miércoles, 19 de febrero de 2014

Chivo expiatorio


Imputación del chivo expiatorio

No puedo quitarme,
no puedo sacar de mi cabeza
la memoria flácida y marmórea carne
más allá de esta frontera epidérmica
que una viva imagen de muerte ignora.

No puedo olvidar
ni la imagen ni tragarme
la vergüenza ajena que me señala:
culpable, pudiste y no hacer nada
es el poso de esta desdicha.

No puedo amar enteramente o
dormir enteras las noches;
no puedo ignorar las vallas al horizonte,
no puedo perdonarme
eso que somos todos y no se aguanta.



SpNt2005 – 19/2/14

Mil gracias a los reporteros de guerra
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall