Mostrando entradas con la etiqueta José Ángel Valente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Ángel Valente. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de febrero de 2011

Claustro materno


La poesía no sólo es comunicación; es, antes que nada o mucho antes de que pueda llegar a ser comunicación, incomunicación, cosa para andar en lo oculto, para echar púas de erizo y quedarse en un agujero sin que nadie nos vea, para adentrarnos en una habitación abandonada cuya puerta se puede cerrar desde dentro sin que nadie en el exterior sospeche que una puerta se disimula en el muro, y para estarse allí en el claustro materno, seguros y escondidos, sin que nadie aparezca, sin que nadie nos saque a la luz pública, desnudos e indefensos, nos saque y nos suplicie y nos repita la sorda letanía cotidiana, la letanía aciaga de la muerte.


Extraído de Notas de un simulador.



fotografia embrion, embrion elefante, peter chin, extraordinary animal in the womb

La imagen fue tomada por Peter Chinn, el productor del documental de National Geographic "Extraordinary Animals in the Womb". Para tomar la fotografía, usó una tecnología de escaneo cuatridimensional, gráficos de ordenador y unas diminutas cámaras para caputar el proceso desde la concepción hasta el nacimiento.

jueves, 5 de agosto de 2010

Magia

"Se trata, simple y llanamente, de que el poema converja o no con todos sus medios hacia la realidad; de que esos medios existan sólo en función del contenido de realidad que el poema revela; y de que, por último, ese contenido de realidad y la estructura verbal en que se aloja sean inseparables."

viernes, 18 de diciembre de 2009

Maestro

Intento no darme cuenta de las palabras que me sacan de una encrucijada creativa, las salvavidas; para no intentar evitarlas, desterrar de mi pequeño mundo de islas sus significados como parte de mi realidad. Se cree que la repetición es una enemiga cuando se escribe, lo cual es un absurdo, y más si aspiro a considerarme poeta algún día, ya que aunque cada una de mis poesías tuviera una palabra común al resto seguirían manteniendo su espíritu de idea, su esencia. O eso creo. O eso quiero creer.

La poesía aparece así, de modo primario, como revelación de un aspecto de la realidad para el cual no hay más vía de acceso que el conocimiento poético. Ese conocimiento se produce a través del lenguaje poético y tiene su realización en el poema. Porque es éste la sola unidad de conocimiento poético posible: no un verso, por excelente o bello que pueda parecer, ni un procedimiento expresivo, por eficaz o caracterizador que resulte, sino el poema como estructura donde esos elementos coexisten en fluida dependencia, corrigiéndose y ajustándose para formar un tipo de unidad superior.


Y escribo por tantas razones internas que sólo me viene una a la cabeza. Escribo para pensar sólo en una cosa, para buscar dentro de mí enlaces de palabras que intenten dar significado a mi realidad, mi existencia, el sentido de mi vida, los fogonazos de ideas en mitad de la noche,... mi tiempo al fin y al cabo. Y aprendo escribiendo en mayor medida en que lo haría el alumno estudiando, porque mi esfuerzo no es conocer lo que hay sobre la mesa, es aumentar el temario y después descifrar su código y depurarlo, por supuesto, sobre la marcha.

Ayer sólo entré a una clase, pero fue un gran día sólo porque escribí una poesía conjunta con Miky y Ludo (en breve la compartiré con vosotros), y hablamos sobre el escribir. Ludo cogía la libretita y el boli, y de pie, con las manos abajo, pensaba y repensaba, preocupado por el resultado final, cómo continuar los cuatro versos que habíamos escrito Miky y yo, decir que hace poco escribió su primera poesía. Y le decíamos "¡No! No se piensa y se escribe, ¡se piensa mientras se escribe!"

Por existir sólo a través de su expresión y residir sustancialmente en ella, el conocimiento poético conlleva no ya la posibilidad, sino el hecho de su comunicación. El poeta no escribe en prinicipo para nadie y escribe de hecho para una inmensa mayoría, de la cual es el primero en formar parte. Porque a quien en primer lugar tal conocimiento se comunica es al poeta en el acto mismo de la creación.
Las palabras de la tribu, José Ángel Valente.

Y Ludo buscaba un tema, un hilo. Miky lo desgrana y sí, era una de las direcciones que estaba cogiendo el poema, pero no debía ceñirse a él. Es el mismo poema el que te dice el camino que has de tomar. Para mí la poesía no es ningún sacrificio porque sólo hay que pensar el primer verso, el resto es palpar a ciegas los límites de su figura; incluso se puede descabezar lo único que se ha pensado (más de una vez lo he hecho).

El estilo, así considerado, puede ser víctima de dos elementos aporísticos: de un a priori estético y de un a priori ideológico. Ambos liquidan de raíz toda posibilidad de que la obra artística se produzca. El a priori estético hace prevalecer la autonomía del medio verbal: el estilo desaparece entonces y se convierte en manera. El a priori ideológico hace prevalecer la autonomía del tema: el estilo desaparece asimismo y se convierte en esquematismo demostrativo. Se trata de dos mecanismo de abstracción que, en último término, aunque por distintas vías, coinciden en escamotear el posible contenido de realidad de la obra literaria.

Las palabras de la tribu, José Ángel Valente.


Sencillamente, increíble.

Ahora sí que no tienes excusas para no escribir.

lunes, 23 de noviembre de 2009

José Ángel Valente


Sé tú mi límite

Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.

Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.

Si tú acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.

Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.

Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.

No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.












"La condición de ausencia o de exilio me parece la condición natural del escritor. Yo empecé a escribir en la España irrespirable de mi adolescencia para huir, para no estar total e irremediablemente aquí; luego, desde fuera, seguí escribiendo en cierto modo para no dejar de estar total e irremediablemente aquí. En ambas posiciones hay una teoría de la ausencia. Creo, en efecto, que la escritura es la palabra propia del ausente. En ese sentido yo pertenezco por entero a la escritura, soy un hombre de la escritura y me constituyo por ella. El escritor no puede malvender esa forma de irrenunciable ausencia o exilio por un plato de lentejas; es decir, por formas subsidiarias. Creo que muchos escritores españoles que parecían pudorosos, dentro y fuera de España, durante el antiguo régimen se han vuelto ahora inverecundos y ávidos de primeros planos de condecoraciones, de academias, de premios."



"P: ¿Qué poetas españoles e hispanoamericanos lee con agrado José ángel Valente?
R: Machado, Juan Ramón Jiménez, Unamuno; Lorca y Cernuda; Vallejo, Huidobro, Neruda, Emilio Adolfo Westfalen, Lezama Lima, Villaurrutia. Supongo que la pregunta se refiere a poetas del presente siglo.

[...]

P: ¿Qué es el fracaso?
R: La conciencia íntima del artista bajo el posible brillo de los parámetros externos.

[...]

P: Ser poeta en España es...
R: Como en cualquier otro lugar: comparecer ante la Palabra.

[...]

P: El intelectual de este fin de siglo, ¿está domesticado?
R: Sí, creo que el intelectual, en general, ha sido capturado por los mecanismos y las concesiones del poder, y se ha dejado embaucar.
P: ¿Y el crítico?
R: Por supuesto. La crítica en España es muy escasa. No hay grandes figuras, comparables, por ejemplo, al Clarín crítico. Carecemos de esa figura modélica de crítico desde hace mucho tiempo, y lo necesitamos, porque hoy no hay quien tamice esos falsos valores que tanto abundan, ni referencia firme alguna. Y sin eso no tendremos cultura jamás.
P: ¿Y lector?
R: Está aplastado por lo que yo llamaría el producto editorial, por la edición masiva de novedades de nulo valor. Recuerdo cómo, en una ocasión, una señora compró cinco ejemplares de una novela de Vallejo-Nágera, para ella, su prima, su amiga... Hay que tener el libro de moda, aunque no se lea jamás."




"¿Qué ha marcado su biografía?

-Que los americanos lanzaran la bomba atómica y que los alemanes asesinaran judíos. ¿Sabe qué pienso?

-¿Qué?

-Que todo el inmenso progreso tecnológico de Occidente no va ni de lejos acompañado por una moral intelectual equiparable.

-¿Su primer sentimiento ideológico?

-Cuando tenía siete años, mi padre, que era de derechas, me llevó a un monasterio donde tenían encerrados a unos que llamaban "rojos". Yo pensaba que me encontraría con unos señores de color rojo y me topé con gente desahuciada que me miró intensamente. Algo muy importante se intercambió en esas miradas: desde entonces yo soy rojo.

[...]

-Hábleme de esas revelaciones.

-La primera ocurrió con mi primer poema: "Cruzo un desierto y su secreta desolación". Después escribí para entenderlo.

-¿Y qué ha entendido?

-Que la poesía es la experiencia reconstruida por la memoria. La experiencia es importante, pero lo es más su reconstrucción."




Fernando Valls: Con José Ángel Valente desaparece el que quizá haya sido el más ambicioso poeta del llamado grupo del 50 y el que más se había resistido a ser encasillado. En los últimos 30 años su esfuerzo consistió en seguir su propia trayectoria, al margen de generaciones y modas, empapado en la tradición literaria española, aunque sin perder nunca la perspectiva de la poesía universal.

Descanse en paz.