viernes, 19 de enero de 2018

Ruleta de la fortuna


- Anoche tuve un sueño extraño...
- A ver, cuénteme.
- Estaba en la ruleta de la fortuna...
- ¿Dónde?
- El programa este de las mañanas con las letras esas que dan las vueltas, y hay que acertar la frase y todo eso...
- Creo que sé a cuál se refiere. Que son tres concursantes y van comprando vocales...
- Exacto. Estaba allí, concursando.
- ¿Se sentía bien, a gusto?
- Sí, sí, perfectamente. Bueno, yo estaba allí, y estaba a punto de resolver, sabía la respuesta, de verdad que la sabía: "Mamá hipopótama mima mucho a su hipopotamito"; algo así era.
- ¿Ha tenido algún problema con su madre últimamente?
- No. Haga el favor, cómo va a ser eso. La cuestión es que podía decir la frase y acceder a la prueba final, y sabía que podía ganar, no sé por qué pero sabía que si lo decía bien, después iba a ganar el coche.
- ¿Y lo ganó?
- De repente, me quedé en blanco, y grité "¡el presidente del gobierno es un corrupto!"
- ¿Qué le llevó a...?
- Sí, sí, así, ¡sin venir a cuento!
- Ya veo, ¿y qué pasó después?
- Después nada, el presentador balbuceó un poco y pasó el turno al siguiente concursante.
- ¿Y ya está?
- Sí, ya está.
- Ya veo... ¿y por qué cree que dijo eso? Tal vez, ¿miedo al éxito?
- No lo sé. La verdad es que no entiendo mucho de política, y tampoco tengo nada en contra de los políticos... De hecho, no me interesan lo más mínimo ni la política ni los políticos.
- No lo entiendo, ¿entonces por qué no dijo la respuesta correcta?
- No sé... sentía que era mi minuto de oro, que miles de amas de casa y gente sin trabajo me estaban viendo y... bueno... qué iba a hacer con el coche... si no tengo carnet...

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Alboroto

  1. Una comunidad de vecinos no puede independizarse. Pero sí puede poner una urna y votarlo. Si no tiene validez jurídica (un día tardó el tribunal constitucional en hacer lo propio), a qué tanto alboroto.
  2. Si se hace con recursos públicos. Bueno... son los recursos que gestionan los representantes políticos electos. Ya se hicieron unas elecciones entre partidos nacionalistas y no nacionalistas, y ganaron. Si prefieren gastarse el dinero en eso antes que en escuelas... El PP no tiene mayoría y ahí sigue, tirando millones por el desagüe en cruceros para antidisturbios. A qué tanto alboroto.
  3. La constitución incluye en sí misma el procedimiento de reforma. El artículo 135 (sobre el techo de gasto) no respetó ese procedimiento, y no fue declarado inconstitucional, y ahí sigue. Ni tampoco fue declarado inconstitucional antes de llegar al Congreso el Estatuto de Autonomía que salió de Cataluña cuando los independentistas no eran mayoría. A qué tanto alboroto.
  4. La ley de amnistía fiscal fue declarada inconstitucional. Más allá del tiempo que tardaron en testificar por otras causas una larga lista de corruptos, que yo sepa Montoro (el ministro de Hacienda) no ha sido detenido por atentar contra la constitución. En dos días ya van casi 500 alcaldes, entre otros... "sedición" y tal y tal, han esperado al mes de antes para detenerlos, y todavía no ha tenido lugar el referendum. A qué tanto alboroto.
  5. Si una empresa/banco quiere cambiar su domicilio fiscal, puede hacerlo en cualquier momento. Irlanda está a dos pasos. Y hay países en los que juegan equipos extranjeros en su liga nacional (un equipo de Andorra juega en la ACB), a qué tanto alboroto.
  6. Si cualquiera puede imprimir una papeleta en su casa y todos saben qué día es, a qué tanto y tanto y tanto y tanto registro y alboroto.
  7. Si ningún otro estado reconoce a Cataluña como país, si al ministro de exteriores se le olvida que un independentista catalán también es español, "¿y la europea?", a qué tanto alboroto.
  8. Si ya sabemos de qué pie cojea cada medio de comunicación, a qué tanto alboroto.
  9. Si hay gente que sale a la calle a protestar pacíficamente, todos aprendimos del 15M. A qué tanto alboroto.
  10. "Si se separan, se separan para todo". Si no los vas a echar de menos, a qué tanto alboroto...

sábado, 2 de septiembre de 2017

Interminable


"It is small wonder that Chinese and Japanese literature are so dissimilar, for the two languages are entirely different. Chinese is a monosyllabic language with musical tones to distinguish the many identical syllables. In its classical form at least, Chinese is a language of great compactness. Japanese, on the other hand, is polysyllabic, has no tones like the Chinese, and sounds rather like Italian, at least to those who do not know Italian. In contrast with the brevity of classical Chinese, Japanese is a language of interminable sentences, sometimes literally interminable, in which case they are left incomplete, at the end of twentieth or fortieth subtle turn of phrase, as if their authors despaired of ever coming to the end of their task. Again, Chinese poetry is usually rhymed and is based on a complicated pattern of musical tones. In Japanese, on the other hand, rhyme is generally avoided, and the formal rules of prosody reduce themselves to a matter of counting syllables. Although the earliest Japanese poems we know, those preserved in a work of the early eighth century A.D., have lines of irregular length, the preference for alternating lines of five and seven syllables soon crystallized among Japanese poets, and this eventually became the basic rhythm of the language, found not only in poetry but in almost any type of literary composition."


Fragmento extraído de Japanese Literature, an introduction for Western Readers, de Donald Keene