No ha sido difícil reintegrar el contenido de las maletas en el armario, organizar los libros, enrollar y desenrollar algunos cables, según, por supuesto; recontar los libros que me quedan por vender y hacer cálculos para que no falte para los próximos, estirar los 50 euros que quedan para este mes, rebuscar entre los puntos finales del curso pasado para convertir algunos en seguidos, según.
No sé si quinto será más fácil o difícil, pero he llegado para quedarme quién sabe si más tiempo después, dispuesto a terminar mayo (o junio) con el título bajo el brazo. No me va a quitar el temblor ante mi primer contrato pero los nervios se van con trabajo. Mi padre es un hombre tranquilo.
Nos han cortado internet porque no he pagado, porque no me han pagado, porque no había dinero en el banco, y siempre le cuelgo al 1004 y al 1444... Telefónica no entiende que el perro no quiere cambiar de tarifa. Así que después del mes pasado, que ya fue algo flojo, me reservo para leer, escribir, y compartir cuando Thompson lo crea oportuno.
Nos vemos pronto, proyecto de tanto con lo justo.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Innovación
(Vía distilled)
¿De dónde vienen las ideas?, por Steven Johnson.
Tratar de aprender a aprovecharlas antes de que lleguen es mi forma de buscarlas.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Pesadilla
Sábanas de exilio
Un beso me tapó anoche
los labios.
Durmió posado
como una estrella sobre la noche.
Me dijo en sueños
que me quiere
feliz sobre su vientre.
Me dijo
amor
justo antes de despertarse.
Una sed de grietas
extendió mis brazos sin tocarte, de repente
lo espantó
como un fantasma de hedor;
desangelado, voló el frágil velo
como si jamás hubieses formado parte
de esta cama ancha.
¡Yo te destierro
beso irrecuperable!
Un beso me tapó anoche
los labios.
Durmió posado
como una estrella sobre la noche.
Me dijo en sueños
que me quiere
feliz sobre su vientre.
Me dijo
amor
justo antes de despertarse.
Una sed de grietas
extendió mis brazos sin tocarte, de repente
lo espantó
como un fantasma de hedor;
desangelado, voló el frágil velo
como si jamás hubieses formado parte
de esta cama ancha.
¡Yo te destierro
beso irrecuperable!
SpNt2005 - 27/8/11
Dejar de fumar
Ahí va una ración de estrategias para dejar de fumar.
Cuenta una historia de unos fumadores en un bar... una leyenda para aquellos que aún no entiendan por qué a veces hay más gente en la puerta del Mundo Paralelo que dentro.
jueves, 1 de septiembre de 2011
José Moreno Villa
Después de todo eras tú lo que yo buscaba
En las letras de un cantoral,
entre la retama y el jacinto serrano,
en el ancho mar, en la taberna inquieta,
en el fondo de la copa verde,
después de todo eras tú lo que yo buscaba.
Pregunté muchas veces a las guías turísticas
dónde suspira el lugarejo ignorado por la epopeya;
pregunté a los filósofos por la llave del secreto;
fuí devorando pregunta a pregunta mi vida,
y después de todo resultas tú lo que yo buscaba.
Pude leerlo en mil detalles:
verte y enmudecer,
verte y olvidarme del mundo,
verte y hablar luego por las calles solitarias,
verte y sentir el cuerpo,
verte y huir hacia los confines de mí mismo.
Desmadejado y alma en pena,
imaginé que lo mejor era llorar en los ocasos,
leer los libros místicos
y contribuir a la redención de los débiles.
Y, en todo, en todo, en absolutamente todo,
no había más que la busca de tu persona.
Sí, después de todo eras tú la búsqueda.
Y aquí declino ya todo examen y toda crítica.
Tú, con tus faltas y tus sobras;
tú, con tu maravilloso complemento rubio a mi color de bronce.
Así lo describe Octavio Paz muy cervantinamente:
Discreto irónico, cortés, elegante en el pensar y el decir, la sonrisa entre amarga y afable, fue ante todo un hombre sensible, quiero decir, uno en el que la reflexión y la emoción no están reñidas.[...]
Moreno Villa escribe:
Para mí es indudable que la peripecia de Nueva York opera un cambio profundo en mi poesía, como lo opera también más tarde la sublevación y la guerra civil. Aquélla, le presenta una soltura, o mejor, desenvoltura que nunca tuvo, y ésta un aplomo y una severidad que espero sean definitivos. Pero a pesar de tales cambios, la línea de intimidad y de concentración puede seguirse lo mismo en Puntos que no acaban, Salón sin muros, Puerta severa y La noche del Verbo (publicados durante su exilio en México), que en los libros anteriores . Esta línea tendrá más temperatura en unos momentos que en otros, pero es la misma.
Al poco de su muerte, decía Cernuda:
La pobreza, la ignorancia, la indiferencia de nuestro ambiente literario han hecho que este poeta sincero y tan auténtico no recibiera nunca la atención que por lo menos merece. Y en cuanto a esperar que las generaciones venideras enderecen la injusticia cometida en su caso, sería esperar demasiado: entre nosotros, la literatura no tiene, cuando la tiene, sino actualidad.
Más poemas de José Moreno Villa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)