sábado, 4 de septiembre de 2010

Reza Dolatabadi

Khoda from Reza Dolatabadi on Vimeo.

"¿Qué pasa si miras una película y cada vez que se pausa, te enfrentas a una pintura? Esta idea inspiró a Reza Dolatabadi a hacer Khoda. Más de 6000 pinturas fueron producidas con esmero durante dos años para crear una película de cinco minutos que cumpliera sus altas expectativas personales. Khoda es un thriller psicológico, un proyecto estudiantil que fue visto como una "misión imposible" por muchas personas, pero finalmente ¡ha sido posible!"

Más vídeos suyos.

Reencuentro

Mañana cambiaré otra vez de paisaje.

Las clases comienzan el lunes (6 de septiembre) y uno debe hacer acto de presencia como buen interesado en aprobar. Los últimos dos años llegué al curso con una semana de retraso (no me gusta perder el tiempo) y no me fue tan mal. Los profesores no me conocían y los límites de entrega de las fichas con la información del alumno, yo en este caso; llegaron a ponerme nervioso, pero el resultado fue positivo. Por suerte, Riki y Carlos contaron conmigo para hacer los trabajos en grupo (muchísimas gracias).

Por una parte, este ha sido de los mejores veranos de mi vida, he aprendido mucho. He terminado el libro, aún sigo a la espera de recibir el ejemplar de prueba (acabaré pidiendo otro); he conocido paraísos y he construido un sueño en mi cabeza que hasta ahora es simplemente eso, el sueño. He pasado la mayor parte del tiempo con la gente a la que quiero aunque sé que nunca será suficiente. Este blog forma parte de mi dedicación a las personas que quiero. Sé un poco mejor quién soy, conozco el siguiente paso: seguir.

Por otra parte, vuelvo a la gran ciudad, a la contrarreloj, a aprender más sobre lo que me apasiona: periodismo y cine. Volver a ser el compañero del final de la clase, el nadie-sabe-por-qué representante de alumnos de Facultad (ni yo sé por qué me meto en estos fregaos) y a la información crítica constructiva. Vuelvo a la aventura aún en busca de un compañer@ de piso (216 más gastos, metro Oporto). El octavo en tres años.

El reencuentro está empezando a ser algo cotidiano. Pero no importa, me gustan las batallitas y los abrazos.

Cascada

Arroyo

Ojalá mi forma
no hiciera de la fragilidad
algo imprescindible.

Significados forman corriente de agua,
atraviesan un arroyo desconocido,
arrastran las piedras del fondo

y arena

difícil de cristal.

Intento un delta en el aire,
una cascada
de espuma dorada,
para que te bañes,
ahogarme en una bocanada de aire.

Ojalá no fuera la duda,

la certeza
mar
sea lo que me asalta por las noches.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Curiosidad

Plate 73 of the John Reeves Collection of Zoological Drawings from Canton, China, 1774-1856. (© The Natural History Museum, London).

Nunca he dibujado bien. Construyo objetos sobre líneas. No soy capaz de dibujar algo que estoy viendo. Pero me hubiera gustado.

Desde la primera vez que me hablaron de aquellos exploradores que realizaban largos viajes para adentrarse en lugares en los que nadie más había estado un escalofrío se arrastraba por mi columna vertebral como, paradójicamente, un deseo repentino. Jamás lo habría hecho solo, pero me hubiera gustado ser un joven biólogo dibujante en una expedición a lo nunca visto.

Se puede visitar en el Natural History Museum de Reino Unido una exposición de estos dibujos de plantas, animales y culturas aborígenes, aquellas primeras imágenes que pusieron a volar la fantasía de los más curiosos. También aquellos terribles animales que posteriormente la clase alta se dedicaría a cazar por popularidad.

"En particular, el museo expone en su casa una vasta colección de ilustraciones y dibujos, muchos de los cuales han sido originalmente producidos como una documentación científica de nuevas especies, nuevas culturas y otras cosas observadas durante expediciones. Sin embargo, están aclaradas (to clear), a parte de su valor histórico, estas obras de arte tambien tiene un inmenso valor estético. Ellas. Son. Bonitas."


Pero tampoco pasa nada por no saber dibujar, además, seguro que no habría quedado tan bien aquello de "el señor Fernández, supongo".