martes, 28 de diciembre de 2010

Montaña

Han llegado.

Cuatro montañitas.

No me ha cogido en casa, había salido a hacerle copias a una llave. Han cambiado la cerradura.

El día de los inocentes. ¿Curioso no? El repartidor no sabía qué piso era, pero ha llegado. Mi madre me ha dado la sorpresa.

Ahora tengo que comprar sobres y rellenarlos con dedicatorias. A ver si así me organizo un poco. Sólo Sarró me ha dejado un comentario... pero bueno... tengo unos cuantos apuntados de antes.

Como error, no tiene código de barras, tendré que venderlos en mano, a ver cómo me las apaño; pero hay un cuadradito que todavía no sé si voy a rellenar ;)

Serán únicos, inéditos.

Lo he conseguido. No me lo creo.

La crisis de los 17

internet, envio de datos
(*) La web nació en 1993.

Después de leer este artículo sobre Historia de la música y derechos de autor, publicado por un admirado profesor, bastante similar al recientemente publicado sobre la Piratería Editorial y muy relacionado con la Ley Sinde; puedo decir lo que aterroriza en sobremanera a la industria del periodismo:

La lucha abierta por la

calidad


Tienen miedo a estar en igualdad de condiciones. La revolución digital que ha supuesto Internet les ha colocado en el mismo escalón que cualquier ciudadano con una pasión. Un periodista puede grabar un vídeo con el móvil, publicarlo al instante, compartirlo a través de redes sociales, recibir reacciones del público y dinero del anunciante. Desde cualquier parte en cualquier momento para todos. Por ahora no es tan fácil vivir así, pero estoy convencido de que será así una vez se haya extendido el uso de internet a toda la población. Es una fuente de conocimiento (y de información).

En la música, es cierto que hoy por hoy la calidad de un estudio de grabación es inigualable, pero señores, siempre habrá músicos, y vivimos en el futuro. Ya se pueden grabar canciones desde casa, por pistas, a una calidad capaz de superar lo decente. La informática cada vez lo hará más fácil, una habitación bien preparada pondrá el resto. Tú podrías tener un vecino dedicándose a eso en su tiempo libre, hablando por teléfono con el guitarrista que le pasa sus partes desde Japón. Y nada como el directo...

Sin embargo, es un terror de idiotas. No pueden tener miedo a la calidad porque ellos la tienen.

La industria es selectiva, es especializada; TVE, Antena 3, Telecinco, La Sexta y Cuatro tienen los cámaras, periodistas, iluminadores,... mejor preparados, porque son profesionales. Ese trabajo es su práctica diaria.

Hoy por hoy, es la responsabilidad y riesgo de la industria el seleccionar a aquellos que sobresalen en internet, ya sea por su experiencia o expresión. Internet es un escaparate de lo que uno hace con su tiempo cuando nadie le manda. Google paga un 25% de la jornada laboral a sus empleados por dedicarse a proyectos individuales. Tienen la mejor infraestructura y capacidad de inversión, sólo necesitan talento.

Con la industria musical igual, si están ahí es porque algo tienen. Habrá muchos autores que caigan, pero no por la piratería, sino por no darles a sus auténticos seguidores la posibilidad de apoyarles económicamente. O al menos, no lo suficiente para mantenerlos en macroescenarios. Pero la gente sigue (y creo que seguirá) estando orgullosa de la camiseta de aquel grupazo. Los anteriores serán sustituidos por otros grupos MEJORES que podrán, o no, haber surgido de su garaje.

Sólo tienen que apasionarse hasta límites insospechados. El único riesgo es que esa gran empresa caiga, pero habría sido por malas decisiones empresariales. A nadie le gusta que cierren una cadena de informativos (CNN+), mucho menos para sustituirla por el Canal 24 horas de Gran Hermano.

Ellos parten con ventaja. El usuario/consumidor/pueblo decide.


lunes, 27 de diciembre de 2010

Estrella luminosa

Hay algo que quiero que diferencie a este medio. Sí, trato al blog como un medio de comunicación. Es un medio a través del quese puede hacer seguimiento de algunas noticias. No todas las que yo quisiera. Partiendo de varios ejemplos de cobertura en directo, como el desalojo de Villa Soldati o el de los campamentos del Sáhara Occidental.

Es Navidad, vacaciones, 28 de diciembre, y siento no poder colaborar con una buena razón para reírse.



(Gracias María Miret)
"Un cuento del poeta saharaui Abdurahman Boudda, dibujado en arena por los participantes en el taller La estrella luminosa de Federico Guzmán. III Semana del Arte de la Universidad Europea de Madrid, 2010. Voz Halam Isalmou. Música "Preludio a la siesta de un fauno" de Claude Debussy. Montaje musical Michel Suárez."
Quizás sea un error recuperar una de las Noticias para no dormir en el día de los inocentes, pero es precisamente es a ellos a quienes he querido respetar. Es una visión personal. El problema es que cualquier día del año la pena o la vergüenza ajena hacia los culpables podría robarnos la sonrisa, y así es difícil ser incomprensiblemente feliz.


domingo, 26 de diciembre de 2010

Pinocho

Protege con la mano su sonrisa hasta el postre. Delicioso. Mousse de chocolate con dos cucharillas. La textura se acomoda en el paladar fácilmente, no llega a empalagar, transpira. El siguiente paso antes de la improvisación viene marcado por el protocolo social: pagar.

Decide adelantarse y pone el precio de su cena sobre una bandejita de plata que bien podría pasar por cenicero, apoyada sobre la barra. Falta algo menos de la mitad. La mira. Ella no dice nada y busca en su monedero circunferencias concéntricas. Él la espera apoyado sobre la mirada del camarero, rogando paciencia.

Mientras ella aparta los billetes, él recuerda que no tiene demasiado dinero y que ella lo sabe. Se ha prometido ser sincero consigo mismo, admitir las consecuencias de su vida como superviviente. El cuerpo le envía señales: "espero que no se haya molestado por no ofrecerme a invitarla", le pregunta la polla a su cerebro. Por si acaso, razona una posible respuesta en caso de conflicto.

- Espero que no me dejaras invitarte...

Suena interesado. No poner el dinero sobre la mesa, arriesgar, esperar hasta tener delante, mirar directamente a los ojos, a un "demasiado tarde". Pero no nos debemos más que el derecho a estar tranquilos, con una duda iluminando un barco en el interior de una ballena y sin intenciones de soplar. Me niego a dejarme querer de otra forma.

Ella pone lo que falta, y un poquito más.

Piratería editorial

¿Por qué mi libro se puede descargar gratis?:

"En el siglo XIX, Alemania experimentó una explosión cultural. Únicamente en 1843 se publicaron 14.000 nuevos títulos, frente a los apenas 1.000 que aparecieron en Inglaterra. Aquellos analfabetos gañanes teutones se estaban instruyendo a pasos agigantados y, hacia 1900, Alemania se había convertido en una potencia industrial. ¿Qué hizo posible el salto?

La piratería editorial entre otros elementos, sostiene el historiador Eckhard Höffner. La ley de propiedad intelectual que el Reino Unido introdujo en 1710 entorpeció la transmisión de conocimiento. Los editores británicos se hicieron de oro gracias a ella. La tirada de una obra científica rara vez rebasaba los 750 ejemplares, pero cada uno de ellos se vendía por el equivalente al salario semanal de un trabajador cualificado. Los libros constituían un lujo al alcance de la nobleza y la alta burguesía. En las pocas bibliotecas que existían, los volúmenes se tenían que encadenar a las estanterías.

Los editores germanos llevaban una existencia menos muelle. Los plagios eran habituales, porque ninguna ley regulaba la copia y difusión de manuscritos, pero se las arreglaron para sobrevivir. Diversificaron su oferta, preparando tiradas breves y suntuosamente encuadernadas para la clientela más acomodada, y versiones de inferior calidad para la población general (el antecedente del actual libro de bolsillo). Esto dio lugar a un mercado más dinámico, que facilitó la difusión cultural.

Mientras en Inglaterra la propagación de las novedades académicas seguía sujeta a la oralidad propia de la Edad Media, en Alemania cualquier persona culta podía acceder al último hallazgo científico. Höffner cita el caso de Segismundo Hermbstädt, un químico de tercera fila que ganó más con sus Principios para el curtido del cuero que Mary Shelley con su novela Frankenstein."

Extraído de ¿A quién perjudica la piratería?

(Artículo completo en la página 16)

Act Economica Exp 22-09-10
(Gracias Carlos)

Véase también: Copyright and structure of authors’ earnings

Con una comparativa más detallada entre la legislación sobre propiedad intelectual y venta de libros en Gran Bretaña y Alemania.