sábado, 24 de abril de 2010

¿Qué has hecho con tu tiempo?

He preferido apagar la luz para escribir esto. Ahora mismo escucho Pasillo de la vida, de Adriana Varela: cuestión de azar. ¿Por qué? No lo sé. No puedo saberlo siempre.

La vida es diferente en cada uno de nosotros; nos toca de una forma distinta a cada uno, nos infunde miedos distintos y pasiones diversas, utiliza un arma distinta para desgastarnos y hacernos caer y una pócima secreta que nos mantiene vivos durante un tiempo hermoso. O dos.

A todos nos mata o nos convierte antes o después de la biología de forma única e irrepetible.

Mi vida, sin embargo, no es tan diferente. Siento que ha sido vivida con anterioridad, que he sido condenado y elevado en entretiempos de esta nuestra Historia. A veces siento creer conocer el final. He nacido para morir desnudo, como nací. Para sacarlo todo de mí antes de dejar de vivir.

¿Y por qué digo esto? Porque estoy "mu loco"... La otra noche, hablando con una amiga descubrí cómo ha sido, es y será mi vida. Si pusiéramos una gráfica sería incapaz de determinar el punto en el que me hallaría respecto al resto, pero sería absurdo; soy muchas vidas dentro de una vida. Formo parte de un montón de grupos que no se conocen entre sí, y que incluso puede parecer que llegan a contradecirse, y mi yo en mi soledad es un ímpetu de inquietudes que me arrastra hacia todas partes pero nunca, jamás, a otras personas, juntas o separadas (no grupo), que no sean mis hermanos; me reservo mi yo al cara a cara, al lágrima a lágrima.

Por otra parte, soy pesimista sólo cuando no estoy haciendo algo. Escribo poesía y ensayo, grabo cortos (busco mi perspectiva del mundo), soy profesor y periodista (y la comparto). Me hago preguntas y tengo la maravillosa oportunidad de compartirlas con el futuro. Formo parte de la JEC (Jóvenes Estudiantes Católicos), de un pequeño grupo de tres representantes de alumnos para mejorar la universidad de espíritu republicano, anarquista y biológico (nuestras tres formas de pensar); de una asociación de Educomunicación (gracias a la cual soy profesor), soy "proyecto de coordinador" de un proyecto universitario que me infunde respeto y, en el futuro, hay varios proyectos de asociaciones: la asociación de cine en la universidad (Contrametraje), que ya está aprobada y funcionará a partir del próximo curso, y Raíces (si sale adelante habrá mas noticias). Y estudio dos licenciaturas: Periodismo y Comunicación Audiovisual (que a veces se me olvida...).

No puedo estarme quieto. Estoy sobradamente loco. Lo suficiente como para vivir al límite, dentro de una contrarreloj que espero me dé margen de tiempo tras la conclusión en el embarazo del libro; sólo falta el parto, que los derechos de autor y los depósitos legales se están encargando de complicar, aunque creo que lo dejaré para final de curso por los exámenes, que algo habrá que estudiar, digo yo...

En definitiva, soy pesimista cuando no sé qué hacer con mi soledad. Sólo cuando dejo de aprender de la nostalgia y miro a mi alrededor y me encuentro solo, en esta ciudad de sombras que vagan comprobando si el suelo sigue en su sitio y aceros de frío que se clavan en la lluvia. Pero por fin primavera, sol, manga corta sin frío y camiseta de tirantes... camiseta de tirantes y piel canela. Amor. Ése gran exiliado de mi tiempo que toca a la puerta y mis ecos no saben muy bien qué responder, si responder, si dejar entrar la fantasía cogida de tu mano y dejar de lado un tiempo hermoso las ideas. Pero no vienes a pedir los fragmentos de mi tiempo reservados a tu nombre, no besas mi felicidad.

Cuando sea viejo y me pregunten "¿qué has hecho con tu tiempo?" sólo podré decir una cosa: no parar; o mejor, lee el blog, ven, cuéntamelo todo y sorpréndeme. El éxito dependerá de si me hacen o no algún día esa pregunta (un nieto curioso a ser posible) y aún sigues resguardando mi corazón entre tus manos.
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall