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sábado, 6 de marzo de 2021

Lenguaje público


Hay una especie de caída trágica de las obsesiones de Wittgenstein desde el Tractatus Logico-Philosophicus de 1922 hasta las Investigaciones filosóficas de sus últimos años. Me refiero a una verdadera caída trágica al estilo del Libro del Génesis. La pérdida total de mundo exterior. El cuadro teórico del significado del Tractatus presume que la única relación posible entre el lenguaje y el mundo es denotativa, referencial. Para que el lenguaje sea significativo y tenga alguna conexión con la realidad, palabras como árbol y casa han de ser como pequeñas imágenes, representaciones de árboles y casas reales. Mímesis. Pero nada más. Lo que implica que sólo podemos conocer y hablar de imágenes miméticas. Lo cual nos separa, metafísica y eternamente, del mundo exterior. Si se acepta ese esquema metafísico, sólo quedan dos opciones. Una es que el individuo, con su lenguaje, está atrapado en su interior, y el mundo está afuera, y ambos nunca se encontrarán. Lo cual, aun si se piensa que las imágenes del lenguaje son de verdad miméticas, es una propuesta horriblemente solitaria. Y no hay ninguna garantía de que las imágenes sean en realidad miméticas, lo que implica una búsqueda del solipsismo. Una de las cosas por las que Wittgenstein me parece en realidad un artista es que advirtió que ninguna conclusión podía ser más terrible que el solipsismo. Y por ello destrozó todo aquello que había alabado en el Tractatus y escribió las Investigaciones, que constituyen la argumentación contra el solipsismo más exhaustiva y bella que jamás había sido escrita. Wittgenstein sostiene que para que el lenguaje sea siquiera posible, éste debe ser siempre un mecanismo de relación entre las personas (de ahí que dedique tanto tiempo argumentando contra la posibilidad de un "lenguaje privado"). Así que hace depender al lenguaje de la comunidad humana, pero por desgracia todavía mantenemos la idea de que hay un mundo de referentes ahí fuera a los que nunca podremos unirnos o conocer puesto que estamos atascados aquí, en el lenguaje, aun cuando por lo menos estemos todos juntos. Ah, sí, la otra opción original. La otra opción consiste en expandir la materia lingüística. Expandir el yo.



De Conversaciones con David Foster Wallace
Una entrevista ampliada con David Foster Wallace, por Larry McCaffery


domingo, 22 de noviembre de 2020

Lenguaje conversacional

Las disertaciones se desarrollaron en el Instituto Vázquez Acevedo de Montevideo; congregó gran cantidad de público y toda la prensa se hizo eco, ya que los temas y las protagonistas prometían ser interesantes:

Gabriela Mistral: Acto de obediencia a un ministro
Juana de Ibarbourou: Casi en pantuflas
Alfonsina Storni: Entre un par de maletas a medio abrir y las manecillas del reloj

En ese paréntesis feliz, escribe Graciela un prólogo, que es la respuesta a muchos lectores que desean saber, precisamente, como escriben los poetas. Y a esta curiosidad contesta en enero de 1938:


Las mujeres no escribimos solemnemente como Buffon, que se ponía para el trance su chaqueta de mangas con encajes y se sentaba con toda solemnidad a su mesa de caoba.

Yo escribo sobre mis rodillas y la mesa o escritorio nunca me sirvió de nada, ni en Chile, ni en París, ni en Lisboa.

Escribo de mañana o de noche, y la tarde no me ha dado nunca inspiración, sin que yo entienda la razón de su esterilidad o de su mala gana para mí...

Creo no haber hecho jamás un verso en cuarto cerrado ni en cuarto cuya ventana diese a un horrible muro de casa; siempre me afirmo en un pedazo de cielo, que Chile me dio azul y Europa me da borroneado. Mejor se ponen mis humores si afirmo mis ojos viejos en una masa de árboles.

Mientras fui criatura estable de mi raza y mi país, escribí lo que veía o tenía muy inmediato, sobre la carne caliente del asunto. Desde que soy criatura vagabunda, desterrada voluntaria, parece que no escribo sino en medio de un vaho de fantasmas. La tierra de América y la gente mía, viva o muerta, se me han vuelto un cortejo melancólico pero muy fiel, que más que envolverme, me forra y me oprime y rara vez me deja ver el paisaje y la gente extranjeros. Escribo sin prisa, generalmente, y otras veces con una rapidez vertical de rodado de piedras en la Cordillera. Me irrita, en todo caso, pararme, y tengo siempre al lado, cuatro o seis lápices con punta porque soy bastante perezosa, y tengo el hábito regalón de que me den todo hecho, excepto los versos...

En el tiempo en que yo me peleaba con la lengua, exigiéndole intensidad, me solía oír, mientras escribía, un crujido de dientes bastante colérico, el rechinar de la lija sobre el filo romo del idioma...

Ahora ya no me peleo con las palabras sino con otras cosas... He cobrado el disgusto y el desapego de mis poesías cuyo tono no es el mío por ser demasiado enfático. No me excuso sino aquellos poemas donde reconozco mi lengua hablada, eso que llamaba Don Miguel el vasco, la «lengua conversacional».

Corrijo bastante más de lo que la gente puede creer, leyendo unos versos que aún así se me quedan bárbaros. Salí de un laberinto de cerros y algo de ese nudo sin desatadura posible, queda en lo que hago, sea verso o sea prosa.

Escribir me suele alegrar; siempre me suaviza el ánimo y me regala un día ingenuo, tierno, infantil. Es la sensación de haber estado por unas horas en mi patria real, en mi costumbre, en mi suelto antojo, en mi libertad total.

Me gusta escribir en cuarto pulcro, aunque soy persona bastante desordenada. El orden parece regalarme espacio, y este apetito de espacio lo tiene mi vista y mi alma.

En algunas ocasiones he escrito siguiendo un ritmo recogido en un caño que iba por la calle lado a lado conmigo, o siguiendo los ruidos de la naturaleza, que todos ellos se me funden en una especie de canción de cuna.

Por otra parte, tengo aún la poesía anecdótica que tanto desprecian los poetas mozos.

La poesía me conforta los sentidos y eso que llaman el alma; pero la ajena mucho más que la mía. Ambas me hacen correr mejor la sangre; me defienden la infantilidad del carácter, me aniñan y me dan una especie de asepsia respecto del mundo.

La poesía es en mí, sencillamente, un rezago, un sedimento de la infancia sumergida. Aunque resulte amarga y dura, la poesía que hago me lava de los polvos del mundo y hasta de no sé qué vileza esencial parecida a lo que llamamos el pecado original, que llevo conmigo y que llevo con aflicción. Tal vez el pecado original no sea sino nuestra caída en la expresión racional y antirrítmica a la cual bajó el género humano y que más nos duele a las mujeres por el gozo que perdimos en la gracia de una lengua de intuición y de música que iba a ser la lengua del género humano.

Es todo cuanto sé decir de mí y no me pongáis vosotros a averiguar más...


Extraído de Gabriela Mistral. Biblioteca Histórica - Mujeres en la Historia
Autora de la biografía: Carlota Marval

sábado, 7 de diciembre de 2019

Minoico

Ciertamente que Grecia se presta para denunciar la faliabilidad de la cremación como una clave o guía en esta búsqueda, ya que muy probablemente habrá de convenirse que su lenguaje es indoeuropeo, y los micénicos no practicaban la cremación Ventris acaba precisamente de presentar a la Hellenic Society una tentativa de desciframiento de tabletas escritas en minoico (escritura lineal B), procedentes de Micenas y de la Pilos de Néstor, tentativa que ha recibido ya algún aliento por parte de filólogos ingreses y norteamericanos. Tal hecho implica que las tabletas están escritas en una forma arcaica de griego que, como en latín, guardaba todavía el sonido kw., el cual incluso en el griego de Homero se convirtió en pe. (te). Si el desciframiento de Ventris se confirma, las tabletas micénicas serán el más antiguo testimonio en un lenguaje indoeuropeo después de los documentos hititas, y la cultura micénica resultará la contraparte arqueológica de una sociedad de habla griega.


Extraído de Descubrimiento de la Prehistoria, de V. Gordon Childe

sábado, 2 de septiembre de 2017

Interminable


"It is small wonder that Chinese and Japanese literature are so dissimilar, for the two languages are entirely different. Chinese is a monosyllabic language with musical tones to distinguish the many identical syllables. In its classical form at least, Chinese is a language of great compactness. Japanese, on the other hand, is polysyllabic, has no tones like the Chinese, and sounds rather like Italian, at least to those who do not know Italian. In contrast with the brevity of classical Chinese, Japanese is a language of interminable sentences, sometimes literally interminable, in which case they are left incomplete, at the end of twentieth or fortieth subtle turn of phrase, as if their authors despaired of ever coming to the end of their task. Again, Chinese poetry is usually rhymed and is based on a complicated pattern of musical tones. In Japanese, on the other hand, rhyme is generally avoided, and the formal rules of prosody reduce themselves to a matter of counting syllables. Although the earliest Japanese poems we know, those preserved in a work of the early eighth century A.D., have lines of irregular length, the preference for alternating lines of five and seven syllables soon crystallized among Japanese poets, and this eventually became the basic rhythm of the language, found not only in poetry but in almost any type of literary composition."


Fragmento extraído de Japanese Literature, an introduction for Western Readers, de Donald Keene

jueves, 14 de julio de 2016

Guía de acentuación ortográfica básica y completísima (con tilde en la i)


escritura digital, ortografia, acentuación, reglas de acentuación


- "Había", ¿lleva tilde o no?
- Sí
- ¿Por qué?
- No...
- ¿Por qué?
- ...
- Esto no es como los políticos, aquí hay que argumentar las cosas.


Las circunstancias me han obligado a dar clases particulares. Por una parte, no hay trabajo contratos para los jóvenes; por otra parte, los más jóvenes tienden a suspender Lengua.

Está socialmente aceptado que quien es bueno en Matemáticas no lo es tanto en Lengua y viceversa. No estoy de acuerdo. Quizá éstas dos materias sean de las pocas asignaturas que dependen de lo que hayas aprendido durante los cursos anteriores. Con las Matemáticas se ve más claro: si no sabes sumar, te va a costar la vida multiplicar ¿no? Pues la ortografía es lo mismo:

  1. Si no sabes Si no te importa la diferencia entre acento (fónico) y tilde (acento gráfico) vas a pensar que todas las palabras llevan tilde y no vas a ser capaz de diferenciar la sílaba tónica (con acento) del resto de sílabas (átonas).

    Ejemplos: AAAgua; pEEErro; aviÓÓÓÓn

    TODAS las palabras llevan acento. ALGUNAS llevan tilde. 

    ¿Cuándo llevan tilde? Ahora lo vemos.

  2. Si no sabes Si no te importa cuáles son las vocales fuertes (A, E, O) y las débiles (I, U), no puedes saber lo que es un diptongo/triptongo o un hiato.

  3. Si no sabes Si no te importa lo que es un diptongo (dos vocales consecutivas siendo al menos una de ellas una vocal débil), un triptongo (una vocal fuerte custodiada por dos vocales débiles) o un hiato (dos fuertes o una fuerte acompañada de una débil con acento -Y TILDE-) no sabes cuántas sílabas tiene una palabra. No cuentan las vocales no sonoras (gue, gui, que, qui).

    Ejemplos:

    Diptongo: SA/via; a/gÜI/ta; ha/bi/CHUE/la, can/CIÓN; mur/CIÉ/la/go; ciu/DAD; CUÍ/da/los; an/GUS/tia

    Triptongo (raruno): es/tu/DIÁIS; DIOI/co, lim/PIÁIS, GUAU

    Hiato (dos vocales fuertes): gol/PE/o;  gol/pe/Ó; a/É/re/o, a/ho/GAR, po/SE/e

    Hiato (con vocal fuerte y débil dopada por el acento fónico): ha/BÍ/a, RÍ/en, pa/ÍS, ma/Ú/lla

    En el último caso, hiatos con una vocal fuerte junto a una vocal débil con el acento fónico, SIEMPRE LLEVAN TILDE; ¿Por qué?
    Respuesta correcta: Para destruir el diptongo.

    Hay que entender que si no lo llevaran, lo lógico es poner el acento fónico en la vocal fuerte; por lo que se leería como PAAAAis, por ejemplo; o MAAAulla.

  4. Si no sabes Si no te importa si tiene o no tilde para destruir el diptongo, no puedes saber si hay que aplicar las reglas generales. Si ya lleva tilde has terminado. Sólo puede llevar una.

  5. Si no sabes Si no te importa cuántas sílabas tiene una palabra no puedes saber cuál es su sílaba tónica.

  6. Si no sabes Si no te importa cuál es la sílaba tónica, no puedes saber si una palabra es aguda (última sílaba), llana (penúltima sílaba), esdrújula (antepenúltima sílaba) o sobreesdrújula (sílabas anteriores).

    Reglas generales:

    Agudas: ¿Por qué llevan tilde?
    Respuesta correcta: Porque son agudas y terminan en vocal, "n" o "s"

    Ejemplo: ca/MIÓN

    Llanas: ¿Por qué llevan tilde?
    Respuesta correcta: Porque son llanas y NO terminan en vocal, "n" o "s"

    Ejemplo: ca/RÁC/teR

    Esdrújulas (y sobreesdrújulas): ¿Por qué llevan tilde?
    Respuesta correcta: Porque son esdrújulas. Todas las esdrújulas llevan tilde, incluida esdrújula.

    Ejemplo: ha/bi/TÁ/cu/lo

    ¿Claro? ¿Preciso? ¿Elegante? ¿Distinguido?

    Un último caso:

  7. Si es monosílaba (sólo tiene una sílaba), por regla general no llevan tilde (sol, mar, vio, guion...), a no ser que exista otro monosílabo homófono (que se pronuncia igual) que sea otro tipo de palabra distinto:

  8. Ejemplos:
    te (pronombre posesivo) - té (sustantivo que se bebe); 
    más (adverbio de avaricioso) - mas (conjunción -sustituible por pero-); 
    él (pronombre personal) - el (determinante artículo)
    ...

    Esto también ocurre con otras palabras que no son monosílabas.

    Por ejemplo:
    esta (determinante demostrativo) - está (verbo estar conjugado) - ésta (pronombre demostrativo)
    dónde (adverbio de interrogación) - donde (adverbio relativo) ... 
    ¿por qué "té" lleva tilde?
    Respuesta correcta: Porque es sustantivo y para diferenciarlo del pronombre "te", que no lleva; es decir, es una TILDE DIACRÍTICA. 

¿Breve? ¿Conciso? ¿Entendido?

Fácil, sencillo y para toda la familia.

Como decía mi profesor de Matemáticas de la ESO: "¿Dudas? Muchas, ¿preguntas?"

Me despido con la siguiente reflexión:

El móvil ha hecho mucho daño, y como hemos visto, el corrector tiene ciertas limitaciones, especialmente en lo referente a la tilde diacrítica. Las máquinas todavía son incapaces de contextualizar una palabra para determinar si en un caso se está usando como sustantivo o como verbo, por ejemplo. La única solución es leer. Leer mucho. Leer como si no hubiera mañana y escribir. Escribir como dedos descosidos, dudar, dudar, consultar y fiarse de la RAE. El idioma evoluciona constantemente y van cambiando las reglas ortográficas a medida que se van normalizando los errores y costumbres (sólo, éstas son algunos casos). Si está mal (todos nos equivocamos), ya podemos argumentar el porqué y/o echarle la culpa a alguien con autoridad.

Por último, que nuestros jóvenes y mayores no escriban bien no es culpa del profesor/a de Lengua. Si está mal escrito, está mal escrito, sea en un examen de Matemáticas, de Educación Física o de Teoría de la Comunicación Audiovisual. El seso hay que entrenarlo para la vida, no sólo hasta el final de la educación obligatoria.



Como escribí hace tiempo: no leer es una estupidez propia de analfabetos.

miércoles, 13 de enero de 2016

Juegos de lenguaje

Al igual que los juegos de lenguaje, los significados de una palabra también constituyen una familia. Para formarnos un concepto en torno a esa palabra habrá que tener en cuenta a todos los miembros de su familia, es decir, habrá que observar y tomar buena nota de todos los usos de la palabra, pues, de otra forma, nuestro concepto va a pecar de simplón y en ese caso puede ser que, en lugar de alumbrar, nos ciegue. Al fin y al cabo, así aprendemos las palabras. Habrá que preguntarse: ¿cómo hemos aprendido el significado de la palabra bueno?, ¿mediante qué ejemplos?, ¿en qué juegos de lenguaje? Entender la palabra bueno implica saber cuándo y cómo usar oraciones como "esta paella está buena" o "este picasso es bueno" y distinguir entre "mi hermana es buena" y "mi hermana está buena". Nuestro concepto de "bueno" debe recoger todos esos usos de la palabra y muchos más. ¿Cómo logramos hacerlo? Aprendemos el concepto en el lenguaje, en juegos de lenguaje concretos, como el de la valoración estética en la clase de Historia del Arte o el de la cocina de la casa familiar. A lo largo de toda nuestra vida, en todos los contextos, somos adiestrados en el uso del lenguaje, en sus reglas. Y quien nos adiestra es el propio lenguaje, a través de todos sus ejecutores. Si hubiera que señalar un dios en la filosofía del segundo Wittgenstein sería la gramática. Aunque probablemente sería más correcto hablar de dioses, las reglas del lenguaje, y entonces la gramática sería la única teología posible.

Fragmento extraído de La consciencia del límite, de Carla Carmona.




Sólo prosa, y si es mala


La traducción de mayor envergadura de todas las abordadas -y concluidas- por Rilke es sin duda alguna la del poema épico medieval La canción de Igor (el título completo es Canción de la banda de Igor). En la carta a Sofía Shil de febrero de 1900, Rilke da la primera noticia de ese trabajo, que no concluirá hasta muy avanzado el año 1904. Aunque se trata de un poema, Rilke hizo la traducción en prosa. Sin duda alguna, Rilke advirtió la proximidad de este canto medieval y La canción de su Alférez Christoph Rilke: en ambos hay amor, lucha, heroísmo, derrota, y todo ello centrado en un joven militar.

Otros poemas traducidos por Rilke eran obra de esocritores del siglo XIX: Mijail Lermontov, Nikolai Berg, Alexei Tolstoi, Zinaida Hippius, Fiodor Tchutjev, Spiridon Drojin. También tradujo, sin hacer constar su nombre -porque así se lo pidió la traductora del drama de Fiodor Sologub Rehenes de la vida-, los poemas que forman parte de la obra teatral. Lo que Rilke busca en todos los casos es el traslado de los valores poéticos a su idioma propio. Sacrifica la literalidad y recrea el poema. La palabra alemana nachdichten -que tanto gusta a Marina Tsvietáieva- no tiene equivalente español: es algo así como repoetizar, convertir un poema en otro, en un verdadero poema escrito en un idioma distinto -no en un texto inexpresivo escrito en renglones cortos-. Rilke era muy consciente de que traducir poesía -en sentido estricto- es una tarea imposible. "Sólo se puede traducir la prosa, y cuando es mala -dice en una carta a su editor Anton Kippenberg-; pero ni siquiera la mala poesía puede traducirse, porque los poemas son cosas en que cada palabra, la determinación de cada palabra y de su tono, está fijada de una manera tan exacta y segura, que si no se acierta en ella, todo se desajusta y se desatina"

Fragmento extraído de Rusia en verso y Prosa, edición de Antonio Pau

jueves, 3 de diciembre de 2015

Idealismo y Larousse


[...] Pero para mí la Enciclopedia Larousse lo era todo. Cogía un tomo al azar, detrás de la mesa, en el penúltimo estante, A-Bello, Belloc-Ch o Ci-D, Mele-Po, o Pr-Z (estas asociaciones de sílabas se habían vuelto nombres propios que designaban a los sectores del saber universal: estaba la región Ci-D, la región Pr-Z, con su fauna y su flora, sus ciudades, sus grandes hombres y sus batallas); yo lo ponía con mucho esfuerzo sobre la carpeta de mi abuelo, lo abría, descubría a los verdaderos pájaros, cazaba verdaderas mariposas posadas en flores verdaderas. Estaban allí, personalmente, ho mbres y animales: los grabados eran sus cuerpos; el texto era su alma, su esencia singular; en el exterior se encontraban vagos esbozos que se acercaban más o menos a los arquetipos sin alcanzar su perfección; en el Jardín de Aclimatación, los monos eran menos monos, en el Jardín del Luxemburgo, los hombres eran menos hombres. Platónico por estado, yo iba del saber a su objeto; encontraba más realidad en la idea que en la cosa, porque se daba a mí antes y porque se daba como un cosa. Encontré el universo en los libros: asimilado, clasificado, etiquetado, pensado, aún temible; y confundí el desorden de mis experiencias librescas con el azaroso curso de los acontecimientos reales. De ahí proviene ese idealismo del que me costó treinta años deshacerme.


Fragmento de Las palabras, de Jean Paul Sartre



Miedo del lenguaje



El miedo del lenguaje

Escribiendo tal texto, él experimenta un sentimiento culpable de jerga, como si no pudiera salir de un discurso loco a fuerza de ser particular: ¿y si toda su vida, en suma, se hubiera equivocado de lenguaje? Ese pánico le invade tanto más vivamente aquí (en U.) porque, no saliendo por la noche, mira mucho la televisión: sin cesar, entonces se le representa (se le hace advertir) un lenguaje corriente, del que él está separado; ese lenguaje le interesa, pero eso no es recíproco: al público de la televisión, su lenguaje, el de él, le parecería enteramente irreal (y, fuera del goce estético, todo lenguaje irreal tiene el riesgo de ser ridículo). Tal es la recaída de la energía lingüística: en un primer tiempo, escuchar el lenguaje de los demás y sacar de esa distancia una seguridad; y en un segundo tiempo, dudar de ese apartamiento: tener miedo de lo que se dice (indisociable de la manera como se dice).

Sobre lo que acaba de escribir durante el día, tiene miedos nocturnos. La noche, fantásticamente, vuelve a traer todo lo imaginario de la escritura: la imagen de lo producido, la cotillería crítica (o amistosa): "es demasiado esto", "es demasiado eso", "no lo es bastante"... Por la noche los adjetivos regresan en masa.

Fragmento extraído de Roland Barthes, por Roland Barthes



lunes, 30 de noviembre de 2015

Entropía poética


Antes que nada, quiero recalcar la importancia de la entropía.

La entropía se refiere al valor de cada símbolo en función de su carga de significado, es decir, lo importante que es una letra en una palabra, o una palabra en una oración para entender su significado de forma inequívoca con el menor número de elementos posible. En este sentido, las primeras cabezas de turco suelen ser las preposiciones, adverbios, conjunciones, adjetivos, determinantes, etc. palabras que nos ayudan a relacionar las ideas (sustantivos) con las acciones (verbos) dentro de un contexto concreto o complementan a los sustantivos.

Podríamos entender "La casa en la que vive Pablo" y "casa vive Pablo" de una forma similar, aunque no podemos olvidar que el idioma indio es útil pero no suele ser suficiente. Por lo tanto, esta oración tiene mayor entropía que la oración "Mamá no está en casa", ya que si dejásemos la oración en "Mamá está casa", no entenderíamos el sentido completo, es decir, no podemos quitar ninguna palabra sin que cambie el sentido de la oración.

Continuando, y antes de entrar en la creación literaria, me gustaría valorar en este sentido la relación que tiene la entropía en la fortaleza de una contraseña y en el lenguaje. Y de paso algunas recomendaciones.

Normalmente, cuando se genera una contraseña de forma automática, nos encontramos con algo así "Yz98lowj234p". ¿Por qué?

Uno de los factores principales es la longitud de la contraseña. Más de 8 caracteres suelen ser suficientes para evitar (dificultar) ataques por fuerza bruta, en los que un programa de ordenador prueba todas las variaciones posibles (aaa, aba, aab, abb, bbb, bab...) hasta que acierta.

Es importante que no sean palabras sueltas; como por ejemplo "perro", "gato", "encimera"; ¿por qué? Porque aunque puedan parecer poco previsibles, suelen utilizarse diccionarios. En lugar de todas las opciones posibles, prueba con un listado de palabras para reducir el número de opciones posibles. Para contrarrestar esto manteniendo una contraseña relativamente fácil de recordar es recomendable incluir frases o varias palabras sueltas.

Otra recomendación es utilizar números y símbolos alfanuméricos: paréntesis, corchetes, tildes, guiones, asteriscos... Estos símbolos que no suelen utilizarse en fuerza bruta, porque aumenta exponencialmente el número de posibles opciones. En nuestro caso, nuestro carácter estrella es la "ñ", que ni siquiera existe en los teclados del resto de países del mundo.

Citadas estas recomendaciones, voy a la idea principal de este texto.

En general, las palabras con mayor entropía suelen ser las más cortas y viceversa. A medida que añadimos letras, aumenta la dificultad de que se forme una palabra con significado en nuestro idioma. Y esta dificultad iría aumentando a medida que se añaden letras. Por ejemplo, una vez que llegamos a la raíz de una palabra: "viv-", tenemos todas las desinencias del verbo, que son menos que las posibles opciones si aplicamos las 27 letras del alfabeto.

En un ejemplo más sencillo, si cogemos una sopa de letras, normalmente deberemos buscar una decena de palabras entre centenas de letras. Si formáramos palabras respetando la sonoridad y las normas ortográficas propias de cada idioma (no unir cuatro consonantes en ningún caso, a diferencia del alemán, por ejemplo) obtendríamos muchas más palabras pronunciables que no existen que las que realmente tenemos que encontrar.

En el caso de las palabras para formar una oración, al añadir términos, disminuyen las posibilidades de que se mantenga un sentido lógico. Por ejemplo: "un perro" podría dar lugar a "un perro verde", pero también a "un perro extraoficial"; o a "un perro casa"; de mayor a menor sentido. Siempre hay que respetar algunas reglas: después de una preposición, nunca podría ir otra preposición ("con con", "agua de de"); y un determinante podría acompañar verbos en determinados casos ("el dormir", sería más comprensible que "diecisiete dormir").

En géneros literarios como la narrativa, dramática y especialmente el ensayo, se da mayor importancia a la corrección en el lenguaje (ortografía, morfología y sintaxis) para facilitar la comprensión del lector de forma inequívoca. Para ello, es importante una definición previa de los conceptos, que suele ser específica y estar más o menos en común con la definición del resto de autores y/o lectores. Ante la relación entre los conceptos, el lector/a debe recurrir a esas definiciones para entender lo que quiere decir el autor/a.

La poesía es otro mundo.

A diferencia de otros géneros, (definición propia) el protagonista suele ser la voz del que escribe. El vocabulario e idiosincrasia propia del que habla a todos a través de sí mismo. Con sus palabras, a su manera. En mi opinión, esto ha generado una poesía indescifrable y una poesía ambigua, en relación con la proximidad del lenguaje al lector/a.

A nivel práctico, utilizando tecnicismos, extranjerismos y jergas, el lector tendrá que detenerse más en esos términos para adentrarse en el contexto, transportarse al lenguaje del poema. La creación de nuevas palabras o las metáforas pueden ayudar a lo contrario: que el lector aplique nuevos contextos a palabras que ya conoce para darles un nuevo sentido. Acercar una nueva idea a su lenguaje común.

No parece muy útil escribir un poema con palabras que hay que buscar continuamente en el diccionario. Pueden añadirse notas al pie para explicar el significado de un término en su obra o contexto social e histórico, pero no suelen añadirse definiciones a no ser que esté dirigido al público infantil. En general, los tecnicismos y palabras largas dificultan la comprensión oral.

Llenar un poema de palabras comunes sin cuidar la relación entre significados puede llevar a una poesía naif, simple, incluso boba. No confundir con infantil. Fácil de leer y de escuchar pero sin la intención de dar a entender. El mensaje puede ir engalanado de pompa y barroquismo, o traspasar con un lenguaje común una idea reveladora, pero esto no depende del ritmo y la musicalidad del lenguaje, si no del discurso.

Entre estos dos extremos: indescifrable y ambigua; entiendo que los concursos de poesía se ganan con más de lo primero y que yo me divierto mucho más con lo segundo. No me interesa el poeta que escribe correctamente, en el sentido más clásico, un poema. Me interesa un poeta que se reconoce en su propio idioma, con sus vacíos y flexibilidad, con su baile estético y moral.

Hay temas universales: el amor. Se ha escrito mucho y se escribirá mucho sobre amor. Emular a Bécquer está muy bien, y probablemente nos acerque más a la idea que el lector tiene de la poesía amorosa y, por lo tanto, identifique dentro de un cliché o estereotipo el "poeta romántico" que lleva dentro; pero eso es entrenamiento, no oficio.

La variedad de opciones obliga al poeta a innovar a nivel lingüístico, es decir, decir en la forma en la que uno dice. Juan Ramón Jiménez sorprende por su forma de escribir, por sus recursos literarios y por no respetar las reglas ortográficas: "nostaljia", que escribe él, justo con la fonética. Pero más allá de la innovación lingüística, apelo a la innovación idiomática. Un escritor está obligado a hacer avanzar a su idioma del mismo modo en que su idioma lo hace avanzar a él, un poeta más si cabe.

Innovación idiomática. Decir lo nuevo con las palabras de siempre. Y si "lo bueno y breve, dos veces bueno"; reducir al máximo la entropía. Si se puede decir con una palabra, decirlo con una. Si se puede decir con tres palabras, decirlo con dos y dejar que el lector construya y complete el camino con sus palabras, a partir de la estructura translúcida del poema. Si no se necesitan más, atreverse a poner un punto y final.

lunes, 7 de septiembre de 2015

X



No es nuevo que me gustan las charlas. Y que las prefiero interesantes. Algunas son una explicación breve y concisa, otras una reflexión en torno a una experiencia, o simplemente compartir con el mundo lo que está fuera de la estadística. Y lo que está dentro.

señor x, los simpsons, capitulo simpsons homer mr x
Hace poco descubrí las listas de reproducción y me he reenganchado a un par. Por no meterlo todo en un mismo saco, destaco una y enlazo a la lista, aunque es probable que en un futuro trate alguna charla más de Words, words, words, en este caso.

Comparto esta porque me parece curiosa, didáctica y lingüísticamente interesante.

Básicamente es la respuesta a por qué la "x" se utiliza para representar la incógnita.

sábado, 18 de julio de 2015

Index librorum prohibitorum




El Index librorum prohibitorum Alexandri VII (1664) fue el documento legal que prohibió el Dialogo sopra due sistemi mundo Tolemaico et Copernicano de Galileo, y la primera revisión de títulos del índice desde 1596. Contiene la censura formal, entre otras, de obras que afirmaron el movimiento de la Tierra alrededor del Sol.

En el Index decretorum, en las páginas 285 y siguientes, se enumera la serie completa desde que el Tridentine Index, publicado por el Vaticano, comenzara a prohibir la difusión de libros en 1565, incluyendo ya el libro de Copérnico.


Regla 1: No está permitido leer ninguno de los libros prohibidos

Regla 2: Nadie, sea o no propietario, tiene permitido conservar un libro prohibido. Debe ser destruido o entregado o vendido a alguien que tenga permiso o pueda obtener permiso por él mismo.

Regla 3. No es legal para un católico publicar o imprimir, o reimprimir libros prohibidos. Los libreros no deberían mantener estos libros a la venta, a menos que tengan permiso, y los vendan solo a aquellos que tengan permiso para su escrutinio.

Regla 4. Regla general. Las traducciones de un libro prohibido a cualquier idioma están prohibidas, si reproducen fielmente el original.

Regla 5. La norma prohíbe las siguientes publicaciones:

a. Libros que defiendan herejías, por ejemplo, doctrinas contrarias a la revelación divina.
b. Libros que desprecien a Dios, la bendita Virgen y los Santos.
c. Libros que vilifiquen los sacramentos o el estado religioso, su jerarquía o la Iglesia

Regla 6. Los libros que decididamente traten, narren o enseñen lascivia y obscenidad.

Regla 7. Libros que enseñen o recomienden la brujería, el espiritismo, la Ciencia Cristiana u otras supersticiones.

Regla 8. Libros defendiendo como legal o inofensivos la masonería, el divorcio, el Socialismo, el suicidio o el duelo.

Regla 9. Aquellos periódicos que ataquen la religión o la moralidad, o propague perspectivas anticatólicas.

Regla 10. Las siguientes clases de publicación requieren la aprobación del obispo del lugar donde el trabajo sea publicado, o de una autoridad superior, que imprimirá desde el principio hasta el final y deberá revisarlo para cada nueva edición.

(Traducción propia)


En el siguiente libro hay más información sobre libros prohibidos por la Iglesia, bien en la tabla Index Expurgatorius, o también buscando por autor o título.

jueves, 18 de junio de 2015

Función de estatus


"La clave de la construcción del tipo de realidad social que me interesa - explica (John) Searle - es que los seres humanos tenemos la capacidad de imponer funciones a las cosas. El resultado es que esas cosas no pueden realizar la función sin la aceptación o el reconocimiento colectivo de que las cosas poseen una categoría.

Un ejemplo evidente es el dinero. Éste sólo funciona porque lo aceptamos, porque aceptamos como dinero esos trozos de papel y de metal. Difieren, por ejemplo, de un muro, toda vez que un muro puede ampliar su función en virtud de su estructura física: es demasiado alto para saltar por encima de él. Pero si trazamos una línea en el suelo y decimos "Esta es la frontera", la frontera sólo puede desempeñar su función si se acepta o se reconoce como tal. Digo que ésta es la clave para la comprensión de la realidad institucional: hay una clase de hechos objetivamente existentes en el mundo que sólo son hechos porque los reconocemos colectivamente como tales, y esto ocurre con los primeros ministros, los gobiernos, el matrimonio, la propiedad privada, las universidades, las cátedras, las conferencias y la lengua inglesa. Todas estas cosas son muy importantes en nuestra vida, pero todos son casos de "funciones de estatus", donde el hecho sólo puede desempeñar la función en virtud de la aceptación o el reconocimiento colectivo."

Fragmento extraído de Lo que piensan los filósofos


martes, 12 de noviembre de 2013

sábado, 4 de mayo de 2013

Orígenes de la escritura





Como muchas otras invenciones humanas, no hay un lugar concreto. Cada comunidad desarrolló su cultura escrita a distintos tiempos, cuando la creyó necesaria para el mantenimiento de las pautas sociales y los conocimientos heredados que harían posible una mejor adaptación de las nuevas generaciones a aquellas situaciones futuras que ya no serían tratadas como acontecimientos aislados en el tiempo, si no como una parte de la Historia común entre todos aquellos que comparten símbolos y mitos. Aparece el lenguaje como herramienta histórica.

No parece muy complicado hacer una raya en el suelo, una marca en una pared o un gesto con el dedo para señalar el sol. Dibujar ideas por aburrimiento parece poco meritorio para nuestra especie, por lo que considero más probable su origen a partir de un interés por prevenir sobre un objeto concreto de la realidad a alguien y en este caso, por mucho que lo intentaran, no alcanzaban las palabras.

Quizás fueron necesarias dos lenguas distintas en una misma cultura, dialectos con una misma raíz para desarrollar la escritura. Tendría algo de sentido, ya que los primeros caracteres representan ideas que no dependen de la fonética, sino de los objetos cercanos, del entorno común. El mar es un conjunto de olas, eso lo entiende cualquiera que lo haya visto, sea del Norte o del Sur.

Posteriormente, a la humanidad se le fue la pinza y empezaron a crear palabras que no son tangibles, tanto que su significado evoluciona con el tiempo de tal forma que uno no sabe en qué tiempo habla cuando se refiere a Occidente, conciencia o estado.

Ahora los extranjerismos son comunes en casi cualquier idioma y, prácticamente, necesarios. ¿Adónde hemos llegado? Seres escrito-parlantes. ¿Adónde vamos? Nuestro futuro está escrito. 



martes, 22 de enero de 2013

Brecha digital


brecha digital garfield, tipos brecha digital, globalizacion digital, acceso a nuevas tecnologias, acceso ticHe citado ya en varias ocasiones la importancia de la "brecha digital" para entender de una forma más completa esto de la aldea global (como la llamó McLuhan). Sin embargo, nunca me había detenido a explicarlo ni comentarlo. Hasta ahora, sólo lo he enlazado esperando que los interesados hagan clic, aunque he de reconocer que esto pocas veces ocurre, por lo que voy a ello.

He tenido la fortuna de encontrarme (casi por azar), con Commons, revista de Comunicación y Ciudadanía Digital, Vol 1, No 1 (2012). Comparto aquí uno de los artículos editados en el primer número de esta revista bianual de la Universidad de Cádiz:  Los discursos sobre la inclusión digital. Reconsideraciones sobre la Brecha Digital como categoría de desarrollo:




(Gracias Miriam Meda, autora de otro de los artículos de la revista) 


Y rescato un par de párrafos que vienen a desarrollar diferentes perspectivas a la hora de entablar el problema de los "info-pobres" y el acceso a las nuevas tecnologías, interpretado por la mayoría de "info-ricos" como el acceso a internet a través de un ordenador. Esta perspectiva, además de ser errónea, no tiene en cuenta a las personas mayores de sociedades ricas en recursos, que pueden disponer de ordenadores propios (o de sus hijos o nietos) y no usarlo simplemente por no saber cómo ni para qué. Por ello, la autora diferencia entre varios tipos:

"- Brecha digital de acceso:  Generada por desequilibrios económicos, sociales o geográficos. Enfoque que prioriza la infraestructura; es decir, la posibilidad o dificultad para disponer de computadoras conectadas. Incluye también el problema de los servidores, ya que la mayoría de los países del Sur siguen dependiendo del equipamiento del Norte.

- Brecha digital de uso: Se refiere al desconocimiento sobre el potencial de las tecnologías pero teniendo acceso. Hace foco en la capacidad o dificultad para usar las tecnologías. Como observa Camacho (2006, p. 15), esta postura contempla habilidades y capacidades para aprovechar la tecnología, ya no solamente la posibilidad de disponer de computadoras. Desde esta postura, tiene sentido entonces la noción más contemporáneo de alfabetización digital.

- Brecha digital de calidad de uso: Se refiere a los usuarios que usan las TIC pero cuyo acceso es escaso y superficial, sin obtener el mejor rendimiento. Este punto reivindica la relevancia del uso de los recursos. Se refiere a la limitación o posibilidad que tienen los individuos para usar los recursos disponibles en la red. El ingreso a Internet no trata solamente de acceder a la información; la red integra nuevos modos de educación, trabajo, negocios, atención médica, entretenimiento, ocio. Para aprovechar estos recursos-oportunidades es necesario manejar ciertos lenguajes."

¿Y por qué es tan importante reducir en lo posible la brecha digital? 

En primer lugar, para evitar que algunas comunidades sean sólo usuarios finales, no pudiendo contribuir a aumentar la riqueza del mundo digital común mostrando su propia perspectiva de la realidad, incorporando sus lenguas o dialectos. No se trata de hablar por ellos para que no sean olvidados, se tratan de que hablen por ellos mismos para que (por fin) podamos empezar a evolucionar juntos.

En segundo lugar, la autora del artículo menciona las posibilidades que internet proporciona en el ámbito de la representatividad y la actuación política. Cómo las herramientas digitales pueden favorecer el desarrollo y madurez de la democracia tal y como se define en los libros. Hacer posible que todos puedan votar a través de internet, por ejemplo, sólo sería democrático cuando TODOS dentro de un pueblo, país o continente pudieran votar a través de internet, no sin antes saber lo que significa "IP", "red", "router", "protocolo", "VPN"... 

Para más información, el artículo incopora una amplia bibliografía con enlaces a documentos disponibles en internet (incluido un glosario de términos, perdón, justo el que no funciona; a ver si con este...).





¿Mejor?


sábado, 8 de septiembre de 2012

Pirata

Protesta de los mercaderes transatlánticos de Sevilla contra los secuestros de metales preciosos de 1536



Los mercaderes y tratantes en las Indias (los más importantes fueron Francisco Ruiz, Álvaro de Briones, Juan de la Barrera y Los Jorge), vecinos y moradores y estantes en la cibdad de Sevilla besamos los reales pies y manos de vuestra magestad y dezimos que por otra petición ovimos hecho saber a vuestra magestad el grande desservicio que vuestra magestad rescibe y el grande daño que todos estos sus reynos y todos sus súbditos y naturales resciben de tomarse el oro y plata que a nos los dichos mercaderes se nos trae de las Indias en retorno de los mantenimientos y provisiones que nosotros enviamos a las dichas Indias para sustentación de los conquistadores y vecinos y moradores que sostienen las dichas Indias, en el qual trato anda empleado todo el más caudal de todos los mercaderes de España, porque con éste se sustentan todos los otros tratos, asy de Flandes como de todas las otras partes donde se traen las provisiones que son nescesarias para la provisión de las dichas Indias, y tomándonos los dichos nuestros caudales se atajan e impiden los dichos tratos y nosotros no podemos cumplir con nuestros acreedores y falta el dinero en las ferias destos reynos y en esta plaza y tenemos nescesidad de tomar a cambios, y como los extranjeros destos reynos pueden tratar ni tratan en las Indias y tratan con sus dineros en estas partes todo el dinero está en su poder y véndennos el dinero quatro y cinco veces más caro de lo que los cambios solían corres antes desta nescesidad, de que todos vuestros vasallos y súbditos y naturales nos destruimos y empobrecemos y los extranjeros ecesivamente enriquecen y las rentas reales de vuestra magestad en estos reinos resciben muy gran daño, y muy mayor en las Indias, y lo que a nosotros los mercaderes se nos puede tomar es muy poca cosa por respeto de las nescesidades y por respeto de lo con que pueden servir y sirven los pasajeros que traen grandes cantidades de oro y plata, y el daño que se recresce de lo que a nosotros se toma es muy grande y universal a todos, e vistos los dichos daños vuestra magestad mandó proveer y proveyó por una su cédula firmada de su real nombre, fecha en Valladolid a cinco de agosto, en que vuestra magestad mandó que, aunque se mande tomar cualesquier cantidades de oro y plata de las naos que vinieren de las dichas Indias, no tomen a los mercaderes y tratantes en ellas ningún oro ni plata de lo procedido de las mercaderías que han llevado o enviado a las dichas Indias, con la qual nosotros requerimos a los oficiales de la casa de la contratación de las Indias, los quales no la an querido conplir, según parece por este testimonio que ante vuestra magestad presentamos, y responden que ellos no toman el oro sino el licenciado Carvajal del Consejo de vuestra magestad, al qual requerimos con la misma cédula y no la ha querido conplir, y de nuevo nos ha tomado el oro y plata que nos han traído en seis naos, que después de la data de la dicha cédula han entrado, e nos ha hecho obligar por lo que el dicho licenciado nos ha querido repartir a cada uno de nos, por cuya cabsa los dichos cambios han tornado a crescer muy ecesivamente, y si vuestra magestad no lo manda remediar de nescesidad habemos todos de quebrar y perder nuestros créditos y absentarnos. A vuestra magestad humildemente suplicamos no consienta ni dé lugar que tan grande daño se haga en sus súbditos y vasallos y en sus rentas reales y en todos sus reinos, porque haciendo vuestra magestad lo que a su real servicio cumple a nosotros nos hará bien y merced, mandando dar su provisión real para los dichos oficiales de la casa de la contratación de las Indias desta cibdad de Sevilla y para el dicho licenciado Carvajal y para otros cualesquier jueces que hayan tenido o tuvieren provisión de su magestad para entender en lo susodicho que guarden y cumplan la dicha cédula de vuestra magestad como en ella se contiene, pues aquélla es tan justa y tan cumplidera al servicio de vuestra magestad, y cumpliéndola nos manden volver todo lo que nos han tomado y repartido después de la data de la dicha cédula y nos tomaren y repartieren de aquí adelante y manden cancelar las obligaciones que nos han hecho hacer cerca de lo susodicho y se hicieren, pues que todo es contra la provisión de vuestra magestad.


Apéndice I.
Los mercaderes transatlánticos bajo Carlos V, por Enrique Otte.
Anuario de estudios americanos, ISSN 0210-5810, Nº 47, 1990 , págs. 95-
 
Artículo completo disponible en la biblioteca de la Universidad de Almería.

sábado, 4 de agosto de 2012

Homo Sapiens

No es la intención de este humilde adolescente introducirse en las demostraciones del lugar en el que el primer pez tocó tierra. Sólo me interesa compartir un pequeño avance en la antropología. Ya sabes, esa cosa que estudian los que tienen curiosidad por saber de dónde venimos.

Una vez hubo dos especies de seres humanos: Neandertales y Homo Sapiens. Los primeros vivieron en los bosques europeos; los segundos empezaron a expandir su reino desde África. Los primeros se extinguieron sin que aún pueda demostrarse si hubo contacto real entre ambas especies. Los segundos... eres la muestra más palpable de que siguen vivos.

Hasta ahora se pensaba que proveníamos de Etiopía, pero no. Ahora resulta que un estudio "sugiere" que venimos de Sudáfrica. Hay varias muestras más:

1. La genética. La diversidad genética es mayor en África y, por tanto, su riqueza. Se deduce que han estado allí más tiempo y los que emigraron son minoría.


2. Herramientas humanas más antiguas. Entre ellas, un aplicador de veneno que establece una ventaja "mágica" por aquellos tiempos. Además, se hallaron adornos, algo que nos diferencia de los Neandertales; por cuanto no entendían el valor simbólico de los objetos, el poder del concepto, de la idea.

instrumentos prehistoria, origen humano, origen del ser humano, evolucion homo sapiens

"El artefacto más reciente, que data de hace 24.000 años, es un aplicador de veneno que aún conserva restos tóxicos derivados de semillas de ricino. Nuestros ancestros no se andaban con tonterías a la hora de cazar."

(Vía El País)

3. El lenguaje clic. Sus consonantes son sonidos que se utilizan en todos los idiomas; el sonido del beso o el chasquido al quejarnos. Además, de las 6.909 lenguas que se hablan actualmente en el mundo, casi un tercio (2.110) son africanas.


"Fue el antropólogo y lingüista Joseph Greenberg, que también trabajó en Stanford hasta su muerte en 2001, quien propuso en los años sesenta que los lenguajes clic, hablados por pequeñas poblaciones de bosquimanos salpicadas por el sur y el este de África, formaban en realidad una sola familia lingüística, el khoisán. Según su clasificación, el khoisán era de hecho una de las cuatro grandes familias en que se agrupan los más de 2.000 lenguajes africanos (las otras tres, abrumadoramente mayoritarias, se llaman níger-congo, nilo-sahariano y afroasiático).

Pero la propuesta de Greenberg sobre el khoisán fue muy polémica desde su formulación, y sigue siéndolo, porque el único rasgo común que tienen estas lenguas es el uso de clics. Por lo demás, no se parecen en nada: ni en el vocabulario, ni en la manera en que se forman las palabras ni en la construcción de oraciones.

No solo las lenguas clic de África oriental difieren por completo de las del sur, sino también estas entre sí. Persona, por ejemplo, se dice !kwi en el extremo sur, khoe un poco más al norte, y ju otro poco más aún, ya en el norte de Namibia. De ahí que los lingüistas llamen !kwi, khoe y ju a las lenguas clic de esas tres zonas.

Pese a las extinciones masivas de bosquimanos -y de sus lenguas- acaecidas en los últimos siglos, quedan aún un cuarto de millón de hablantes de khoe. Las otras lenguas clic son mucho más raras: algunas agonizan con solo un centenar de hablantes, y muchas otras se han extinguido en los últimos tres siglos. La Universidad Nacional de Taiwan y la Enciclopedia Británica contienen muestras de audio de muchas de estas lenguas.

Pese al parco repertorio de chasquidos básicos, los hablantes de khoisán pueden matizar cada clic de varias formas -nasalizándolo, aspirándolo, sonorizándolo- y combinarlo con distintas consonantes convencionales, hasta producir algunos de los sistemas fonéticos más complejos que se conocen. El lenguaje !xoo llega a distinguir de este modo más de 120 consonantes, un récord mundial seguramente imbatible."

(Vía Paleorama)