lunes, 15 de noviembre de 2010

Desierto

Recuerdos de un temor que late como un verso

No hay mucho más que añadir.

Temo a la humildad
como a una máscara,
una mentira de éxito,
la trampa para infelices
de corbatas como horcas
cuando no es la sencillez un origen sincero.

El mar
no es polvo

ni aire
la brisa

Las cortinas se abalanzan
sobre una sombra
ondulando un calor
que atraviesa los cristales.

Es polvo de aire
pasos que se alejan

son mares de brisa
los que me pisan

para que baile
temo al amor
sobre todas las cosas;

al amor sobre azulejos,
calcetines, arena,
tronos, bolsillos,
almenas o frigoríficos,
nubes, herederos,
sobre una cama o los espejos.

Temo ser un grano de arena enorme
de sentirme desierto,
al "demasiado tarde";
temo perder el norte,
el mapa infinito sobre el que te extiendes;
temo no saber cuándo volver,
no saber en qué abrazos duerme mi casa;
temo a la Muerte
como una mayúscula final eterna desde el inicio,

temo a un beso,
y no ser yo,
y no ser,
y no,...

Yo.

Me da miedo
sentirme poderoso
fuera de un silencio.



SpNt2005 - 12/9/2010
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall