miércoles, 5 de enero de 2011

Castor




(Gracias Naza)

Si la publicidad no tuviera como único objetivo vender, probablemente tendría más protagonismo en este blog. El entretenimiento, la diversión, el arte,... son un instrumento de refuerzo de la imagen de marca. El hecho de que existan los festivales de publicidad es un intento inútil de desmarcarla de su naturaleza, pero deja ver campañas tan creativas como esta.

Muy navideña, por cierto.

¡Feliz cumpleaños hermanita!

(Ahora es cuando voy a ver si encuentro algún regalo :S)

Esto merece ser citado, y es un castigo relacionado con el tema.
Mi regalo fue un libro sobre muebles ecológicos, 1000, yo pensé que era un manual... Casi, un catálogo enterito, con un montón de mesas, sillas, una breve descripción y una página web, algo se aprovechó, pero fui a devolverlo a los tres días.
Ya sé cuál te tengo que comprar, no se me olvida:

Un geek en Japón - Momentos de Héctor García.

Te podía haber escrito algo especial para ti, pero es que el blog es en cierto modo para y por ti... pronto publicaré algo sobre Japón, ale, y a Miko le tengo que mandar un libro, que no se me olvide.

Metáfora

Recordemos que la esencia de la metáfora consiste en comprender conceptos abstractos o nuevas experiencias en términos de objetos o experiencias ya conocidos y estructurados; es decir, se trata de concebir, analizar y explicar una realidad desconocida (dominio de destino) tomando como referencia (dominio de origen) la similitud que puede establecerse con otros hechos, objetos o circunstancias semejantes. Por ejemplo, la forma de las patas de una araña nos permite denominar un tipo de lámpara como "lámpara de araña" por la analogía que se establece entre ambos y los pilotos de la aviación reciben su nombre a partir de la similitud con los pilotos de barco.

[...]

Está claro que para aludir a una nueva realidad (e Internet lo es) se acude normalmente a metáforas, pues su capacidad explicativa, basada en semajanzas cercanas y conocidas por los interlocutores, facilita la compresión de cualquier fenómeno. Es justamente en esta determinación donde alcanzan sentido las metáforas, pues la formulación lingüística del conocimiento pasa a formar parte del imaginario social. Es, entonces, cuando las metáforas que nacieron con una finalidad explicativa alcanzan une status diferente, pues, una vez aceptadas por la comunidad, se convierten en metáforas constitutivas. Este giro epistemológico implica ahora que las metáforas (ya consolidadas) no sólo organizan nuestro conocimiento, sino que determinan de forma tajante nuestra forma de pensar los fenómenos.


Carmen Galán Rodríguez, lingüista.

Extraído de En-red-@ando palabras

Otros artículos de Carmen Galán:

- Utopías y uglosias: mundos imaginados y lenguas imaginarias (.pdf)

- La calidad del español en la red: Nuevos usos de la lengua en los medios digitales (.pdf)

martes, 4 de enero de 2011

Entidades de gestión de Derechos de Propiedad Intelectual: "tú crea que yo cobro ¿y te protejo?"

sgae, derechos musica bodaLa Ley Sinde no fue aprobada en la Comisión de Economía celebrada el pasado 21 de diciembre. 20 votos en contra, 16 a favor (sólo el PSOE al completo votó a favor).

Voy a jugármela. A arriesgarme. Voy a pensar un poco, aunque quizás me falten conocimientos. El atrevimiento está para eso, para acertar, o a través de nuestro error, conducir a otro hacia el éxito. Pero si me equivoco, no dudes en corregirme. Por favor.

Esto va para largo, así que lo dividiré en varias entradas.

¿Creación o persecución?


Una persona que genera un producto inmaterial, pero susceptible de ser consumido masivamente, debe tener garantías de que no se morirá de hambre en caso de que así fuera. Más allá de este hecho indiscutible, vamos a hacer un repaso por las formas de supervivencia del autor y la aparición en 1710 del derecho de Propiedad Intelectual.

1. Una persona, como tú y como yo, quizás un poco más loca, crea un contenido literario, audiovisual, gestual,....

Esa persona cobra dinero por dedicar su tiempo a la representación de la creación (obra de teatro, concierto, recital,...). Puede obtener el dinero del público, del organizador o de la publicidad (principalmente). Recibe el salario como creador y como intérprete.

O delega la responsabilidad del cobro por ser autor en una entidad de gestión, que realiza funciones que históricamente no podía realizar por sí mismo. Cobra entonces por sus derechos de autor. Como la persona está más ocupada en crear que en evitar que surjan plagiadores que se beneficien del trabajo de otro, se afilia a una sociedad que, en el caso de la SGAE, le da aumentos para que el artista pueda sobrevivir en sus inicios, un seguro médico y una mutualidad (para cuando se retire).

2. El productor, que ha prestado (o no) el dinero en la inversión previa a la creación de la obra, puede ser el propietario parcial o completo de esos derechos y tener o no exclusividad sobre la explotación de la obra. El productor se encarga de la distribución, ya sea él mismo o a través de una subcontrata, que termina con el producto físico (cd, libro,...) en las estanterías de las tiendas. Debemos tener en cuenta que no todas las creaciones tienen soporte físico o la experiencia del espectador es muy limitada a través de éste, por ejemplo en el teatro o la danza.

Por tanto, el productor y las entidades de gestión, cuya labor es defender al autor ante los posibles abusos del productor y de los consumidores (en su lucha contra la venta ilegal de copias), comparte intereses económicos con ambos.

3. Una vez llega a la estantería, alguien como tú, como yo y el artista, quizás un poco menos loco, lo compra, pagando todo el proceso que ha seguido el producto. El autor recibe un porcentaje que ronda el 5-10% del precio final.

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Con la aparición de la digitalización; el soporte físico, el cd, el libro, puede sustituirse por una pantalla; y su distribución a través de internet es gratuita e instantánea. Sin embargo, una obra sigue siendo el resultado del trabajo de una persona. En cualquier caso, el debate que se plantea es el siguiente.

Un minero pica tres horas. Extrae cuatro toneladas de roca, las vende, cobra y come. Un autor se rebana los sesos tres horas, saca una canción, una poesía, algo susceptible de venderse... La pone a la venta, toca en los conciertos, si va la gente cobra, y come.

A la semana siguiente, el minero pica otras tres horas. Tiene un buen día y extrae cinco toneladas. El autor, sigue rebanándose los sesos delante de su escritorio, en el parque o en el ascensor. Consigue sacar otra canción. La pone a la venta, toca en los conciertos y cobra por esa y por la de la semana pasada. ¿Es injusto? No, pero el día que no pique el minero, no extrae, no vende, no come. Sin embargo, gracias a los derechos de autor, el creador tiene un salario acumulativo.

Esto era necesario debido a las dificultades de recibir ingresos de forma estable y prolongada en el tiempo propia de las industrias culturales (es más fácil encontrar alguien que transforme piedra en encimeras que un enamorado de todas tus canciones), algo de lo que se encargan las entidades de gestión.




lunes, 3 de enero de 2011

Transcripción

Código tálamo

No encuentro en la sopa
ese idioma
que jamás hemos hablado.

Nuestro vocabulario
no resbala por los bordes de la cama,
no derrite el color de las cortinas,
no le eriza los pelos a la alfombra.

Nos corrompemos
como pluriligües abnegados
a un secreto a voces.

Hablamos el mismo idioma
sólo
cuando no sabemos,
nos buscamos a encontrarnos,
improvisamos
las magnitudes de la belleza
vacíos.

Tiene impulsos, ritmos,
ademanes verbales, promesas,
temblores, suspiros,
refugios y
las más primarias onomatopeyas,

para transcribirnos
sólo
necesitamos esconder mejor
los silencios
por los cajones de la cocina.




No sé por qué, pero siento que necesitaba
escribirla desde hace mucho tiempo.
El amor... ay el amor,...

Paralelismo (III)

Sobre la Ley Antitabaco:

"Es una putada, no podemos ni fumar dentro ni beber fuera..."

Niko.

En mi opinión, las grandes beneficiadas son las perfumerías.