miércoles, 12 de septiembre de 2012
Vicente Alexaindre
De Ámbito (1924-1927, publicado en 1928)
Cinemática
Venías cerrada, hermética,
a ramalazos de viento
crudo, por calles tajadas
a golpe de rachas, seco.
Planos simultáneos – sombras:
abierta, cerrada-. Suelos.
De buscas de frío, el frío.
Se arremolinaba el viento
en torno tuyo, ya a pique
de cercenarte fiel. Cuerpo
diestro. De negro. Ceñida
de cuchillas. Solo, escueto,
el perfil se defendía
rasado por los aceros.
Tubo. Calle cuesta arriba.
Gris de plomo. La hora, el tiempo.
Ojos metidos, profundos,
bajo el arco firme, negro.
Veladores del camino
-ángulos, sombras- siniestros.
Te pasan ángulos -calle,
calle, calle, calle-. Tiemblos.
Asechanzas rasan filos
por ti. Dibujan tu cuerpo
sobre el fondo azul profundo
de ti misma, ya postrero.
Meteoro de negrura.
Tu bulto. Cometa. Lienzos
de pared limitan cauces
hacia noche sólo abiertos.
Cortas luces, cortas agrios
paredones de misterio,
haces camino escapada
de la tarde, frío del gesto,
contra cruces, contra luces,
amenazada de aceros
de viento. Pasión de noche
enciende, farol del pecho,
el corazón, y derribas
sed de negror y silencios.
Entrevista radiofónica a Vicente Alexaindre en 1998
Entrevista radiofónica
(Vía UNESCO)
Discurso de recogida del Premio Nobel de Literatura 1977, por Vicente Aleixandre.
"En una hora como esta, tan importante en la vida de un cultivador de las letras, quisiera expresar, con las palabras más bellas, la emoción que un hombre siente y la gratitud que experimenta en unos actos como los que ahora se desarrollan. Yo nací de una familia burguesa, pero tuve la suerte de su vocación, ampliamente abierta y liberal. Mi espíritu inquieto me llevó a ejercer contradictorias profesiones. Fuí profesor de Derecho Mercantil, empleado en una empresa ferroviaria, periodista financiero. Desde joven esta inquietud de que hablo me exaltaba a un placer: la lectura, y, en seguida, la escritura. A los 18 años empezó el aprendiz de poeta a escribir sus primeros versos, que furtivamente yo trazaba, en medio del fragor de una vida, que por no haberse aún centrado en su verdadero eje, yo podría llamar aventurera. El destino de mi vida, el enderezamiento de ésta lo trajo un fallo de mi cuerpo. Caí enfermo de gravedad, de una enfermedad crónica. Hube de abandonar todos mis otros quehaceres que denominaría corporales y escapar al campo, lejos de mis actividades anteriores. El vacío que esto rne dejó lo llenó rápidamente otro quehacer que no necesitaba la colaboración corporal y era compatible con el reposo que los médicos me habían recomendado. Esta invasión inolvidable, desalojadora, fue el ejercicio de las letras; la poesía ocupó plenamente la actividad vacante. Empecé a escribir con dedicación completa, y entonces, realmente, entonces, se adueñó de mí la pasión que no me había de abandonar nunca.
Horas de soledad, horas de creación, horas de meditación. La soledad y la meditación me trajeron un sentimiento nuevo, una perspectiva que no he perdido jamás: la de la solidaridad con los hombres. Desde entonces he proclamado siempre que la poesía es comunicación, empleando la palabra en ese preciso sentido.
La poesía es una sucesión de preguntas que el poeta va haciendo. Cada poema, cada libro es una demanda, una solicitación, una interrogación, y la respuesta es tácita, pero también sucesiva, y se la da el lector con su lectura, a través del tiempo. Hermoso diálogo en que el poeta interroga y el lector calladamente da su plena respuesta.
Con bellas palabras quisiera decir ahora lo que es el Premio Nobel para el poeta. No puede ser; solo me cabe expresar que estoy entre vosotros en cuerpo y alma, y que el Premio Nobel es como la respuesta, no sucesiva, no callada, sino agrupada y coincidente, súbita, de una voz general que generosamente y milagrosamente se hace única y responde a la interrogación sin tregua que ha venido dirigiendo a los hombres. Así, mi gratitud al símbolo de la voz agrupada y simultánea que la Academia Sueca me ha hecho escuchar con los sentidos del alma, y por la cual aquí públicamente le doy mis rendidas gracias.
Por otra parte, estimo que un premio como el que hoy recibo es, en toda circunstancia, y creo que sin excepciones, un premio a la tradición literaria en la que el autor de que se trate, en este caso, mi persona, se ha formado. Pues, sin duda, poesía, arte, es siempre y ante todo, tradición, de la que cada autor no representa otra cosa que la de ser, como máximo, un modesto eslabón de tránsito hacia una expresión estética diferente; alguien cuya fundamental misión es, usando otro símil, transmitir una antorcha viva a la generación más joven, que ha de continuar en la ardua tarea. Puede darse un poeta que haya nacido con las más altas prendas para llevar a término un destino. Nada o muy poco podrá hacer si no tiene la suerte de hallarse situado en una corriente artística de suficiente fuerza o entidad. Creo que, en cambio, acaso un poeta menos dotado haría mejor papel si tuviere la suerte de producirse en medio de un movimiento literario verdaderamente creador y vivo. Yo vine al mundo, en ese sentido, con buena estrella, pues desde un tiempo suficientemente extenso, anterior a mi nacimiento, la cultura española había venido sufriendo un importantísimo proceso de acelerada reviviscencia que hoy, creo, no es un secreto para nadie. Novelistas como Galdós; poetas como Machado, Unamuno, Juan Ramón Jiménez, y, antes, Becquer; filósofos como Ortega y Gasset; prosistas como Azorín y Baroja; hombres de teatro como Valle-Inclán; pintores como Picasso o Miró; músicos como Falla no se improvisan ni son frutos del azar. Mi generación se vio así asistida y enriquecida por ese cálido entorno, por ese manantial, por ese fecundísimo caldo de cultivo, sin el cual acaso nada seríamos ninguno de nosotros.
Desde la tribuna en la que ahora me dirijo a vosotros quiero, pues, asociar mi palabra a la de todo ese plantel generoso de compatriotas míos que desde otra edad y en las más diversas vías nos formaron y nos permitieron, a mi y a mis compañeros de generación, alcanzar un sitio desde el que pudiésemos hablar con una voz tal vez genuina o propia.
Y no me refiero solo a esas figuras que constituyen la tradición inmediata, siempre la más visible y decisiva. Aludo también a la otra tradición, la mediata, si más remota en el tiempo, capaz de enlazar cálidamente con nosotros, la tradición formada por nuestros clásicos del Siglo de Oro, Garcilaso, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Góngora, Quevedo, Lope de Vega, con la que también nos hemos sentido vinculados, y de la que hemos recibido no pocas esencias. España pudo renacer y renovarse gracias a que, a través de la generación de Galdós y luego a través de la generación del 98, se desobturó, digámoslo así, y se hizo accesible y fluyó abundantemente hacia nosotros toda la savia nutricia que nos llegaba del más remoto pasado. La generación del 27 no quiso desdeñar nada de lo mucho que seguía vivo en ese largo pretérito, abierto de pronto ante nuestra mirada como un largo relámpago de ininterrumpida belleza. No fuimos negadores, sino de la mediocridad; nuestra generación tendía a la afirmación y al entusiasmo, no al escepticismo ni a la taciturna reticencia. Nos interesó vivamente todo cuanto tenía valor, sin importarnos donde éste se hallase. Y si fuimos revolucionarios, si lo pudimos ser, fue porque antes habíamos amado y absorbido incluso aquellos valores contra los que ahora íbamos a reaccionar. Nos apoyábamos fuertemente en ellos para poder así tomar impulso y lanzarnos hacia adelante en brinco temeroso al asalto de nuestro destino. No os asombre, pues, que un poeta que empezó siendo superrealista haga hoy la apología de la tradición. Tradición y revolución. He ahí dos palabras idénticas.
Y luego la tradición, no vertical sino horizontal, la que nos acorría como aliciente y fraternal emulación desde nuestros costados, al lado mismo de nuestro camino. Me refiero a aquel otro grupo de jóvenes (cuando yo lo era también) que corría con nosotros en la misma carrera. Qué suerte la mía poder vivir y tener que hacerme junto a poetas tan admirables como los que yo hube de conocer y asumir en calidad de coetáneos míos! A todos los amé, uno a uno. Y los amé, justamente porque yo buscaba otra cosa; otra cosa que solo era posible hallar por diferenciación y contraste respecto de aquellos poetas, mis compañeros. Nuestro ser solo alcanza, su verdadera individualidad junto a los demás, frente al prójimo. Cuanta mayor calidad tenga ese contorno humano en el que nuestra personalidad se hace, tanto mejor para nosotros. Puedo decir que también aquí yo he tenido la fortuna de haber realizado mi destino desde una de las mejores compañías posibles. Hora es de nombrarla en toda su multiplicidad: Federico García Lorca, Rafael Alberti, Jorge Guillen, Pedro Salinas, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda.
Hablo, pues, de solidaridad, de comunión, y también de contraste. Tal ha sido, por otra parte, el sentimiento que se halla más profundamente inserto en mi alma, y el que late, de un modo u otro, con más fuerza, detrás de la mayoría de mis versos. Es natural entonces que tenga mucho que ver con esto el modo mismo con que entreveo al hombre y a la poesía. El poeta, el decisivo poeta, es siempre un revelador; es, esencialmente, vate, profeta. Pero su "vaticinio" no es, claro está, vaticinio de futuro: porque puede serlo de pretérito: es profecía sin tiempo. Iluminador, asestador de luz, golpeador de los hombres, poseedor de un sésamo que es, en cierto modo, misteriosamente, palabra de su destino.
En definitiva, el poeta es así un hombre que fuese más que un hombre: porque es además poeta. El poeta está lleno de "sabiduría", pero no puede envanecerse, porque quizá no es suya: una fuerza incognoscible, un espíritu habla por su boca: el de su raza, el de su peculiar tradición. Con los dos pies hincados en la tierra, una corriente prodigiosa se condensa, se agolpa bajo sus plantas para correr por su cuerpo y alzarse por su lengua. Es entonces la tierra misma, la tierra profunda, la que llamea por ese cuerpo arrebatado. Pero otras veces el poeta ha crecido, ahora hacia lo alto, y con su frente incrustada en un cielo habla con voz estelar, con cósmica resonancia, mientras está sintiendo en su pecho el soplo mismo de los astros. Todo se hace fraterno y comunicante. La diminuta hormiga, la brizna de hierba dulce sobre la que su mejilla otras veces descansa, no son distintas de él mismo. Y él puede entenderlas y espiar su secreto sonido, que delicadamente es perceptible entre el rumor del trueno.
No creo que el poeta sea definido primordialmente por su labor de orfebre. La perfección de su obra es gradual aspiración de su factura, y nada valdrá su mensaje si ofrece una tosca o inadecuada superficie a los hombres. Pero la vaciedad no quedará salvada por el tenaz empeño del abrillantador del metal triste.
Unos poetas - otro problema es éste, y no de expresión sino de punto de arranque - son poetas de "minorías". Son artistas (no importa el tamaño) que se dirigen al hombre atendiendo, cuando se caracterizan, a exquisitos temas estrictos, a refinadas parcialidades (¡ qué delicados y profundos poemas hizo Mallarmé a los abanicos!); a decantadas esencias, del individuo expresivo de nuestra minuciosa civilización.
Otros poetas (tampoco importa el tamaño) se dirigen a lo permanente del hombre. No a lo que refinadamente diferencia, sino a lo que esencialmente une. Y si le ven en medio de su coetánea civilización, sienten su puro desnudo irradiar inmutable bajo sus vestidos cansados. El amor, la tristeza, el odio o la muerte son invariables. Estos poetas son poetas radicales y hablan a lo primario, a lo elemental humano. No pueden sentirse poetas de "minorías". Entre ellos me cuento.
Por eso, el poeta que yo soy tiene, como digo vocación comunicativa. Quisiera hacerse oir desde cada pecho humano, puesto que, de alguna manera, su voz es la voz de la colectividad, a la que el poeta presta, por un instante, su boca arrebatada. De ahí la necesidad de ser entendido en otras lenguas, distintas a la suya de origen. La poesía sólo en parte puede ser traducida. Pero desde esa zona de auténtico traslado, el poeta hace la experiencia, realmente extraordinaria, de hablar de otro modo a otros hombres y de ser comprendido por ellos. Y entonces ocurre un hecho inesperado. El lector se instala, como por milagro, en una cultura que en buena parte no es la suya, pero desde la que siente palpitar con naturalidad su propio corazón, que de este modo se comunica y vive en dos dimensiones de la realidad: la suya propia y la que le concede el nuevo asilo que le acoge. Lo cual sigue siendo cierto, me parece, vuelto del revés, y referido, no al lector, sino al poeta vertido a otro idioma. También el poeta se siente como esos personajes de los sueños que tienen, perfectamente identificadas, dos personalidades distintas: Así el autor traducido que siente en sí dos personas: la que le confiere la nueva vestidura verbal que ahora le cubre y la suya genuina, que, por debajo de la otra, aún insiste y es.
Termino así recabando para el poeta una representación simbólica: la de cifrar en su persona el anhelo de solidaridad con los hombres, para cuyo logro fue instituido, precisamente, el Premio Nobel."
lunes, 10 de septiembre de 2012
Underground: The Julian Assange story
Underground: The Julian Assange story, tráiler de la película estrenada en el Festival Internacional de Toronto sobre la vida del fundador de Wikileaks.
Basada en el libro Underground, escrito por Suelette Dreyfus junto a Julian Assange. Cuenta la historia de un grupo de estudiantes de Melbourne que se cuelan en webs del ejército estadounidense. Allá por los inicios de internet.
Ver película (en inglés)
sábado, 8 de septiembre de 2012
Rodeo del Congreso, 25S
Copio y pego:
“La democracia está secuestrada. El 25S vamos a rescatarla”
[Este manifiesto es fruto del debate en las asambleas de esta Coordinadora, un esfuerzo de síntesis de los motivos para el 25S que compartimos y otra de las voces por las que puedes sentirte apelado/a para acudir]
El próximo 25 de septiembre rodearemos el Congreso de los Diputados para rescatarlo de un secuestro que ha convertido a esta institución en un órgano superfluo. Un secuestro de la soberanía popular llevado a cabo por la Troika y los mercados financieros y ejecutado con el consentimiento y la colaboración de la mayoría de los partidos políticos. Partidos que han traicionado sus programas electorales, a sus votantes y a la ciudadanía en general incumpliendo promesas y contribuyendo al empobrecimiento progresivo de la población.
Rodeamos el Congreso después de más de un año de intensas movilizaciones en todos los sectores sociales y tras comprobar que no puede haber democracia cuando las instituciones que dicen representarla se mueven por intereses que no son los de la mayoría. Porque no tenemos nada que hablar con un poder que ha demostrado sistemáticamente ser ciego, sordo y mudo a justas y concretas demandas de igualdad y justicia social. Lo rodeamos para rescatar a la política de un régimen económico insostenible y depredador: el sistema capitalista.
Rodeamos el Congreso porque queremos dar un salto en la movilización social y poner en el centro la recuperación de la soberanía y del poder ciudadano, es decir, de la democracia. Hemos creado numerosos procesos de lucha, espacios de participación y discusión en las redes y en las plazas, en los barrios y en los centros de trabajo, y hemos llevado a cabo iniciativas que queremos seguir desarrollando desde abajo, sin atajos y paso a paso. Porque creemos que el tiempo de las decisiones tomadas por unos pocos ha terminado; porque, frente a quienes quieren dejarnos sin futuro, tenemos los medios y la inteligencia colectiva para decidir y construir la sociedad que queremos; porque no necesitamos falsos intermediarios, sino recursos y herramientas colectivas que fomenten activamente la participación política de todas las personas en los asuntos comunes.
Rodeamos el Congreso el 25S para decirles a quienes dicen mandarnos que no, que desobedeceremos sus imposiciones injustas, como la de pagar su deuda, y que defenderemos los derechos colectivos: la vivienda, la educación, la salud, el empleo, la participación democrática, la renta. Para iniciar un proceso que permita que los responsables de la crisis dejen de ser impunes, para que los pirómanos que han provocado nuestra crisis no sean recompensados y empiecen, en cambio, a ser juzgados.
El 25 de septiembre nos manifestaremos alrededor del Congreso porque queremos recuperar la responsabilidad sobre nuestro propio futuro sin aceptar imposiciones. Para decirle a quienes tienen secuestrada la democracia que ha llegado el momento de irse y para exigir la dimisión de este Gobierno como primer paso, porque vamos a liberarla iniciando un proceso constituyente. Un proceso de participación directa abierto en el que determinemos y pongamos en marcha las instituciones políticas, herramientas de participación y mecanismos jurídicos y políticos que necesitamos para garantizar que las decisiones colectivas sean completamente efectivas. Un proceso constituyente sostenido y cuya definición colectiva comienza, pero no termina, el 25S.
Rescatar el Congreso es lanzar una invitación a que se articulen y unan otros movimientos sociales como la lucha de los funcionarios por la defensa de los servicios públicos, las diversas “mareas” y otras luchas por la igualdad y la justicia social. Significa negarnos a aceptar el miedo, la impotencia y la desorientación surgidas de la reducción de lo político a lo económico y sus consecuencias fascistas, xenófobas, racistas y machistas. Y buscar una salida colectiva.
Invitamos a todas las personas que quieran acompañarnos a rodear el Congreso el 25 de septiembre, a decir ¡basta! y a continuar este camino para rescatar la democracia y la soberanía.
Queremos derechos, democracia, justicia y libertad para todo el mundo.
Hasta aquí hemos llegado, no tenemos miedo.
Nos vemos el 25S… y más allá.
Coordinadora 25S
¿Qué opinarán los responsables de las fuerzas de seguridad del estado al respecto?
¿Son un peligro? ¿Para quién?
Continuará...
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¿Qué opinarán los responsables de las fuerzas de seguridad del estado al respecto?
¿Son un peligro? ¿Para quién?
Continuará...
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(Vía Toma la tele)
Eurovegas y Barcelona World
Eurovegas será un macrocasino de Madrid con capital americano que empezará a construirse en diciembre de 2013. Barcelona no podía ser menos y construirá seis parques de atracciones (Barcelona World) junto al parque de atracciones Port Aventura, que empezará a construirse también en 2013. En este segundo caso, con capital de una de las mayores inmobiliarias españolas, quebrada tras la crisis del ladrillo...
Hay crisis y recortes que no sirven para nada... Y reformas para que tengan que pagar menos impuestos.
Los mismos que nos han hundido son ahora los que tienen más posibilidades de vendernos la promesa de levantarnos, desde uno y otro lado del Atlántico.
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Actualización: 7/11/2012
El contrato por Eurovegas sí que ha tenido consecuencias, y bastante amplias. Nueve días más tarde dimite la "lideresa" Esperanza Aguirre, hasta entonces presidenta de la Comunidad de Madrid.
El motivo podría ser aceptar como condición no aplicar la Ley Antitabaco dentro de "su territorio", esto es, dentro de los casinos. No bastaba con reducirle los impuestos al juego.
Todo va incluido en la "Ley Eurovegas"
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Actualización: 11/12/2012
En cualquier caso, no ha tardado en encontrar trabajo en Turespaña (Instituto de Turismo de España), del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, promocionando la marca "España", se supone. No creo que sea el mejor ejemplo, en todo caso. Incluso cabe la posibilidad de que se presente a alcaldesa de Madrid...
(Vía Preferente)
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