martes, 30 de agosto de 2011

Mota de polvo





Somos un pequeño punto en mitad del universo, una gota en las profundidades del océano, una habitación en mitad de un rascacielos. Sintiéndose tan pequeño cómo no caer en esta especie relativismo pasivo, cómo valorar positivamente los efectos de nuestras acciones cuando el motivo es lo único importante.

Quizás no lleguemos a cambiar el mundo, pero habrá merecido la pena con mejorarse uno mismo.
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall