martes, 7 de septiembre de 2010

Antorchas de la libertad

Mientras que para Walter Lippman la propaganda era un contaminante del flujo saludable de la información, para Edward Bernays constituía el núcleo de una nueva actividad, de una nueva profesión. "El nuevo nombre de la propaganda es consultoría en relaciones públicas", escribió Bernays. Para él, el consultor en relaciones públicas era, primero, un proveedor de noticias, pero aún más importante, era un creador de noticias, y no sólo de noticias, sino también de acontecimientos.

El suceso comenzó cuando George W. Hill, presidente de la American Tobacco Company, le planteó (a Bernays) cómo lograr que las mujeres, que pasaban bastante tiempo fuera de casa, no se limitaran a fumar bajo techo; había que lograr que, como los hombres, fumaran en la calle. Un psicoanalista le dio la idea a Bernays: las mujeres se encontraban en un proceso de igualación con los hombres; pero fumar cigarrillos era una actividad asociada al ámbito masculino. Entonces, en el proceso de igualación, los cigarrillos se convertían en "antorchas de libertad". Bernays tomó esta expresión, usada casualmente, y concibió la "marcha de la libertad". Obtuvo las direcciones de las treinta jóvenes que aparecían en la revista Vogue, porque acababan de ponerse de largo, e hizo que su secretaria les enviara este telegrama:

"En interés de la igualdad entre los sexos y para combatir otro tabú, yo y otras jóvenes encenderemos otra antorcha de libertad fumando cigarrillos mientras paseamos el Domingo de Pascua por la Quinta Avenida [...]. Hacemos esto para combatir el estúpido prejuicio de que el tabaco está bien para el hogar, el restaurante, el taxi, o el vestíbulo del teatro, pero nunca sí, nunca para la acera. Las fumadoras y sus acompañantes pasearán por la Quinta Avenida entre las calles 48 y 44, de once y media a una".

El Domingo de Pascua de 1929, mujeres guapas y jóvenes, en muchos casos acompañadas por caballeros, se pasearon con sus "antorchas de la libertad", es decir, con sus cigarrillos encendidos por una de las zonas más céntricas de Manhattan. A la prensa le encantó el suceso, que recibió una gran cobertura, y las mujeres encontraron una legitimación para fumar en cualquier sitio, lo que incrementó el consumo de cigarrillos. Y esto lo promovía Bernays cuando ya se tenían indicios de la nocividad del tabaco.


Esteban López-Escobar,
Profesor Ordinario de Teoría de la Comunicación y de la Información.
Universidad de Navarra.

Extraído de "Comunicación, información y democracia" (cap. 2); en G. Galdón, coord., Introducción a la comunicación y a la información, Madrid: Ariel, pp. 27-45

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Actualización: 7/3/11 - 4:22

"Estas estadísticas dejan una conclusión muy clara: los hombres son más propensos a sufrir cánceres y, sobre todo, a morir por su culpa. Sin embargo, hay casos en los que la mujer está asumiendo más riesgos. Es, por ejemplo, el caso del cáncer de pulmón. El porcentaje de muertes por esta causa, que apenas aumentó desde 1990 en los hombres, creció entre las mujeres alrededor de un 50%. De igual manera, en las mujeres, el riesgo de muerte por cáncer de pulmón creció entre 1990 y 2006 un 68%, mientras que en los hombres descendió un 2,8%. Esta tendencia divergente en uno y otro sexo probablemente refleje el abandono paulatino del hábito tabáquico en los hombres y la más tardía incorporación al mismo de las mujeres."


Escondite

Por si un día

Por si un día despierto con los ojos cerrados,
por si me busco en un escondite distinto al mío,
cazaré las imágenes con mi red de mariposas
y las encerraré en la pecera de mi submarino.

Bajo llave, en una caja fuerte de corazonadas
guardaré los fotogramas de mi paraíso perdido,
por si sus alas se transcriben en blanco y negro,
por si un día me duermo con los ojos abiertos.


SpNt2005 - 3/9/08

Soñaba con despertar

Todavía sueño

Very Large Telescope

VTL, crear estrellas, láser
El VLT de Cerro Paranal (Chile) disparando un láser hacia la atmósfera superior. ESO/Yuri Beletsky

Tras cinco años de trabajo, el 28 de enero de 2006, a las 23:07 hora local, un rayo láser de varios vatios fue lanzado desde Yepun, la cuarta Unidad Telescopio de 8,2 metros del Very Large Telescope (VLT), produciendo una estrella artificial, a 90 km en la atmósfera.

La óptica adaptativa (más información) permite a los astrónomos superar el efecto borroso de la atmósfera, similar al que experimentamos al ver a través de una capa de agua; y obtener imágenes casi tan nítidas como sería posible si el telescopio estuviese en el espacio.

Sin embargo, esta técnica requiere de una estrella de referencia cercana relativamente luminosa, en este caso, 20 veces más débil que la estrella más tenue que puede ser vista a simple vista, que no existe en todas las áreas observables. Para superar esta dificultad, los astrónomos en Paranal utiliza un poderoso láser que crea una estrella artificial donde y cuando lo necesitan (véase eso0607 y eso0727 ).

VTL, crear estrellas, láser, telescopio

Interior de la cúpula del telescopio. El láser se encuentra en la parte superior del espejo secundario, a 1,2 metros del telescopio

El procedimiento es el siguiente: el láser es dirigido a un punto cercano al objeto que se está observando; las partículas de la atmósfera dispersan la radiación y la luz que devuelven es detectada por el sensor de frente de onda (.pdf), posteriormente se evalúa la variación y se ajusta la dirección de los telescopios. Es algo así como unas gafas que detectan y se adaptan a diversas miopías, a una distancia de 90 km, concretamente en la mesosfera, donde se encuentra la capa de sodio que se ilumina, creando la estrella. Se cree que esta capa de sodio se formó a causa de pasados meteoritos que se adentraron en la atmósfera del planeta.

La instalación de la estrella láser guía es un proyecto de colaboración entre el European Southern Observatory (ESO), el Max Planck Institute for Extraterrestrial Physics en Garching, Alemania (MPE) y el Max Planck Institut for Astronomy en Heidelberg, Alemania (MPIA).


Fuentes principales:

Man-made Star Shines in the Southern Sky (.html -febrero 2006)
Creating a star (.html -diciembre 2009)
Creando estrellas artificiales (.html -septiembre 2010)

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Actualización: 8/10/10 - 18:07
Actualización 2: 8/11/10 - 13:33

Matices

Me gustaría recuperar una frase que servirá como ejemplo para empezar:

Pero no me extraña que hoy día, en que hay tan poco respeto ecológico por la naturaleza de las cosas: del clima, de los ríos, de los bosques, de los niños en el vientre materno o de los niños que vienen con alguna malformación y se les aborta, de los ancianos y enfermos que, mirados con “ojos de euro”, consumen más dinero del que producen y se les eutanasia…, ante este panorama tan irrespetuoso con la naturaleza de las cosas y personas, no me extraña que mucha gente crea que practicar la sexualidad es algo sin normas y sin orden ecológico y racional.


De Sexo y agua. (Asco me da)

Los adjetivos tienen muchos riesgos. Aportan juicios de valor.

En este caso, el significado de ecológico ha sido modificado en una misma oración por completo. Comienza refiriéndose a la ecología de la "defensa y protección de la naturaleza y del medio ambiente" y termina jusficando su postura en torno a la definición de ecología como "parte de la sociología que estudia la relación entre los grupos humanos y su ambiente, tanto físico como social".

En este caso, el autor ha utilizado una enumeración para no tener que dar demasiadas explicaciones (supongo); empieza por "el clima" y termina por ancianos a los que "se les eutanasia" (¿eutanasiar?). Ha utilizado el clima, algo común y cotidiano que podemos relacionar fácilmente con el significado más común de ecológico, con la eutanasia, una palabra cargada con una intensa opinión personal.

Esto refleja al mismo tiempo la fragilidad y la flexibilidad de nuestro idioma. Su riqueza. Podemos jugar con él para divertirnos, amar, opinar, persuadir, incluso para herir; pero existe la posibilidad del juego.

En poesía, la polisemia da a las palabras nuevos matices, las otorga de diferentes posiciones.

Encontrar la palabra adecuada puede ser un ejercicio de repaso mental del diccionario bastante intenso, aunque no conviene irse demasiado por las ramas para no perder el hilo, el sentimiento que arrastra hacia afuera.

En mi caso, dispongo de al menos tres criterios para descubrir cuál es la palabra adecuada:


- Longitud: el verso libre es bastante permisivo en este sentido. Aún así, el ritmo viene marcado por el silencio entre palabras, los espacios en blanco también pesan en el ritmo, hay que marcar los puntos en los que se toma aire. Es lo que hace diferenciar la lectura de un poeta de su poema y cualquier otro lector, él es el único que sabe qué carga de entonación o velocidad tiene cada palabra o cada verso. De hecho, creo que es obligatoria una pausa al final de la estrofa, cosa que yo no hago siempre, lo que significa que yo no sé escribir para ser leído por alguien que sepa leer poesía.

- Significado: es imprescindible que aporte un sentido al final del poema, no siendo imprescindible que tenga relación con el resto del verso; la relación entre significados aparentemente sin sentido construye ideas que de otra forma no podrían ver la luz. Para mí, un poema no son cuatro paredes, es un hogar.

- Musicalidad: con musicalidad me refiero a los fonemas, los sonidos de las letras. Una palabra es a priori un elemento aislado, pero tiene que formar parte de una estructura fonética, en esto juegan un papel fundamental las vocales, que son las que marcan a través de la sonoridad la importancia de una palabra sobre otra, un significado sobre otro. Es quizás lo que realmente tenga más sentido buscar en una palabra.

En mi caso, busco primero musicalidad (dejarse llevar por la corriente) y después significados, teniendo siempre fija la intención de no usar palabras muy largas si no es para romper el ritmo del poema y buscar una vuelta al origen o desvariar hacia tierra de nadie.

Por regla general, la musicalidad y los significados no suelen ser complementarios; es ahí el lugar en el que entran los matices y las correcciones posteriores a mis últimas poesías (las primeras poesías que escribí son como son y punto). En algunas poesías busco la máxima altura con el menor número de piezas, en otra una gran base que cave un agujero en el suelo... pero eso ya son descripciones que forman parte del juego.

Yo busco colores, hacia arriba, hacia abajo o hacia el centro. Matices de colores que aún no existan.


¿Juegas a encontrar?



Nota:
Esta entrada es totalmente cuestionable, no es más que un primer intento de teorizar qué significa la poesía en base a mi experiencia personal.
El auténtico espíritu de Dulce de afluentes
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Maira Gall