lunes, 24 de mayo de 2010

Clarín


A las 18:00 haré el último examen del cuatrimestre (aún queda la asignatura de radio en junio), he empezado a estudiar esta mañana las siete páginas de la asignatura. No es demasiado difícil, ha sido una de esas asignaturas que han pasado sin pena ni gloria por mí, de esas que deberían haber marcado mi visión de la radio y la televisión y no lo ha hecho. Pero la cuestión es aprobar ¿no?

Me han dado dos notas: un 6,5 en producción televisiva y un 7 en realización televisiva. :)

Pero no pienso parar; antes de volver a El Ejido tengo que hacer bastantes cosas por aquí: grabar tres cortos (uno que tengo en la cabeza desde hace tiempo, otro con Pep y otro en el taller de cortos), a Iris, mi compañera de piso, interpretando una obra sobre una de mis poesías; terminar de lavar la ropa, hacer maletas, un posible maratón de Lost, terminar el libro definitivamente, imprimirlo y llevarlo al depósito legal (con un coste de 12 euros); y escribir. Aunque estoy empezando a darme cuenta de que en este blog me resulta fácil escribir sobre el mundo, que es una de las mejores formas de entrar en contacto con el universo; pero no de mí, no conmigo mismo, necesito copiar y pegar.

Pero no pienso parar.

*clarín: Trompeta pequeña usada para toques reglamentarios en las unidades montadas del Ejército.

domingo, 23 de mayo de 2010

Amor

Quizás esta entrada pueda resultarle extraña a aquellos que no me conozcan, o aquellos que han ido conociéndome a lo largo de lo escrito anteriormente, sí, mucho razonamiento y sistema, pero no soy exclusivamente así... soy un niño.

Acabo de darme cuenta, mirando a la ventana como se miraría a un televisor que conserva en su interior más de lo que pudiera encerrar jamás; el horizonte, estirado y profundo, mientras me miraba a los ojos, me ha dicho mi verdad sobre el amor.

Es imposible que me enamore de una mujer para toda la vida, me alimento de fragmentos de vida de princesas, soy un ilusionista que disfruta creando e inevitablemente destruye su pequeño cajón de arena para construir más alto (no sé muy bien el qué), con arena una sin cara concreta. Pero entonces ¿con qué cara miro al espejo y me digo, quieres tener un hijo, quiero ser padre? ¿Con qué cara diré te quiero a las personas más maravillosas del mundo? Porque cada mirada encerrará una belleza indescriptible, porque lo serán, aunque yo las cambie, construiremos juntos un castillo precioso y justo antes de coronarlo con una banderita de palillo de dientes, lo pisaré como un niño pequeño enfadado, y quede barro. ¿De quién haré sus noches un sueño? ¿Quién me hará soñar?

O seré yo quien cambie, y es cuestión de tiempo, de que tú me rompas la sonrisa, de que la muerte me destroce las ilusiones a guantazos mientras yo no puedo mover ni un dedo.

viernes, 21 de mayo de 2010

Viaje

Sé que suena imposible, pero gracias a internet estoy viendo (casi) a tiempo real mi primer amanecer delante de un volcán, en Islandia. Y me encanta.

Mañana lo explico. Tengo mucho sueño.

jueves, 20 de mayo de 2010

Charco

Mar de palabras

Dime por qué mi voz no es de agua,
por qué recorre los silencios
y muere en un manantial seco
justo antes de que te vayas.

Por qué me abandona en un charco
plano como suelo de plastilina verde,
sin figura, sin espinas como césped,
estéril como una ternura sin tactos.

Por qué se muere mi voz en tu presencia,
por qué susurra un oleaje alrededor de tus labios
y erupciona como un volcán de extrarradio
cuando tu voz no me toca; no te hace eterna.

Dime por qué mi voz no es de agua,
por qué recorre los silencios
y renace en una espiral de deseos
entre los cristales de tus dudas de sal yodada.

Por qué no podemos ser mar
de agua,
sin mentiras.


SpNt2005 - 20/5/10