lunes, 13 de junio de 2016
Amor a cántaros
Alma de cántaro
Llueve a cántaros.
La piel es como un cristal.
Vida en cascada.
Paisaje y compañía
dispersos en la memoria.
El rastro de las caricias sobre
el vaho de lo inconfesable.
La tormenta está formada por minúsculas tormentas.
A veces juego a las montañas, ella
duda del desierto atravesando mi garganta.
Llueve a cántaros. La fuente se aleja.
El deseo es una declaración.
Amor-confesión.
Declaré abrazado a su cuerpo
territorios de mi alma.
El puente capital del deseo.
Confesé abrazado a su cuerpo
los conatos de la ausencia,
el papel negro y bailar sin amor.
Un problema está hecho de problemas.
Hoy sin embargo llueve.
Suena el tocadiscos, parece un microondas.
Lo mejor de sus regalos
era conservarlos en la piel.
Promesas como nubes abstractas
bajo la lluvia.
lunes, 23 de mayo de 2016
Usted está
Usted está usted
¿Está usted loco?
Loco está usted, loco,
usted está usted,
y yo no le digo nada.
Quien diga lo contrario loco
miente usted, está usted,
usted está y yo soy el loco.
Para estar hay que creer.
¿Loco? Espere usted.
¿Loco? Un segundo. Primero,
¿loco? ¿está usted?
Hay que estar loco
para creer que la fantasía
no es real. Usted me entiende.
Un loco miente. ¿Está usted?
Loco hay que estarlo
para creer que la realidad
es así. No le entiendo a usted.
Tiene ojos de usted, de mentir.
Quíteselos cuando se refiera a mí.
¿De usted? ¿de quién si no?
Del Fermín, del Sancho y del Romeo.
Hay que estar Julieta para creerlo.
Majareta. Lo que yo digo, está loco.
¿Para dividir? ¿Para separar?
¿Discernir está loco? Locura
es poco en invierno, naturaleza sináptica
ponía en el informe. Ese loco del imposible
nosequé. Esa bata de usted,
de cuánto sé y pobre de éste...
No lo diga: Porque sueño, yo
no lo estoy tanto, ni usted
y sus ojos de cuervo encendido, de eslavo sonámbulo
pidiendo respeto de amigos invisibles.
Hay que estarlo para soñar.
Usted no sueña mucho y así va a quedar:
miente usted miente usted está usted
usted no lee nada y así va a quedar:
tapa dura está usted está. Boca blanda.
Usted no dice nada y así no me cree.
Sí, ya, cree usted que estoy loco,
por creer, por soñar; y no lo creo
porque no estoy con usted, loco usted.
Lo loco su mundo de tiroteo sangrante,
lo loco su mundo de dinero caliente,
loco loco su mundo de sueño sin dormir,
loco loco su mundo de querer estar solos,
lo loco su mundo loco de miras cortas;
corta las faldas y alargada obscenidad profesa.
Locos los sacrificados y los que miran
desde abajo, para qué locos los pobres sin derecho
a un abogado. Un psicólogo del miedo
parece usted. Ya se lo he dicho.
Yo soy Tyler. Porque sueña, Léolo está
y pasa las noches conmigo y con el gato,
el gato que usted dice que no maúlla,
ni araña ni se lame el cuerpo y después,
pseudocaníbal arrepentido, escupe
bolas de cuerpo arrancado y debajo del sofá.
Loco está el que embarca con sed. Usted,
que está usted y en su derecho a proclamar
la verdad y afirmarla como verdad.
Loco está usted y loca su firma,
loca está la verdad.
jueves, 19 de mayo de 2016
Pier Paolo Pasolini
De Las bellas banderas
Las bellas banderas
La blancura del sol en todo
como un fantasma que la historia
aprieta contra los párpados
con un pero de mármoles barrocos o románticos...
He deseado mi soledad.
Por un proceso monstruoso
que tal vez solo podría revelar
un sueño soñado dentro de otro sueño...
Y, finalmente, estoy solo.
Perdido en el pasado
(pues hay una única época en la vida del hombre).
De golpe mis amigos poetas
que comparten conmigo la brutal blancura
de estos años sesenta,
hombres y mujeres, solo un poco mayores
o más jóvenes, están ahí, al sol.
No he sabido tener la gracia
necesaria para estimarlos -en la sombra de una vida
que se desarrolla demasiado apegada
a la acedía radical de mi alma-.
Este poema es un recorte. Concretamente, este recorte forma parte de una larga espera.
Pier Paolo Pasolini: escritor
jueves, 14 de abril de 2016
Escondite
Jugar al escondite
Escondite es búsqueda.
Búsqueda de la inadvertencia
ante semejante lluvia.
Caen planetas como ídolos
sobre charcos ocultando grúas.
El compromiso es para los suicidas.
Las grandes creaciones cuestan la vida
porque valen la existencia y la intriga.
Destruir es ir a la caza.
La pericia de los siglos
resumida a más plomo en la herida.
El trofeo como amnistía de la vergüenza.
La huida siempre es reveladora.
Quien se apresura en la codicia
pierde el don, la oportunidad,
la inocencia de quien aspira
a seguir jugando, oculto tras su hora,
a la espera del momento para salvarlos.
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