viernes, 10 de mayo de 2013

Ojo del culo


Y no los de la cara que no hay paja que no los haga caballería, ni polvo que no los enturbie, ni relámpago que no los ciegue, ni palo que no los tape, ni caída que no los atormente, ni mal ni tristeza que no los enternezcan. Lléguense al reverendo ojo del culo que se deja tratar y manosear tan familiarmente de toda basura, y elemento ni más ni menos; de más de que hablaremos, que es más necesario el ojo del culo solo que los de la cara, por cuanto uno sin ojos en ella puede vivir, pero sin ojo del culo ni pasar ni vivir.

Lo otro sábese que ha habido muchos filósofos y anacoretas que para vivir en castidad se sacaban los ojos de la cara porque comúnmente ellos, y los buenos cristianos los llaman ventanas del alma, por donde ella bebe el veneno de los vicios. Por ellos hay enamorados, incestos, estupros, muertes, adulterios, iras y robos. Pero ¿cuándo por el pacífico y virtuoso ojo del culo, hubo escándalo en el mundo, inquietud, ni guerra? ¿Cuándo por él, ningún cristiano aprendió oraciones, anduvo con sinfonías, se arrimó á báculo, ni siguió a otro, como se ve cada día por falta de los de la cara, que expuestos á toda ventisca é inclemencia, de leer á fornicar, de una purga, de una sangría, le dejan á un cristiano á buenas noches? Pruébenle al ojo del culo que ha muerto muchachos, caballos, perros, etc; que ha marchitado yerbas y flores, como lo hacen los de la cara, mirando lo pozoñosos que son, por lo que dicen que hay mal de ojo. ¿Cuándo se habrá visto que por ser testigo de vista hayan ahorcado á nadie por él, como por los de la cara, que con decir que lo vieran forman sus calumnias los escribanos? Fuera de que el ojo del culo es uno y tan absoluto su poder, que puede más que los de la cara juntos. ¿Cuándo se ha visto que en las irregularidades se metan con el ojo del culo?


Por Don Francisco de Quevedo y Villegas
© Lo supe en cuanto te vi
Maira Gall