherford era que si los átomos llenaban por completo el espacio, las partículas no tendrían ninguna probabilidad de atravesar la lámina.

Pero las partículas sí pasaban; prácticamente todas llegaron al otro lado en línea recta. Algunas, muy pocas, salían con cierto ángulo, como una bola de billar golpeada de lado. Y una de cada 20.000 rebotaba incluso hacia atrás.

¿Cómo podía pasar eso? Rutherford diría más tarde que era como disparar un cañón contra un papel de celofán y que la bala retrocediera hasta el cañón.

Finalmente halló la explicación: la mayor parte del átomo era espacio vacío, a través del cual podían pasar fácilmente las partículas subatómicas; pero en el centro de cada átomo había un núcleo diminuto en el que se concentraba prácticamente toda la masa del átomo. Este núcleo estaba rodeado por partículas que giraban alrededor de él en órbitas, como los planetas. Rutherford fue así el primero en descubrir la estructura interna de un átomo."

Isaac Asimov

Extraído de Momentos estelares de la ciencia

(duda resuelta)



Aquí podemos ver el laboratorio del señor Ernest Rutherford a principios del siglo XX. En él trabajaron otros ilustres científicos, como Marie Curie y Becquerel.