lunes, 1 de septiembre de 2014

smartpeople


smartphone, adictos al movil, adiccion smartphone

(Vía abduzeedo)

Por Davide Bonazzi.


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Actualización - 8/5/2015



Por Min Axel.

Asoma el tercero


Ya falta poco para el tercero. Tengo dudas con el título.

Por lo menos, ya tengo decidido el índice:


Aún no se conoce una forma de vida inteligente
Imputación del chivo expiatorio
Estudio de la desigualdad como tinta imborrable
La gran migración
Canción del verano para la hormiga y la cigarra
Debate de la Inanición
Los falsos profetas no van a la cárcel
Descuento preguntando por coste de producción
La delgada sombra
La noche bajando al mar
Ángeles destierran al paraíso de su idílica imagen
Ícaro
Versión oficial de cualquier promesa televisada
Rayo latente
Un incendio puede volar la historia
Un ruido me despertó anoche
Vas a morir
Preferencias ante una sociedad obsoleta
Mañana pasará rápido
Los amantes de los mil mares
Esta noche estoy solo
Un puente a los pies de mi casa
Así ha de ser cuando la bese
Emmenez-moi
Dibuja el mar
Amor y Psique
El desequilibrio como punto intermedio
El amor del más débil
Desde que no está
Relevo interlingüístico


Como en los anteriores, la mayoría de las poesías ya están publicadas aquí. Hay algunas inéditas, bien porque son anteriores a 2010, bien porque las consideraba demasiado decentes en potencia para publicarlas a bote pronto. De todas formas, también hay pequeños cambios respecto a las aquí publicadas, hecho que me obliga a replantearme el concepto de escritura continua o reescritura creativa, aún no sé cómo llamarlo.

En algunos casos es una cuestión de síntesis, de aclaratoria; o de expansión semántica. Aunque también podría ser para reubicar mejor el proceso mental para llegar a una idea, o sencillamente buscar con pequeños cambios una armonía más global, más relativa al significado del libro como obra compuesta que como obra conjunta.

Pronto les traeré más noticias. Gracias de todas formas.





sábado, 30 de agosto de 2014

e-news


Te despiertas por la mañana y mientras tomas un café, te sientas en el ordenador a leer las noticias...



lunes, 11 de agosto de 2014

Extranjero


Por la tarde, Marie vino a buscarme y me preguntó si quería casarme con ella. Le dije que me daba igual y que podíamos hacerlo si era su deseo. Me preguntó entonces si la quería. Contesté, como ya había hecho una vez, que nada significaba eso, pero que ciertamente no la quería. "¿Por qué te casarías entonces conmigo?", dijo ella. Le expliqué que la cosa no tenía importancia alguna, pero que si ella lo deseaba podíamos casarnos. Además, era ella la que lo preguntaba y yo me limitaba a responder que sí. Comentó ella que el matrimonio era una cosa seria. Respondí: "No". Se calló un momento y me miró en silencio. Después habló. Quería simplemente saber si yo habría aceptado la misma proposición de otra mujer, a la que hubiese estado unido de igual modo. Dije: "Naturalmente". Se preguntó entonces si ella me amaba a mí, pero yo nada podía decir sobre ese punto. Después de otro momento de silencio, musitó que yo era raro, que sin duda ella me quería por eso, pero que tal vez un día yo le repugnaría por las mismas razones. Como me callaba, porque nada tenía que añadir, me tomó del brazo sonriendo y declaró que quería casarse conmigo. Le dije que lo haríamos cuando quisiera.


Fragmento extraído de El extranjero, de Albert Camus.