miércoles, 3 de agosto de 2016

Alucinas


Prefiero escribir

Una vez quise ser bibliotecario
para matar moscas en el trabajo,
regañar a algún huérfano de libro,
traslucir sinopsis de una máscara,
adivinar la signatura pendiente.

Detrás de la primera edición, raras veces,
se encuentra una pluma brillante.
En adelante son marcas registradas
por las editoriales. Lo más parecido
es alquilar el vientre.
A la gente le gustan las marcas,
a lo sumo, las cicatrices.
Al lector, amar, o velar los muertos que nunca mueren
y sin embargo existen.

No quiero ser escritor.
Prefiero escribir.
La marca de la fama es el lastre
de la observación y
no es país para honestos.

Alguien me dijo
que dolía; como el hambre
o la malaria. Que te mata
poco a poco a pesar del siglo.
Al principio no hay síntomas.
A los pocos días,
te deja con la cabeza vacía
como una canción en blanco y negro;
te duelen las noticias,
la verdad es un estigma
y no confundes la versión con los hechos.
Entonces te ríes, te burlas
de tu propia ignorancia, de los estandartes,
y ya es tarde,
alucinas: vives en una celda
y te crees libre y actúas a pesar,
con la cabeza llena
de blancos inviernos
de horas caducifolias,
y ya es tarde...
de amor a lomos, migrando
de pájaros alados.



martes, 26 de julio de 2016

'El viejo y el mar' de Ernest Hemingway

El viejo y el mar, the old man and the sea, ernest hemingway



Escrito en 1952 por encargo de la revista Life, Ernest Hemingway, un enamorado de la cultura española, obtuvo el Premio Pulitzer un año después gracias a esta obra de ficción. Dicho esto, hay muchas webs con muy buena información sobre el libro y su autor. Así que voy a la experiencia que ha supuesto para mí grabar este mi segundo audiolibro. En comparación con el primero:
  1. 'El viejo y el mar' es más conocido que 'La tregua', injustamente, y supongo que por el idioma en que está escrito
  2. Es más breve, 2 horas y 30 minutos a diferencia de las 6 horas del primero
  3. Lo he grabado con el móvil. No parece un adelanto sustancial respecto a grabarlo con una grabadora; pero se escucha mucho, mucho mejor
  4. Lo había leído hace tiempo, el primero iba conociéndolo "sobre la marcha"
  5. No tiene capítulos
  6. Lo he grabado de seguido, en una sola noche. A partir de ahora lo haré así

¿Por qué otro audiolibro?

Como ya te puedes imaginar, escucharlo es gratis. Soy de esa clase de personas que les gusta hacer lo que mejor saben hacer, aunque conlleve un esfuerzo a veces titánico. Me gusta leer, me divierte leer en voz alta y escuchar mi pronunciación; además, hacerlo me ayuda a mejorar mi dicción. Llámalo egoísmo solidario. Tecnológicamente no supone un desafío para mí y para bien o para mal, dispongo de tiempo libre, así que ¿por qué no?

Es un librazo. Repito. Es un librazo. No es casualidad que forme parte del listado de novelas imprescindibles de la Literatura universal. Lo ideal es escucharlo mientras se lee. Hay cuatro o cinco errores de esos casi inapreciables, pero nada que ver con el anterior. Obviamente no está todo lo bien que a mí me gustaría pero se acerca al 80%.

Para abrir boca, este es mi fragmento favorito:





Todavía faltan dos horas para que termine de exportar el vídeo que subiré a Youtube, como en el caso anterior.

A modo de anécdota, comparto los dos momentos de mayor dificultad durante la grabación:







jueves, 14 de julio de 2016

Guía de acentuación ortográfica básica y completísima (con tilde en la i)


escritura digital, ortografia, acentuación, reglas de acentuación


- "Había", ¿lleva tilde o no?
- Sí
- ¿Por qué?
- No...
- ¿Por qué?
- ...
- Esto no es como los políticos, aquí hay que argumentar las cosas.


Las circunstancias me han obligado a dar clases particulares. Por una parte, no hay trabajo contratos para los jóvenes; por otra parte, los más jóvenes tienden a suspender Lengua.

Está socialmente aceptado que quien es bueno en Matemáticas no lo es tanto en Lengua y viceversa. No estoy de acuerdo. Quizá éstas dos materias sean de las pocas asignaturas que dependen de lo que hayas aprendido durante los cursos anteriores. Con las Matemáticas se ve más claro: si no sabes sumar, te va a costar la vida multiplicar ¿no? Pues la ortografía es lo mismo:

  1. Si no sabes Si no te importa la diferencia entre acento (fónico) y tilde (acento gráfico) vas a pensar que todas las palabras llevan tilde y no vas a ser capaz de diferenciar la sílaba tónica (con acento) del resto de sílabas (átonas).

    Ejemplos: AAAgua; pEEErro; aviÓÓÓÓn

    TODAS las palabras llevan acento. ALGUNAS llevan tilde. 

    ¿Cuándo llevan tilde? Ahora lo vemos.

  2. Si no sabes Si no te importa cuáles son las vocales fuertes (A, E, O) y las débiles (I, U), no puedes saber lo que es un diptongo/triptongo o un hiato.

  3. Si no sabes Si no te importa lo que es un diptongo (dos vocales consecutivas siendo al menos una de ellas una vocal débil), un triptongo (una vocal fuerte custodiada por dos vocales débiles) o un hiato (dos fuertes o una fuerte acompañada de una débil con acento -Y TILDE-) no sabes cuántas sílabas tiene una palabra. No cuentan las vocales no sonoras (gue, gui, que, qui).

    Ejemplos:

    Diptongo: SA/via; a/gÜI/ta; ha/bi/CHUE/la, can/CN; mur/C/la/go; ciu/DAD; C/da/los; an/GUS/tia

    Triptongo (raruno): es/tu/DIÁIS; DIOI/co, lim/PIÁIS, GUAU

    Hiato (dos vocales fuertes): gol/PE/o;  gol/pe/Ó; a/É/re/o, a/ho/GAR, po/SE/e

    Hiato (con vocal fuerte y débil dopada por el acento fónico): ha/BÍ/a, RÍ/en, pa/ÍS, ma/Ú/lla

    En el último caso, hiatos con una vocal fuerte junto a una vocal débil con el acento fónico, SIEMPRE LLEVAN TILDE; ¿Por qué?
    Respuesta correcta: Para destruir el diptongo.

    Hay que entender que si no lo llevaran, lo lógico es poner el acento fónico en la vocal fuerte; por lo que se leería como PAAAAis, por ejemplo; o MAAAulla.

  4. Si no sabes Si no te importa si tiene o no tilde para destruir el diptongo, no puedes saber si hay que aplicar las reglas generales. Si ya lleva tilde has terminado. Sólo puede llevar una.

  5. Si no sabes Si no te importa cuántas sílabas tiene una palabra no puedes saber cuál es su sílaba tónica.

  6. Si no sabes Si no te importa cuál es la sílaba tónica, no puedes saber si una palabra es aguda (última sílaba), llana (penúltima sílaba), esdrújula (antepenúltima sílaba) o sobreesdrújula (sílabas anteriores).

    Reglas generales:

    Agudas: ¿Por qué llevan tilde?
    Respuesta correcta: Porque son agudas y terminan en vocal, "n" o "s"

    Ejemplo: ca/MIÓN

    Llanas: ¿Por qué llevan tilde?
    Respuesta correcta: Porque son llanas y NO terminan en vocal, "n" o "s"

    Ejemplo: ca/RÁC/teR

    Esdrújulas (y sobreesdrújulas): ¿Por qué llevan tilde?
    Respuesta correcta: Porque son esdrújulas. Todas las esdrújulas llevan tilde, incluida esdrújula.

    Ejemplo: ha/bi/TÁ/cu/lo

    ¿Claro? ¿Preciso? ¿Elegante? ¿Distinguido?

    Un último caso:

  7. Si es monosílaba (sólo tiene una sílaba), por regla general no llevan tilde (sol, mar, vio, guion...), a no ser que exista otro monosílabo homófono (que se pronuncia igual) que sea otro tipo de palabra distinto:

  8. Ejemplos:
    te (pronombre posesivo) - té (sustantivo que se bebe); 
    más (adverbio de avaricioso) - mas (conjunción -sustituible por pero-); 
    él (pronombre personal) - el (determinante artículo)
    ...

    Esto también ocurre con otras palabras que no son monosílabas.

    Por ejemplo:
    esta (determinante demostrativo) - está (verbo estar conjugado) - ésta (pronombre demostrativo)
    dónde (adverbio de interrogación) - donde (adverbio relativo) ... 
    ¿por qué "té" lleva tilde?
    Respuesta correcta: Porque es sustantivo y para diferenciarlo del pronombre "te", que no lleva; es decir, es una TILDE DIACRÍTICA. 

¿Breve? ¿Conciso? ¿Entendido?

Fácil, sencillo y para toda la familia.

Como decía mi profesor de Matemáticas de la ESO: "¿Dudas? Muchas, ¿preguntas?"

Me despido con la siguiente reflexión:

El móvil ha hecho mucho daño, y como hemos visto, el corrector tiene ciertas limitaciones, especialmente en lo referente a la tilde diacrítica. Las máquinas todavía son incapaces de contextualizar una palabra para determinar si en un caso se está usando como sustantivo o como verbo, por ejemplo. La única solución es leer. Leer mucho. Leer como si no hubiera mañana y escribir. Escribir como dedos descosidos, dudar, dudar, consultar y fiarse de la RAE. El idioma evoluciona constantemente y van cambiando las reglas ortográficas a medida que se van normalizando los errores y costumbres (sólo, éstas son algunos casos). Si está mal (todos nos equivocamos), ya podemos argumentar el porqué y/o echarle la culpa a alguien con autoridad.

Por último, que nuestros jóvenes y mayores no escriban bien no es culpa del profesor/a de Lengua. Si está mal escrito, está mal escrito, sea en un examen de Matemáticas, de Educación Física o de Teoría de la Comunicación Audiovisual. El seso hay que entrenarlo para la vida, no sólo hasta el final de la educación obligatoria.



Como escribí hace tiempo: no leer es una estupidez propia de analfabetos.

miércoles, 13 de julio de 2016

Chōjū-jinbutsu-giga




No es ninguna novedad mi fanatismo por Hayao Miyazaki en concreto y el estudio Ghibli en general. Comparto con vosotros un corto basado en las Chōjū-jinbutsu-giga (Caricaturas de animales antropomorfos), una serie de dibujos del siglo XII que se consideran los primeros acercamientos al manga de la Historia.

Dibujos simples de conejos, monos, sapos y ratones que en su día eran protagonistas de críticas a la sociedad. Una delicia.

Carlos Martinez Rivas


De La insurrección solitaria (1953)

La Insurrección Solitaria


I


La Juventud no tiene donde reclinar la cabeza.
Su pecho es como el mar.
Como el mar que no duerme de día ni de noche.

Lo que está en formación
y no agrupado como la madurez.

Como el mar que en la noche
cuando la tierra duerme como un tronco
da vueltas en su lecho.

Solo.
Retirado a mi tos.
Desde mi lecho que gruñe oigo correr el agua.
Toda el agua que se oye pasar de noche bajo los lechos.
Bajo los puentes.

Las aves del cielo tienen sus nidos. Nidos curiosísimos.
Los zorros y las raposas tienen alegres madrigueras donde hacen de todo.

La juventud no tiene donde apoyar la cabeza.

Y rompe a hablar. A hablar. Toda la tarde
se la pasó el joven hablando delante de la mujer enorme.
Dejándola para mañana se le pasa la vida.

Y en la Pinacoteca de Munich, bajo el gran hongo, a la afable

sombra de los Viejos Maestros, o en la olla del placer,
derramando en el suelo su futuro
dice a su juventud, a su divino
tesoro dícele: -Sólo espero
que pases para servirme de ti.
Y aprender a sentarse.
Empezar a tener una cara.

Lo que hizo Míster Carlyle, el dispéptico.
Lo que hicieron Don Pío Baroja y su boina.
O Emerson (“…una fisonomía bien acabada es
el verdadero y único fin de la Cultura”).
Y todos los otros Octogenarios,
los que no escamotearon su destino:
el propio, el que vuelve al hombre rocín
y acaba sólo gafas, hocico, terco bigote individual.

Los que llegaron hasta el final
y zanjaron el asunto y merecieron
un retrato en su viejo sillón rojo
calvo ya como ellos y hermoso.

Sentados para siempre. Fotogénicos.
Idénticos a su celebridad. Fijos los ojos
como si por encima del vano afanarse de la tribu
lo logrado miraran. ¡Lo logrado!

¿Lo logrado?

¿Y si fuera otra cara la verdadera y no ésta
sino la otra, la mal hecha, la que no se parece
y es distinta cada vez? La del Hombre
del Trapo en la Cabeza, el que se cortó
la oreja con una navaja de afeitar
para dársela a la menuda prostituta?

Pero él fue solamente un pintor. Uno
entre los otros espantapájaros, minúsculos
en medio del gran viento que choca contra el cielo,
empeñados en añadir un paso más a la larga cadena.
Ocupados en cambiar la Naturaleza, como las estaciones.
Rehaciendo y contrahaciendo el rostro del mundo. El rostro
del vasto mundo plástico, supermodelado y vacío.

II


Aludo a,
trato de denunciar
algo sin un significado cabal pero obcecado en su evidencia:

el árbol con piel de caimán.
La esponja con cara de queso de Gruyère,
y viceversa.
El viejo de la esquina, el que vende cordones para zapatos,
peludo de orejas, animal raro,
Nabucodonosor amansado.
Una lora en su estaca moviéndose
peculiarmente. Mostrándonos su ojo
viejo, redondo, lateral.
Los moluscos, temblorosa vida
en la canasta que contemplan
tan serios el niño y la niña.
El perro en la cantina, debajo de su mesa favorita,
temible a causa de su bozal.
Un par de hombres solitarios bañando un caballo
con un cepillo grande a la orilla del mar
en una perdida costa pequeña y abrupta.
Los grandes bueyes lentos de fuerza y peso,
cargados de su propio poder, y los caballos
pastando con sus cuellos inclinados igual que las colinas…

Todo incomprensible (en apariencia) o idílico, pero inasistido,
no azotado por el error, vivo dentro de un cero
en la impotencia de lo sólo evidente.

El mundo plástico, supermodelado y vacío.

Como un infierno ocioso,
abandonado por los demonios,
condenado a la paz.

III


Pues si esta noche el alma.
Si esta noche quisiera el alma hundirse
en la infamia o la ira
hasta el fondo, hasta que el pulgar del pie
brille contra la roca en la tiniebla
del agua; y desde allí
intentara una vez más
bracear, cerrar los ojos,
hundirse aun más hondo, no podría.

La ola de la Tontería, la ola
tumultuosa de los tontos, la ola
atestada y vacía de los tontos
rodeádola ha, hala atrapado.

Inclinada sobre el idioma, sobre
el pastel de ciruelas, lo consume
y consúmese ella disertando.
Y danza. Pero no al son del adufe,
sí del castañeteo de los dientes
que agitados por el rencor y el miedo
producen un curioso tintineo.

Al son del ¡sún-sún! de la calavera.

Y súbito el recuerdo del hogar.
De pronto, como una espiga ardiente.
Como el sonido de un clarín de niño
en la traición, en las traiciones de las
que sólo el olvido nos defiende:
sólo otra traición del corazón
nos defiende. Y el pecado futuro,
ya en acción, zumbando desde lejos,
desde antes sabido, realizado y ceniza.

Hoyo, humo y ceniza. Es el desierto.
El sol huero, la arena y la pequeña
mata de llamas. A lo lejos, la nube
abstracta sobre la colina ocre.

Un pájaro atraviesa la tarde de borde a borde.

Una hoja seca araña el techo de zinc.

Un grifo vierte el tedio.

-Pero conocí una dama.

IV


Sola en principio y decastada
como un águila. El águila
de Zeuz en el exilio, de
paso entre nosotros. El ruido
de sus garras sobre la mesa
y el ojo perspicaz. El ojo
que sólo ve, sin opiniones.

Así el suyo. Como el ojo
del ave: sin respuesta, puro
de voluntad óptica. Ojos
duros, pequeños y desiertos
delante de la ilimitada
extensión del yo varonil.

Rostro intemporal, zoológico.
Lleno de fanatismo, pero
frío, sutil, no sometido,
como escarabajo o bala

Civilizaciones la han hecho.
Muchas estirpes habrán sido
necesarias delante de ella
como delante de los frutos
soles y siglos. Una hilera
de siglos como grandes filtros
para que al fin cayera -gota
pura- entre las fuentes públicas
y los hábitos de su raza.

No la driada de los bosques
ni oréade, breve de seno,
oliendo el aire. No trirreme
a la luz de las olas. Ni algo
que el pueblo de Francia advertía.

Ni tocador lleno de dijes
fríos, colgantes como lluvia,
y revólveres relucientes
que enseñáronme tanto sobre
la naturales secreta
del níquel y el por qué las uñas
y lo dentado.

Pero sí
algo que entró en el cielo excluído
de lo suficiente. Si algo
con la lógica de lo simple,
la forzosidad de lo perfecto,
la inteligibilidad
de lo necesario.

Ileso
eso se mueve en la tercera
rueda, nosotros aquí abajo
enronquecemos discutiendo.

Sin vacilaciones ni sombras.
Todo respuesta que el enigma
vano de la blancura oculta
y suplanta, el pecho ofrece
un fondo al rayo de la mano.

Tras la aislada frente monótona
(donde ensordece el apagado
barullo del mundo invisible)
se abre el perla, absorto, cóncavo
día solo de una mujer.

Es el interior de la concha.
La Nada femenina. Allí,
aun sin aletas y sin ojos
un caos se defiende, más
cerca del huevo que del pez.

Mordiente sol, limón de oro,
virginidad aceda. Es
la mujer, golpeando, matando
con su pico al hombre cálido.
Su pico de vidrio. El de hielo.

Púdica, insípida y hostil
con la terquedad espantable
y pacífica de la luz.

La Nada femenina. Sola
ante lo último, lo límpido
donde lo resistente es nácar.

Piedra vestida por la sombra
y desnudada por el sol.

1949-50 -18, Rue Cassette, París





Más recursos

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A propósito de un premio de poesía
Homenaje en el VIII Festival Internacional de poesía de Granada
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